CRECÍ CON LA MÚSICA de Juanga, escucharlo me remonta a algún momento familiar o personal y a veces hasta se me enchina la piel. No hay un año en mi vida sin una referencia a sus canciones, es inescapable. Sus letras forman parte de nuestra historia y educación sentimental, por eso siento que de alguna manera se murió un cacho de todos, un cacho de identidad. El arte de Juan Gabriel se va con toda la gloria pero con su partida muere toda una época, perdemos un referente cultural que nos reconciliaba, y con él se va su esencia, misma que creo podría ser distribuida en los siguientes aspectos.

1. MÉRITO

A pesar de haber vivido una infancia complicada, Juan Gabriel supo ajustarse a la realidad y cuando tenía 15 años se dio cuenta que tenía que ser alguien. A partir de ahí decidió explotar lo único que sabía hacer: cantar y escribir canciones. Fue sin duda alguna, un pionero en muchos sentidos, una persona excepcional con una inmensa fuerza para luchar contra los prejuicios y la discriminación, y así triunfar en un país donde la cultura del mérito es casi nula. Llegó a vender más de 100 millones de discos.

2. TALENTO AUTORAL

Su legado no tiene límites, va más allá de sus más de 1,500 canciones. Juan Gabriel compuso filosofía, pero además sabía mover sentimientos. Su gran cualidad fue saber conmover y provocar esa catarsis emocional que a los mexicanos tanto nos alivia cantar (excerpt); más allá de ideologías, intelecto, estatus socio-económico y diferencias generacionales, sus canciones son parte del soundtrack de nuestra vida sentimental. Si el rock internacional murió con Bowie, el pop latino muere con Juan Gabriel, el único rockstar de nuestra cultura que no hacía rock (excerpt). Nada volverá a ser lo mismo.

3. FUERZA CULTURAL

“Felicidades a todos aquellos que se sienten orgullosos de ser quienes son”, fue una de sus últimas frases. Siempre demostró esa vitalidad para vivir la vida, respondía de manera fina cuando se le cuestionaba sobre su preferencia sexual y la ejercía de manera digna. Más allá del ícono musical, Juan Gabriel le dio una nueva perspectiva a la homosexualidad en México, verdaderamente la empoderó, a pesar de estar en un país donde hay mucha homofobia, gozaba de una gran aceptación. De alguna manera su talento, personalidad y carisma lograron romper tabúes, devorar escenarios y conquistar diversas audiencias. Carlos Monsiváis en su momento se expresó de él como una “institución” nacional por haber triunfado en un mundo masculinizado. Lo que Juan Gabriel consolidó, en pocas palabras, fue una fuerza cultural del pueblo y para el pueblo.

4. VERSATILIDAD

Las presentaciones de Juan Gabriel fueron desde conciertos masivos, tradicionales palenques en ferias, hasta haber sido el único artista no clásico que se presentó en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. En todos esos lugares el común denominador fue hacer bailar y cantar al público, como ningún otro. A pesar de su estatus icónico, fue todo un “showman” hasta el final, apenas el viernes pasado, dos días antes de su partida, se presentó en Inglewood, California (en medio de una gira por los Estados Unidos, titulada por cierto “México lo es todo”) ,cantando por más de 2 horas con mariachi incluido y acabando con su clásica de clásicas: “El Noa Noa”, como era acostumbrado, con el público bailando y rendido a sus pies.

5. AUTENTICIDAD

Esto es una verdadera joya: la épica entrevista de Alberto Aguilera a Juan Gabriel. Hoy se han ido los dos…