¿Amas la naturaleza pero ya te sabes Chapultepec, los Dinamos y el Parque México de memoria? Checa estos lugares menos populares pero mucho más interesantes para escapar de la contaminación sin salir de la Ciudad de México.

1. Azotea del edificio del INFONAVIT

Nuestra lista la encabeza… ¿un edificio de gobierno? Aunque no lo creas, aquí se encuentra la azotea verde más grande de América Latina, con todo y pista para correr y huerto de hortalizas. Este edificio, ubicado en Barranca del Muerto al sur de la ciudad, es uno de los mejores ejemplos de urbanismo sustentable e incluso tiene su propio huerto urbano. Visita esta azotea —previa cita en horas de oficina, claro— y disfruta de una de las vistas más singulares que ofrece la Ciudad de México.

2. Parque La Mexicana

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Construido en el terreno de una antigua mina, este parque recién estrenado se encuentra en el corazón de Santa Fé. Incluye dos lagos artificiales, skatepark, ciclopista y una zona canina. Es una opción excelente para darse una escapada dentro del caos de este centro de negocios.

3. Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel

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Ahora vamos con un paisaje volcánico. Sí, leiste bien. La erupción del volcán Xitle en épocas prehispánicas creó un ecosistema llamado “matorral de palo loco” —y con razón, ¿a qué planta se le ocurre vivir entre lava volcánica? Mantén los ojos abiertos, pues también es hogar del cacomixtle, que quiere decir “mitad gato” por parecer un felino con cola de mapache. El Museo Universum y el Centro Cultural Universitario de la UNAM dan visitas guiadas por la Reserva.

4. Parque Tezozómoc

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Seguimos con el viaje al México prehispánico. El diseño de este parque es una representación del Valle de México previo a la conquista, con sus poblaciones, pequeños cerros y hasta un lago artificial que tiene la misma forma que el antiguo Lago de Texcoco. Aunque está en la zona industrial de Azcapotzalco, nada tiene que ver con sus alrededores y es ideal para correr, andar en bici y jugar en sus canchas deportivas.

5. Cerro del Judío

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También llamado cerro Mazatépetl, este es uno de muchos cerros que se levantan por entre el paisaje urbano de la Ciudad de México. Al igual que el Cerro de la Estrella, ofrece vistas únicas de sus alrededores. Desde aquí podrás observar los más altos edificios y las más bellas montañas. Visita la zona arqueológica que está en la cima, donde tu misión será encontrar una tortuga con patas de jaguar.

6. Milpa Alta

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Milpa Alta es la única delegación de la ciudad cuyo territorio es enteramente rural. Lleva tus botas de campo para pasear por sus senderos montañosos. La Ruta del Nopal te llevará por campos de cultivo de —¡adivina!— nopal y amaranto. En época de lluvias podrías incluso encontrar tus propios hongos comestibles. Eso sí, prepárate para romper la dieta porque no podrás resistirte al famoso mole de San Pedro Atocpan, los tamales de maíz rojo y el riquísimo y tradicional atole de pinole.

7. Desierto de los Leones

Perfecto para los que piensan en árboles cuando les dicen “naturaleza”. Sí, sabemos que este lugar es bastante conocido, pero debíamos incluir al menos uno de los tantos Parques Nacionales que hay en la Ciudad de México. Tienes puntos extra si nadie te dice que ni es desierto ni hay leones (¡es un reto difícil!). No te prometemos grandes felinos pero sí muchas aves endémicas y árboles milenarios. Las casas de esta zona son las únicas en la ciudad que tienen chimenea. Obviamente, es mejor abrigarse para disfrutar sin sufrir de su peculiar clima boscoso.