¿Cuánto sabes de Polonia? Este destino de Europa Oriental es uno de los grandes desconocidos dentro del panorama europeo. Puede ser todo un reto ubicarlo geográficamente, nombrar su capital o reconocer en qué consisten sus principales costumbres. No es raro encontrarse con mitos como que Polonia es un país poblado por osos polares, en donde la gente viaje en tractores y es invierno todo el tiempo. Por más desconocido que sea para el gran público, Polonia es un país rico en costumbres y lugares dignos de mención, con muchas cosas que solo puedes experimentar in situ.

 

Por Marie-ll 

1. Żubrówka o el vodka del Bisonte

¿Es cierto que en Polonia se bebe vodka? ¡Desde luego que sí! No sólo se bebe sino que te descuidas hay gente que incluso se baña en él. Polonia es uno de los principales productores mundiales, y por ende uno de sus mayores consumidores también. Entre los tipos más llamativos de “wódka” está el “Żubrówka” o vodka de la hierba del bisonte. Destilado a partir del centeno y con una graduación alcohólica del 40%, es característico por llevar dentro una brizna de la hierba de los campos en donde pastan los bisontes. Es popular mezclarlo con zumo de manzana, siendo conocido en la región de Małopolska como “Tatanka”. Acompañando a cada trago, en el momento de alzar el vaso, en Polonia es normal escuchar eso de ¡“na zdrowie”! (salud).

 

 

2. Mi gran boda polaca o el “ironman” nupcial.

Crédito: Zbigniew Gajda

Existen variantes, pero se puede afirmar que una boda polaca es -ante todo-  una gran prueba de fuego para el hígado y el páncreas de 3 días de duración. Al más puro estilo de los mejores triatletas, una boda polaca requiere preparación y entrenamiento si se pretende llegar a la meta del tercer día.  Durante el primer día, la tradición de antaño todavía se mantiene, y durante la ceremonia se pueden observar algunas diferencias con aquellas realizadas en otros países. Por ejemplo, los novios llegan juntos a la iglesia en el mismo coche, al finalizar junto al arroz también se lanzan monedas en señal de prosperidad, o la sesión fotográfica se realiza anteriormente u otro día para no hacer esperar a los invitados. Tras el banquete y la posterior fiesta, se pone fin a la parte tranquila del convite. Los dos días siguientes, se convertirán por tanto, en una continuación de la boda y de la fiesta pero ya de manera más informal, suponiendo toda una prueba de resistencia con barbacoa incluida en donde no faltará el vodka. 

 

3. Bar Mleczny (Miś): el Mcdonalds polaco

El homónimo comunista de la compañía del payaso de las hamburguesas surgió en Polonia con el nombre de Bar Mleczny o Miś a mediados del siglo XX. Mucho más modestos y con menos glamour y colorido, estos establecimientos se idearon como medio para alimentar a la población y mejorar la productividad. Su menú no era extenso, y en su mayoría se basaba en productos lácteos, de ahí su nombre “Mleczny” (que proviene de “Mleko” que se traduce por leche). Hoy en día algunos se han reformado, pero todavía es posible experimentar uno de esos “menús comunistas” de comida rápida por un precio módico en cualquier ciudad del país.

 

4. Keep calm y «nic się nie stało» (No pasa nada)

El fútbol es parte importante en la cultura polaca, a pesar de que el entusiasmo que deposita la nación en su selección no sea proporcional a los éxitos obtenidos por esta. Al inicio de cada partido el público se congrega expectante, deseando un buen resultado; sin embargo, en la mayoría de los casos, sus envites se saldan con derrota. Lejos de la frustración, es entonces cuando emerge el cantico del “nic się nie stało” (No pasó nada). El ejemplo del futbol se puede extrapolar a cualquier situación de la vida cotidiana en Polonia. Si se nos rompe algo, si nos han fastidiado el plan, si nuestro equipo pierde o nos surge cualquier inconveniente, en Polonia se puede experimentar la reacción del: ¡Ey no pasa nada o nic się nie stało”.

 

5. El llamado de la naturaleza (y del queso ahumado de oveja)

Una cosa que en Polonia puede disfrutarse como en ningún otro lado es la naturaleza. Echarse la mochila al hombro e irse de acampada o a la montaña para respirar aire fresco es una de las principales aficiones. Podría decirse que es el deporte nacional por excelencia. Hay cientos de rutas perdidas a lo largo y ancho del país, y ríos y lagos en los que poder navegar y relajarse. Lugares particularmente recomendables son Zakopane y los montes Tatra. Situados al sur de Polonia, allí podrás visitar las famosas minas de sal y degustar el famoso “Oszczypek” o queso ahumado de oveja típico de la región.

 

6. Polonia “come and complain”

Otra de las aficiones favoritas de los polacos es la queja. Bien cierto es que nunca llueve a gusto de todos, pero en este caso, Polonia se erige como paradigma de tal afirmación. El clima suele ser uno de esos temas recurrentes con los que nadie se queda contento: “si llueve porque llueve, y si no porque también”. Poco importa el tema o la razón en Polonia mientras sea discutible o criticable. Los polacos se quejan y están orgullosos de ello. Tanto es así, que una reciente campaña en Polonia en clave de humor, para extender la cultura polaca más allá de sus fronteras, ha ideado una serie de videos bajo el lema de “Poland come and complain” (Polonia ven y quéjate).

 

7. “Sto lat” o la canción universal

Si alguna vez has tenido una navaja suiza, entonces te será sencillo comprender la polivalencia del «Sto lat» (Cien Años), la multiusos de las canciones polacas. Es ya casi un himno, y aunque se usa habitualmente durante la celebración de un cumpleaños, no es para nada exclusivo de ello. La canción de origen desconocido, se canta para expresar buenos deseos, buena salud y en general larga vida a una persona. También podrá escucharse entre otros en bodas, investiduras presidenciales, visitas del Papa y onomásticos.