Photo: Luna Vandoorne/Shutterstock

21 señales de que creciste en el estado de Guanajuato

Guanajuato
by Estefany Vigueras 31 Jul 2015

1.

Se te enchina la piel cada vez que cantas “Caminos de Guanajuato” mientras tomas un tequila, orgulloso de tu tierra y con la emoción a flor de piel.

2.

Saludas a todo el mundo, aún a los desconocidos.

3.

Nunca consideraste comprar varios pares de chanclas en un solo día… hasta que visitaste la Plaza de Zapato de León.

4.

Sabes que hay pocas cosas mejores que tomarte el día libre para disfrutar de una caminata por el centro de Dolores Hidalgo y rematar la tarde con un helado riquísimo… de un sabor extrañísimo.

5.

Sabes que pasar por la carretera de Irapuato y no comprar fresas es como nunca haber pasado por ahí.

6.

No hay refrán más cierto para ti que “pueblo chico, infierno grande”.

7.

Tus aires de libertad se han visto reducidos a una pestilencia de comida echada a perder cada vez que decides tomar la carretera rumbo a Salamanca.

8.

Si es quesadilla, es obvio que lleva queso.

9.

Cuentas los meses para que llegue el mes de octubre y puedas ir con tus amigos al Cervantino, en Guanajuato Capital. Has dedicado tiempo y esfuerzo en elaborados itinerarios con todos los bares, mezcalerías y antros que planeas visitar en esa noche de aventura y… ¡oh, sorpresa! Cuando finalmente estás allá, lo único que haces es caminar por las hermosas calles al ritmo de la música de tamborada. ¡Es que es tan encantador!

10.

Nunca has entendido por qué un bolillo con un trozo de chicharrón duro, cueritos y salsa de tomate tiene que llevar el nombre de un animal.

11.

Subiste más de una vez los cuatrocientos escalones para disfrutar de la maravillosa vista desde el Cerro del Cubilete. Y cada vez te prometiste que sería la última.

12.

Sabes que pocas veces en la vida vale la pena poner el despertador a las cuatro de la mañana, pero también sabes que si terminas saliendo de tu casa una hora después te habrás perdido la increíble vista de los globos aerostáticos en el cielo. Ten en cuenta que si no llegas a tiempo, no podrás presumir en tus redes sociales la selfie del Festival Internacional del Globo de León.

13.

De niño fuiste cada mes de enero a la Feria de León, donde hiciste largas filas para subirte a un juego, ver el circo, escuchar a los merolicos que venden trastes y colchas y, por supuesto, comer garnachas.

14.

Durante las vacaciones -aunque no lo tuvieras planeado- te encontrabas con todos tus amigos, vecinos y compañeros de trabajo en la misma playa. ¡Qué bueno que Puerto Vallarta está a sólo tres horas!

15.

Sabes que la fruta viene en carreta con bocina incluida.

16.

No te sorprende que la botana de las fiestas siempre sea tacos duros, tostadas, cueritos y chicharrón… ¿pues qué esperabas?

17.

Pasaste más de una víspera de fin de año en compañía de tus papás rumbo a Moroleón… porque a los niños les encanta ir a comprar ropa a Moroleón, ¿cierto?

18.

Si eres un romántico de hueso colorado, seguro tienes la típica foto de novios en el Callejón del Beso colgada en tu cuarto.

19.

Sabes que para enchiladas, nada como las mineras.

20.

Ya te resignaste al tráfico horrible que se hace en carretera a principios del mes de enero rumbo a Lagos de Moreno.

21.

Con el paso de los años has comenzado a aceptar el hecho de que la fruta se sirva con queso… aunque siempre te causará un ligero conflicto.

Save Bookmark

We use cookies for analytics tracking and advertising from our partners.

For more information read our privacy policy.