Quizás te estés planteando hacer un viaje, una escapada o irte a vivir a otra ciudad; quizás tengas un listado de lugares y no sabes por cuál decantarte; y quizás (y seguro) que si lees este breve resumen de cosas maravillosas de Almería, te des cuenta de que ya no tienes otra opción pues has descubierto que esta provicnia tiene una serie de cosas que la hacen ser la mejor de España.

1. Su gastronomía

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“A los hombres se les conquista por el estómago”, se dice. Y a las mujeres. Y a los niños. Nuestra variada dieta mediterránea (Chipre, Croacia, España, Grecia, Italia, Marruecos, Portugal) es de las mejores del mundo, algo que está demostrado científicamente. Es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2013 y si, además, esa dieta nos la presentan en forma de ricas tapas y de platos caseros autóctonos de lo más variopintos como lo son los almerienses (migas, tabernero, chérigans, pipirrana, gurullos con conejo y caracoles, caldo de pimentón, fideos a la cazuela, etc.), ¿qué más se puede pedir?

2. Sus playas

De sobra es sabido que las playas almerienses no tienen nada que envidiarle a las de cualquier isla paradisiaca, porque, además de ser especialmente bonitas, son agradablemente cálidas y de limpias aguas cristalinas. Por si fuera poco, muchas de ellas son de origen volcánico, algo que las hace aún más espectaculares si cabe.

3. Su identidad y cultura

La cultura almeriense está marcada especialmente por su pasado histórico, ya que por su localización ha sido siempre un punto estratégico en el mapa. Por sus tierras han pasado desde fenicios, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos, entre otros, todos lanzados a su conquista. Todos ellos dejaron su huella palpable hoy día, no solo en monumentos y restos arqueológicos, sino también en costumbres y tradiciones, reflejo que perdura hasta la actualidad en la gastronomía, artesanía e incluso en el estilo de vida. Es lo que tiene ser una tierra tan bella y adorada por tantos.

4. Su clima

Además, gracias a su clima (con una media de 2994 horas de sol, con 108 días despejados al año y con una temperatura media anual de 19 grados) Almería se ha posicionado como una de las ciudades preferidas no solo para disfrutar de las vacaciones en verano, sino también para vivir durante todo el año. Con estas medias anuales, Almería es la envidia de muchos otros lugares,por lo que es la ciudad idónea para vivir bañados por el sol o, como bien decía Rodolfo Lussnigg (empresario turístico 1876 – 1950, quien desarrolló importantes labores de promoción y difusión de la provincia), “Almería, la ciudad donde el sol pasa el invierno”.

5. Su gente

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No se sabe si es por la influencia del buen tiempo, por su ubicación, por sus costumbres o simplemente porque en el sur la vida y sus gentes tienen otro color, pero la cosa es que los almerienses son algo peculiares, muy abiertos y extrovertidos (en la cola del pan se pueden llegar a hacer grandes amistades), muy salaos, alegres y, sobre todo, les gusta mucho el cachondeo y el jolgorio. ¡No podemos evitarlo, somos así!

6. Su lenguaje y acento

En el lenguaje almeriense predomina la falta de pronunciación de la ese (s) final de algunas palabras así como el “comerse” algunas sílabas y/o letras, además de tener sus propias expresiones y frases hechas. Evidentemente, esto no sólo ocurre en Almería, pero es que además, los almerienses tienen su propio diccionario. ¿Cómo? Sí, sí, como lo lees. ¿Quieres conocer algunas de estas palabras y expresiones? Puedes hacerlo aquí y aquí. ¿No te parece algo exclusivo?

7. Su des-masificación (de ciertos lugares)

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Lo cierto es que Almería, al igual que otros muchos sitios, sufre de estacionalidad turística (periodo o época del año con más afluencia de turismo). Las playas en verano se atiborran de visitantes hambrientos de sol, pero esto, como sabemos, es algo muy común también en muchos otros sitios. Sin embargo, por lo general, Almería cuenta con muchos rincones muy tranquilos donde pasar el verano o cualquier otra época del año alejados de la muchedumbre y rodeados solo de templanza, silencio y naturaleza de lo más heterogénea que te puedas imaginar. Algunos ejemplos: la Alpujarra almeriense, el desierto de Tabernas, Los Filabres, Los Vélez, el valle del Almanzora…