Si el estrés de vivir y trabajar en la Ciudad de México ya te tiene a dos rayitas del colapso nervioso, quizá sea hora de liberar un poco de adrenalina. Por suerte, los alrededores están llenos de lugares ideales para salir de la rutina y darle un poco de emoción a la vida. Aquí van algunas opciones de aventuras extremas que te esperan muy cerca de la ciudad.

 

1. Paracaidismo en lago de Tequesquitengo

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¿Quieres sacar ese alarido que llevas guardándote por años? Entonces no te vendría mal lanzarte en caída libre a 200 km por hora. ¿Dónde? En el centro de paracaidismo Skydive Mexico ubicado en las inmediaciones del lago de Tequesquitengo en Morelos.

Los saltos se realizan en tándem. ¿Que cómo se come eso? Pues el tándem son equipos de paracaidismo que garantizan los más altos estándares internacionales de seguridad. Básicamente vas amarrado a un instructor que te guiará durante todo el salto para que tú te puedas enfocar en el disfrute. Pero ¿y si el paracaídas no abre? ¡Pues ahí está lo emocionante del salto! No te creas, en el salto cuentas con paracaídas de reserva en caso de que el principal no abra, aunque en los treinta años que Skydive lleva ofreciendo esta experiencia, sus instructores no han tenido necesidad de utilizar el sistema de emergencia.

El salto se realiza a 3.96 y a 5.18 Km de altura, en términos aeronáuticos a 13 mil y 17 mil pies. Todo depende de cuánto tiempo quieras disfrutar del paisaje. La caída libre dura algunos segundos y una vez que abre el paracaídas planearás durante cinco minutos hasta llegar a tierra. ¿Te animas?

 

2. Ascenso a la cumbre del volcán Iztaccíhuatl

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Alcanzar la cima de uno de los volcanes más bellos de México es posible aunque no seas alpinista experto. Iztaccíhuatl, la eterna acompañante del Popocatépetl, es la tercer cima más alta de México. Sobrepasa los 5 mil metros de altura y puede accederse a su cumbre a través de diferentes rutas de acuerdo a la experiencia de cada alpinista.

Por supuesto, si no eres alpinista profesional, es riesgoso aventurarte por ti mismo a escalar; así que es necesario ir guiado por expertos de montaña en el ascenso y descenso. Para conquistar la cima del Iztaccíhuatl se necesitan dos días, pues el ascenso se hace en dos fases para aclimatar al cuerpo a la variación de altura y evitar la descompensación conocida como mal de montaña.
La recompensa de estar en una de las cumbres más altas de México es inigualable, sólo basta imaginar las espectaculares vistas desde este punto hacia otros gigantes nevados como el Pico de Orizaba o el mismo Popocatépetl.

Si eres principiante en alpinismo puedes optar por las excursiones que no requieren equipo especializado y que se realizan por rutas bastante accesibles para la mayoría de las personas.

 

3. Vuelo en ala delta en Valle de Bravo

¿Cuántas veces no te has imaginado la sensación de libertad que debe dar volar como los pájaros? Pues ya deja de imaginarlo y mejor ponte en camino a Valle de Bravo para experimentar el emocionante vuelo en Ala Delta. Los despegues se realizan desde una montaña de 600 metros de altura muy cercana a Valle. En todo momento estarás acompañado de un piloto experto y, si te animas, puedes probar cómo se siente pilotear el Ala Delta.

La duración de los vuelos varía de 10 a 45 minutos dependiendo del servicio que contrates y se realizan durante la mañana, pues es cuando las condiciones de vuelo son mejores.

¿Con quién volar? Vuelo Libre MX ofrece diferentes modalidades de vuelo y sus pilotos tienen reconocimientos y experiencia internacional.

 

4. Cruzar el río subterráneo Chontalcoatlán

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Si entrar a las Grutas de Cacahuamilpa es algo impresionante, espera a ser devorado por las fauces del río Chontalcoatlán. Este río corre debajo de las misma grutas y para cruzar su parte subterránea de un extremo a otro es necesario pasar la noche al interior de la caverna que dirige su cauce. La única manera que tendrás de percibir el tiempo es con tu reloj, porque el interior se encuentra en total oscuridad.

Para hacer esta excursión hay tramos en los que tendrás que nadar y trabajar en equipo con el resto de los excursionistas y el guía, pues no es tan fácil desplazarse sobre rocas resbaladizas y hacerle frente a las corrientes del río.

Tu adrenalina seguro estará a tope en diferentes momentos del recorrido pero la sensación de recompensa al terminar la aventura, será algo que contarás durante mucho tiempo. ¿Te interesa? Dale un vistazo a los tours de Hg México.