¿Estás buscando opciones para un viaje fuera de lo común? Desde las costas de sus cálidos mares, hasta sus selvas y lo alto de sus montañas, México es el lugar perfecto para vivir grandes aventuras en familia. Estas son algunas experiencias aventureras recomendadas para niños mayores de 7 años. Por supuesto, todas deben ser realizadas con las medidas de seguridad adecuadas y en compañía de expertos que te ayuden a aprovechar mejor la experiencia.

1. Ponerle nombre a una tortuga y liberarla al mar

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Caminar junto al mar cuando el sol aún no lanza sus primeros rayos, llegar hasta los nidos y compartir la aventura con una diminuta tortuguita que se esfuerza por llegar al mar, es una experiencia enriquecedora que se quedará en la mente de cualquier niño para siempre. En los campamentos tortugueros, los niños suelen tomar una tortuga entre sus manos —quizás hasta tengan la oportunidad de ponerles nombre— para darle algún mensaje de aliento y luego dejarla partir. Esta actividad la pueden realizar entre agosto y diciembre en muchas playas del Pacífico y del Golfo de México. Algunos de los lugares más conocidos por esta actividad son Ixtapa y Playa Ventura en Guerrero, Mazunte y Huatulco en Oaxaca, Tecolutla, en Veracruz, Mazatlán en Sinaloa y Puerto Vallarta en Jalisco.

2. Quedar empapado tras el salto de una ballena


Ir a toda velocidad mar adentro en una lancha inflable en busca de enormes ballenas, ¡qué gran aventura¡ Si bien los servicios turísticos tienen reglas muy claras en cuanto al acercamiento que pueden tener con estos amables gigantes, las ballenas no suelen estar muy enteradas de ello y no falta la que sale, asoma su cola o hasta brinca cerca de la embarcación. Esta actividad la pueden realizar de noviembre a abril (aunque cada año varía un poco la temporada) en la Riviera Nayarit, Puerto Vallarta en Jalisco, Los Cabos, La Paz y Guerrero Negro en Baja California Sur y en varias playas de la costa oaxaqueña.

3. Volar sobre ríos, bosques y mares

Si explorar la selva volando por entre los árboles mientras vas amarrado de un cable suena como algo divertido, imagínate lo que pensarán tus hijos al respecto. Estos tours tienen tirolesas de diferentes tipos y distancias, y son la forma más emocionante de ver algunos de los paisajes más impresionantes de México. Aquí, la velocidad y la altura son claves para dejar salir la adrenalina. En la Riviera Nayarit y en Puerto Vallarta encontrarás algunas de las opciones más espectaculares en Canopy Los Veranos; mientras que en la Riviera Maya pueden volar, dejarse caer por un tobogán y luego acuatizar, en el parque Xplor.

4. Despertar al arqueólogo que llevan dentro

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En la parte sur de México abundan las zonas arqueológicas con grandes pirámides, muchas de ellas en medio de la selva, lo que les da un toque mucho más mágico y aventurero. Aunque cada vez se restringe más el acceso a las estructuras (muchas zonas arqueológicas ya no permiten subir a las pirámides), aún quedan muchos sitios que serán la delicia de cualquier pequeño explorador. Uxmal, Kabah, Sayil, X-Lapak y Labná son todas buenas opciones para recorrer con tus pequeños. Todas estas zonas arqueológicas se encuentran en Yucatán y son parte de la Ruta Puuc.

5. Descubrir un mundo subterráneo…

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En el sureste de México, específicamente en Yucatán y Quintana Roo, hay miles de cenotes. Estas piscinas subterráneas se caracterizan por aguas cristalinas, paredes de piedra caliza y bóvedas que casi se cierran por encima generando un paisaje de fantasía. El hecho de que estos lugares rebosen de naturaleza también les da algo extra que encanta a todos los que los visitan. Xenotes es un tour con opciones para todos, desde paseos tranquilos para los adultos, hasta experiencias más extremas que incluyen el descenso en rappel a un cenote cubierto y una tirolesa que termina en una caída a un enorme cenote.

6. Y navegar a través de él

También en el sureste de México te encontrarás con una gran cantidad de ríos subterráneos y muchos paseos que te invitan a recorrerlos. Mientras paseas por los enormes salones que el agua formó bajo la tierra, te encontrarás con murciélagos, pasadizos estrechos, estalactitas, estalagmitas y bichos que jamás encontrarás en la superficie. Río Secreto y Chaak TunChaak Tun, son dos lugares cercanos a Playa del Carmen en donde cuentan con toda la experiencia para recibir familias aventureras.

7. Vencer el vértigo en un puente colgante


Puentes colgantes hay de muchos tipos y tamaños, pero en México hay algunos bastante espectaculares. Los hay bastante grandes, como el del río Cuale en Puerto Vallarta o el Canyon Bridge en Los Cabos, con 470 y 330 metros respectivamente, estos son dos de los puentes colgantes que permiten el acceso a vehículos (como cuatrimotos y vehículos todo terreno) más largos del mundo. ¿Te imaginas la vista que podrás tener desde estos lugares? También hay puentes más modestos, pero no por ello menos moviditos, como el de Zirahuén Forest en Michoacán. Sin duda, una aventura en un puente colgante estará llena de emoción y muchas risas.