Crédito: Nhoj Leunamme == Jhon Emmanuel

1. Que alguien se atreva a llamarte naco.

Sobre todo si te dicen “pinche naco”. Eso sí calienta.

 

2. Que tiemble cuando estás en el baño.

 

3. Tener una confrontación directa con la burocracia.

Cuando menos una noche antes de hacer cualquier trámite que implique asistir a una oficina de gobierno, ya te tienes que ir mentalizando para mantener la calma ante todas las trabas que la armada de burócratas te hará sortear: que si tenía que sacar ficha a las tres de la mañana, que si ya se cayó el sistema, que esta foto no se la puedo aceptar porque sale usted muy feo, que si todo era por duplicado… Lo has vivido, lo sabes y lo odias.

 

4. Las imitaciones chinas.

Como la cerveza Cerono o la compañía esa que se fusiló el logo del Seguro Social.

 

5. No poder ir a ningún lado en Semana Santa porque todo está atascado.

Todos los que se hayan aventado cinco horas en el camino de Cuernavaca al Distrito Federal me están dando la razón en este momento. En ese tiempo ya hasta hubieras terminado de ver Los Diez Mandamientos que seguro están pasando en la tele.

 

6. El movimiento emo.

Los emos fueron noticia nacional por ahí del 2008 porque todo el mundo les quería pegar. No es gracioso… pero sí fue cierto.

 

7. La gente que se apropia de las calles.

Especialmente si tiene una franelita en la mano y grita “¿Está buscando lugar?”.

 

8. Que te hablen en inglés en México.

Aquí se habla español y aunque muchos mexicanos entendemos y hablamos algo de inglés, consideramos una falta de respeto que alguien se nos acerque asumiendo que vamos a entender su verborrea anglófona sin previo aviso. Como en todos los países, valoramos el esfuerzo de los visitantes por comprender un poquito de nuestra cultura y de nuestro idioma.

 

9. La ausencia de Coca Cola.

Sé que muchos van a negar la cruz de su parroquia, pero un altísimo porcentaje de mexicanos no conciben una comida sin su vasote de Coca.

 

10. Los baches.

Sobre todo esos que parecen entrada al infierno y que son especialistas en darle en la madre a tus llantas nuevas.

 

11. Que te toque la tortilla de hasta arriba…

O la tapa del pan.

 

12. El Cruz Azul.

Sólo aplica si eres fan del Cruz Azul.

 

13. Los centros de atención telefónica.

Algo falló con tu internet, llamas a la compañía, te soplas el primer anuncio, pasas siete menús, te soplas el segundo anuncio, otro menú, música relajante mientras todos los operadores están ocupados, parece que alguien te va a atender, falsa alarma, sólo se acabó la canción, todos los operadores siguen ocupados, ¡alguien te contesta!, no tiene la menor idea de cómo ayudarte, te transfiere, música relajante mientras todos los operadores están ocupados, alguien te contesta, te deja esperando en la línea por siempre, se corta la llamada, llamas a la compañía… Y así es con todo, siempre.

 

14. Las plumas Bic.

¿Que no saben fallar? Ándale pues…

 

15. Las campañas políticas.

A menos que seas político… en cuyo caso, puedes contribuir con esta lista poniendo tu nombre en los comentarios.

 

16. La canción de El Sonidito cuando estaba de moda.

Qué dijeron, ¿esto ya se acabó?… ¡No!

 

17. Que los gringos nos ganen en el fut.

Pero si apenas hace quince años eran bien chafas… ¿qué pasó?

 

18. Cuando el chofer del camión te dice…

“Nomás les encargo si le pueden ir pasando para atrás de favor, todavía hay mucho lugar.”

 

19. Y cuando después de hacer severos actos de contorsionismo, llegas a la parte de atrás del camión para bajarte…

Y el güey empieza a subir pasaje por la puerta de atrás. Esto sólo se puede explicar como el acto de pura venganza del microbusero porque no le quisiste ir pasando para atrás de favor.

 

20. O también cuando el micro se arranca y tú todavía tienes un pie arriba.

Y tienes que gritar “¡BAJAN!”.

 

21. Que se te olvide el “por favor” o el “gracias”.

¿Cuántos bofetones no te metió tu jefa por andar disponiendo de las cosas ajenas así como así y te obligó a repetir hasta el cansancio que hay que pedir las cosas por favor? Tenemos grabado hasta el tuétano que cualquier solicitud se realiza de forma amable y que tenemos que agradecer los favores. Es una cuestión de protocolo que la mayoría de los mexicanos aplicamos de manera automática. No te saltes ese protocolo y probablemente obtendrás lo que quieres… o no, pero tampoco harás encabronar a nadie y eso siempre es bueno.

 

22. El camión del gas que pasa los sábados a las siete de la mañana.

 

23. La Señorita Laura…

La neta.