Puerto Arista, Chiapas

Crédito: Majo Gordillo

Cuando piensas en Chiapas, piensas en San Cristóbal de las Casas, en cascadas impresionantes, en las mejores zonas arqueológicas del país y en los muchos pueblos indígenas interesantes. Pero Chiapas también tiene playas muy bonitas. Puerto Arista, ubicada a unas 2 horas de Tuxtla Gutiérrez, tiene una vibra amable, relajada y divertida. Aun en la temporada alta mantiene la tranquilidad y, por la tarde, puedes jugar al fútbol con los niños locales, y luego caminar unos 10 o 15 minutos para mirar el atardecer en una playa alejada en las que estarás casi solo. Es tan relajada que en los restaurantes tu cuenta es solo un huacal de plástico donde van poniendo tus botellas vacías…

 

Isla Holbox, Quintana Roo

Crédito: eljefe949

Aunque en maya su nombre significa hoyo negro, Holbox es un paraíso caribeño. Su ubicación, a dos horas en coche desde Cancún más 30 minutos en barco, hace que sea más difícil llegar y que, por lo tanto, reciba menos visitantes y sea mil veces más tranquilo. Puedes caminar en un banco de arena dentro del mar y encontrar estrellas de mar, manta rayas, pulpos y hermosas conchas.  Los aventureros pueden nadar con los tiburones ballenas durante su migración anual en el verano. Para una comida rica y barata, ve a Doña Rosita. Te vas a sentir como si estuvieras en casa de tu tía, la que cocina de lo más rico.

 

La Llorona, Michoacán

Esta playa en Michoacán tiene su nombre porque la arena ‘llora’ cuando caminas sobre ella, porque esta muy comprimida. No hay nada en esa playa. No hay hoteles, restaurantes y casi no hay gente. Ve con tu tienda de campaña para disfrutar en soledad  del mar, la arena pura y las aves marinas. Asegúrate de caminar más allá de las grandes rocas para encontrar una playa solo para ti.

 

Chacahua, Oaxaca

Roca Cangrejo en Chacahua, Oaxaca – Crédito: Carlos Adampol

Lagunas de Chacahua es un parque nacional poco conocido en la costa Oaxaqueña y es hogar de tortugas baulas, cocodrilos y muchas especies de pájaros. También es un sitio de conservación de estos animales. El pueblito es rústico y la tranquilidad es palpable. Ven aquí para olvidar el mundo caminando a lo largo de kilómetros y kilómetros de playas vírgenes. Prueba los tamales de tichinda (un tipo de almeja de río); son baratos y riquísimos.

 

Chachalacas, Veracruz

Crédito: AGMEfoto

Aunque se encuentra a una hora del Puerto de Veracruz, Chachalacas es una playa virgen con solo dos o tres hotelitos y algunas palapas. Las dunas son tan grandes que te sientes como si estuvieras en el desierto. Con su tranquilo oleaje, es el lugar perfecto para nadar.  Si quieres un poco de cultura durante tus días de playa, en 20 minutos estarás en una zona arqueológica.