1.

Que el camión del tapicero se convierta en el despertador del fin de semana o el de la siesta de la tarde.

2.

Salir de Almería y tener que explicar que es un “legañoso”, un “acerico” o para qué sirve el verbo “cucha”, por ejemplo.

3.

Que imiten nuestro acento y nuestro vocabulario con palabras y expresiones de otras provincias andaluzas. Evidentemente un onubense, un cordobés o un gaditano, entre otros, y un almeriense no hablan igual ya que nos separan unos cuantos kilómetros que habría que considerar.

4.

Que alguien de fuera nos pregunte cuál es el mejor bar de toda Almería para ir de tapas.

5.

Que alguien de fuera nos pregunte cuál es la mejor playa de toda la provincia.

6.

Que alguien de fuera nos pregunte qué hacer o qué visitar en Almería.

7.

Que en el mapa del tiempo anuncien precipitaciones en Almería sin tener en cuenta que desde Sierra Alhamilla hacia abajo tenemos implantado un techo imaginario e invisible que repele la lluvia.

8.

Querer ir a Murcia en tren.

9.

Ir a Madrid en el Talgo con prisas.

10.

Que las administraciones públicas decidan organizar, estructurar o diseñar nuevos espacios en calles y plazas sin consultarnos.

11.

Que las obras nuevas realizadas por las mismas administraciones no encajen con el entorno ni con la cultura popular de los barrios donde se ubican.

12.

Que nos quiten los árboles o nos hagan espacios nuevos sin árboles, otra vez las administraciones.

13.

Pero, ¿habéis paseado alguna vez en pleno mes de julio y agosto por las calles de Almería?

14.

Que quieran construir nuevos residenciales o complejos hoteleros en parajes naturales, otra vez sin consultarnos, y eliminando parte de nuestro patrimonio natural o en las cercanías del mismo perjudicando el ecosistema y los alrededores (Salinas de Roquetas, Playa del Algarrobico…).

15.

Que en nuestras carreteras y calles nos hayan implantado cada poco rotondas como plazas de toros. ¡Al final se nos olvida cuales son las normas de tráfico para las intersecciones en cruces de calles!

16.

Que el Toblerone (no el de chocolate) ya no conviva con nosotros (emoticono triste).

17.

Tener que pasar con el coche un día de lluvia por el túnel que hay a la altura del Tryp Indalo. Para ello, antes debemos asegurarnos de que llevamos chaleco salvavidas en el coche.

18.

Tener que poner cara de condescendencia a la vez que tener que evitar un desorbitado parpadeo de pestañas cuando alguien cuestiona lo bonica que es nuestra provincia. ¿Decías?

19.

Explicar a alguien de fuera qué es una media tostada, una manchada o un americano del Amalia.

20.

Somos demasiado extrovertidos. Las colas para comprar el pan, en el banco o en el centro de salud son nuestras preferidas para hacer amigos de por vida y a veces a los de fuera les choca bastante esta exaltación de la amistad sin venir a cuento.

21.

Ir al supermercado y no encontrar productos de nuestra tierra. Está muy bien ser la Huerta de Europa, pero preferimos comprar tomates de Almería.

22.

Que las medusas nos visiten todos los años por verano como los familiares que vienen de vacaciones.

23.

Tener que madrugar los domingos en verano para ir a las playas de San José o a cualquiera otra del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Los domingos los creó Dios para descansar.

24.

Que bajen las temperaturas de los 19 grados.

25.

Que llueva tierra, ¿para qué iba llover agua limpia si la tierra que cae del cielo seguramente sea mejor para el campo (no para el coche, ni para la ropa tendida, ni para las ventanas) por la cantidad de nutrientes que lleva consigo? ¡Minerales gratuitos!

26.

Tener un río seco todo el año. A excepción de alguna que otra lluvia torrencial un par de veces al año en la que avistamos algo parecido a un caudal, pero que en realidad es un torrente de agua que dura muy pocos días.

27.

Que nos pongan los peores temas musicales cuando quieren cerrarnos el pub haciendo que el subidón de marcha que llevamos en el cuerpo se desparrame por los suelos.

28.

Que nos cobren por el pan en el bar o restaurante.

29.

Que nos cobren por las tapas cuando las tomamos fuera de Almería.

30.

Tener que explicar cómo se hace un tinto de verano a los bares de fuera.

31.

Que los de fuera cuando conocen por vez primera nuestro carácter y nuestros rincones se enamoren y decidan quedarse en nuestra tierra de por vida. ¡Perdón! Eso no es un problema, eso se llama #OrgulloAlmeriense.