Foto: Unai Huizi Photography /Shutterstock

36 problemas que solo los malagueños entendemos

Málaga
by Nacho Sánchez 18 Jun 2018

1.

Que alguien dude de ti cuando, amablemente, te ofreces para alargarlo a algún lado.

2.

Que se te rompan el ventilador, el aire acondicionado y el toldo en pleno terral.

3.

Tener que lidiar con las medusas en aguas donde la transparencia no es su mayor virtud.

4.

Poner cara de circunstancias ante quien dice que el agua del Mediterráneo no está fría.

5.

Aventurarse a conducir por el centro siguiendo a un GPS que no sabe nada de las obras del metro.

6.

Que los restaurantes oferten salmorejo cordobés para atraer clientela extranjera.

7.

Lidiar con quien dice que el pescaíto frito gaditano sabe mejor porque allí sí que saben usar bien el aceite para freír.

8.

Encontrar hueco en La Tranca más allá de las nueve de la noche.

9.

Aceptar que dos gotas de lluvia suman en caos a toda la ciudad.

10.

Que alguien no entienda por qué de la playa se viene con barro y no con arena.

11.

Que el camión de Cepsa parezca una feria cada vez que para en la esquina de tu calle.

12.

Que alguien te pregunte cómo se hace un espeto.

13.

Justificar con una respuesta digna a quien pregunta cuánto tiempo vivió Picasso en Málaga.

14.

Plantearse llegar a Marbella en tren y ver que la línea acaba en Fuengirola.

15.

Respirar hondo ante el centralismo andaluz que hace que todo, absolutamente todo, pase por Sevilla.

16.

Respirar aún más hondo cuando Canal Sur parece un canal local sevillano.

17.

Y respirar muuucho más hondo cuando aparece, ominpresente, Juan y Medio en pantalla.

18.

Poner cara de saberlo todo cuando un turista te habla de un pueblo de la provincia que no sabes ubicar en el mapa (o que incluso no sabías que existía).

19.

Que alguien de Despeñaperros para arriba te diga pisha o mi arma para hacerse el graciosillo y «para que te sientas como en casa» cuando esas expresiones no podían ser menos malagueñas.

20.

Pedir peregrinas en alguna pescadería no malagueña y que te miren con cara de «WTF?».

21.

Que te digan que Málaga es una ciudad «amiga de la infancia» y no encontrar un parque para jugar con los niños en muchos kilómetros a la redonda.

22.

Las pesadillas con aquel fuera de juego en Dortmund.

23.

Pedir una cerveza y que te pongan una Cruzcampo.

24.

Que haga calor en verano.

25.

Que haga frío en invierno.

26.

Intentar pasear por el centro sin tropezar constantemente con turistas despistados

27.

Intentar pasear por el centro sin tropezar constantemente con las mesas de las terrazas de los bares.

28.

Intentar pasear por el centro sin escuchar constantemente «very good Spanish tapas» con una fotografía de una paella del siglo XIX y un langostino con un color bastante sospechoso.

29.

Vivir en el centro e intentar llegar a tu casa en plena Semana Santa sin recibir miradas asesinas

30.

Vivir en el centro e intentar llegar a tu casa en plena Feria sin que tus pies se queden pegados al suelo.

31.

El silencio incómodo tras decir «a mí me gusta Sevilla».

32.

Explicar que las zanahorias no eran inicialmente de color naranja y que las moradas son las originales.

33.

Que te pregunten cómo el gazpachuelo, plato a base de caldo de pescado caliente y mahonesa, puede ser uno de nuestros bocados locales favoritos.

34.

Que alguien venga a verte y te pregunte, en primavera, qué ropa traer.

35.

Buscar un piso de alquiler de larga temporada y no morir en el intento.

36.

Que alguien que no entienda que productos tan diversos como castañas, mangos, aceitunas, lichis, aguacates y todas las hortalizas del universo se cultivan en la provincia.

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