A veces pasa que un grupo de gente divertida se encuentra en un lugar donde los recursos para divertirse no abundan. Especialmente cuando están de viaje, tú y tus compañeros pueden llegar a tener ganas de competir y divertirse en sitios donde no hay juegos de mesa ni cartas. Por ejemplo, quizás están en un jacuzzi, en un refugio en el medio de la selva, en el medio de viaje turbulento de cinco horas en autobús, o esperando en una larga fila. Quizás les apasiona jugar al Scrabble, pero en este momento no se puede, ¿entonces? Aquí hay una lista de juegos que no requieren de ningún material para participar. Ni mesa, ni tablero, ni cartas… ¡ni siquiera papel y lápiz!

¿Cómo es el tuyo?

En este juego, un grupo de personas compite contra una que adivina, a quien se le irán dando pistas que no deben ser ni muy fáciles ni muy difíciles. Se puede preguntar hasta 20 veces, pero la pregunta es siempre la misma: “¿Cómo es el tuyo?”.

1. El adivinador se va del cuarto (o, si no hay mucho lugar, se cubre las orejas y tararea una canción).

2. El resto del grupo elige algo que todos los miembros tienen. Ejemplos: una cuenta de correo electrónico, un pasaporte, una heladera, un título universitario.

3. Una vez que se pusieron todos de acuerdo sobre el punto anterior, vuelve el adivinador y le pregunta a alguien: ¿Cómo es el tuyo? La persona le responde con una clave verdadera que no debe ser ni demasiado vaga ni demasiado obvia.

4. El adivinador solo puede responder una vez por cada pista que recibe y puede preguntarle a quien quiera. No hay necesidad de seguir un orden o de preguntales a todos los participantes.

5. Las pistas demasiado vagas como “el mío está bastante bien” no tienen sentido, porque así nunca el adivinador llegará a una conclusión.

6. Si tu clave es demasiado obvia y lleva a que el adivinador acierte, tú pierdes y te conviertes en el próximo adivinador. Si el objeto en cuestión es, por ejemplo, un pasaporte, no vas a decir “el mío está lleno de sellos”. “El mío podría tener valor en el mercado negro” o “El mío tiene fecha de vencimiento”, serían mejores pistas.

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Juegos de memoria e ingenio, como I went to market

A primera vista, el siguiente podría parecer un simple juego de memoria, pero es mucho más que eso. Se trata de hacer asociaciones mentales y nemotécnica para pensar en cosas que probablemente solo tú recuerdes. El grupo ideal debería tener entre 2 y 5 participantes.

1. El primero empieza una oración, “Cuando fui al mercado compré una….”. Supongamos que completa la frase con “revista”.

2. La persona siguiente repite la frase que dijo la primera y le agrega algo. “Cuando fui al mercado compré una revista y una botella”.

3. Lo mismo con los siguientes participantes.

4. El que se equivoca es eliminado y el último que queda se convierte en el ganador.

Veintiuno

Este es un juego de memoria en el que se sustituyen números por palabras. Lo importante es no perder la velocidad.

1. El grupo forma un círculo y comienza a contar, un número por persona.

2. En los múltiplos de 7, la persona que dice el número también decide qué (otro) número va a convertirse en un sonido o una palabra. Por ejemplo, la persona a la que le toca el número 7 puede decidir que “a partir de ahora el número 4 es PUM”.

3. Los participantes del juego siguen contando y a quien le toca el número 14 decide, por ejemplo, que “el número 9 es Madonna”.

4. La persona del número 21 formula una tercera regla y se comienza a contar desde cero nuevamente, ahora reemplazando los números elegidos por los sonidos o palabras correspondientes. El objetivo del juego es llegar a un punto en el que todos los números sean reemplazados. El participante que no reemplaza correctamente un número está fuera del juego.

¿Qué preferirías?

Más un ejercicio retórico que un juego, se trata aquí de imaginar dos situaciones similares en peso e importancia. La creatividad es la clave. La mejor parte del juego es ver hasta dónde te llevan los temas y el tono de las preguntas. Puede ser que el juego tome un rumbo profundo y filosófico o puede que sea más liviano y chispeante. Algunos ejemplos:

1. ¿Qué preferirías, tener una pierna dormida por una semana o sufrir un cosquilleo en el codo por una semana?

2. ¿Qué preferirías, viajar en el tiempo a una sociedad cazadora-recolectora o a lo que será el mundo dentro de 12.000 años?

3. ¿Qué preferirías, tener un moco permanente que te cuelga de la nariz o una hoja de perejil atascada en un diente delantero para siempre?

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Dos verdades y una mentira

Un juego que invita a conocerse mejor, pero un poco más picante que las típicas conversaciones para romper el hielo.

1. Cada participante dice tres cosas sobre sí mismo, dos que son verdaderas y una que no lo es.

2. El resto de los participantes adivina cuáles son verdaderas y cuál no.

3. Cada vez que aciertas, ganas un punto.

CONSEJO: Trata de que los tres “hechos” tengan el mismo formato. Por ejemplo: “1) Tengo el tic de frotar mis uñas 2) Tengo el tic de morderme el labio inferior cuando estoy tratando de recordar algo y 3) Hago tal tic cuando huelo una comida por primera vez, antes de probarla. Si tienes al menos dos verdades de un mismo tipo, te resultará fácil inventar una tercera.

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Afortunadamente/Lamentablemente

Se trata de contar un cuento y funciona muy bien en circunstancias desafortunadas. Te ayudará a imaginar cuán peor (o mejor) te pueden resultar las cosas.

1. La primera persona empieza: “Había dos hermanos gemelos que podían leerse la mente”.

2. El segundo participante continúa con la historia, pero agregando un obstáculo: “Lamentablemente, un día uno de los gemelos no podía sacarse de la cabeza la canción “Señora de las cuatro décadas”, de Ricardo Arjona”.

3. El tercer participante sigue con la historia, pero suman
do un giro optimista: “Afortunadamente, esto les dio la idea de viajar a Guatemala”.

Lleven la historia hasta las últimas consecuencias, para divertirse con cuán feliz o terriblemente puede terminar.

Delinea mensajes

Este es un juego muy tierno para hacer de a dos. No hay ganadores ni perdedores.

1. El participante uno piensa un mensaje de varias palabras para el participante dos.

2. El participante uno elige un área de la piel del participante que este no pueda vez. Por ejemplo, la parte baja de la espalda o el antebrazo.

3. Si el mensaje tiene más de una palabra, deben decidir juntos cuál será la barra espaciadora.

4. El participante uno escribe entonces la o las palabras, letra por letra, sobre la piel del participante dos, que solo puede adivinar una vez que el mensaje esté completo.

Hay otro juego clásico, el teléfono descompuesto, que también puedes considerar. Ten en cuenta que en inglés este juego se llama «Chinese whispers». Quizás pienses que es un juego para niños, pero mi experiencia me demuestra que los adultos también somos susceptibles a los malosentendidos. Y en todo caso, quizás puedan jugar con un mensaje no tan inocente…

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¿Conoces más juegos para divertirse en cualquier circunstancia y sin materiales? Déjanos tus ideas en los comentarios, y las agregaremos al artículo 😉

El texto fue actualizado por última vez el 10 de agosto de 2019. Puedes leer este artículo en inglés haciendo clic aquí.