Calle de las Teterías

Photo: Pablo

Aunque su nombre real es Calderería, todo el mundo la conoce popularmente como las teterías. Un amasijo de teterías, hippies, bazares con cachivaches de colores colgando, olor a cuero y personas de origen árabe que escriben tu nombre en su alfabeto y te hacen tattoos de henna. Un jaleo de calle a todas horas, y una de las subidas que conectan la ciudad nueva, desde Calle Elvira, con el Albaicín.

Acera del Darro

Photo: Sonsoles Lozano

Considerada por muchos y nombrada por más aún «la calle más bonita del mundo». Es un poco pretencioso decir algo así, a un sevillano se le pondrían los pelos como escarpias, pero es que si no es cierto, está muy cerca de serlo. Es bonita de pelotas, de recorrerla cada día durante años y no cansarte. El río Darro acompañando, paralelo a los pasos, los puentes que comunican con la ladera de la Alhambra, la Torre de la Vela que se te cae encima… Esa no es una calle, ¡es un poema!

Paseo de los Tristes

Photo: Sonsoles Lozano

Y al final del Darro, damos a parar a una alameda más ancha llena de terrazas. Este paseo conocido como el de los tristes, toma su nombre porque antiguamente -suelo de tierra- este era el camino de los cortejos fúnebres hacia el cementerio. Si en la Acera del Darro es la Torre de la Vela la que se nos cae encima, en los Tristes se nos aparece la Alhambra enterita colgando sobre nuestras cabezas.

Cuesta de Gomérez

Photo: Sonsoles Lozano

La cuesta que sube a La Alhambra, casi ná. Parte de Plaza Nueva, y en su primer tramo se amontonan, a lado y lado, los talleres artesanales de taracea 1. Una vez que cruzamos la Puerta de las Granadas, entramos en un escenario de cuento: caminos flanqueados por canales de agua, árboles entre cuyas copas se asoman las torres y puertas de la Alhambra. No es difícil ponerse en los zapatos de Washington Irving 2 cuando, paseando por esta misma cuesta, regalaba cigarrillos a quien tuviese una buena historia que contarle sobre el pasado de este lugar mágico.

Albaicín

Photo: Sonsoles Lozano

El Albaicín es un barrio de Granada, posiblemente el más pintoresco, fascinante y emblemático. El Albaicín es un universo en sí mismo: mezcla de culturas en el pasado y hoy día. Nombrar una o dos de sus calles, sería injusto. El Albaicín hay que pasearlo entero, de arriba a abajo, de callejón en callejón, de aljibe en aljibe, de plazuela en plazuela, de mirador en mirador, de tapa en tapa y de carmen en carmen3.

No me deis a elegir que me enajeno. Todas las calles quiere decir TODAS.

Camino del Sacromonte

Photo: Sonsoles Lozano

La calle/carretera principal que recorre el Sacromonte a todo lo largo, hasta que se transforma en un camino de tierra que va a parar a «vete a saber donde». El Sacromonte es el barrio de casas/cuevas, cuna de grandes artistas del mundo del flamenco. Hoy en día, en las «zambras», las grandes sagas de familias gitanas siguen ofreciendo al público espectáculos de su mejor arte. Los Maya, Maria la Canastera, etc. Fachadas encaladas de blanco, formas arquitectónicas que recuerdan al poblado de los Picapiedra, un sonido de cante jondo, un rebuzno de burro, la Alhambra de fondo…

Escucha lo que te digo: no he visto en ninguna parte del mundo un barrio ni un paisaje como el del Sacromonte. Excepcional.

Calle Real de la Alhambra

Photo: Germán Poo-Caamaño

Esta calle era una de las principales en lo que fue antiguamente la ciudadela de la Alhambra. Por si no lo sabes, la Alhambra no es un monumento, es una ciudadela.
Hay partes en las que tenemos que reservar para entrar: Palacios Nazaríes y Generalife, pero otras por las que podemos pasear libremente.

La Calle Real comunica el Palacio de Carlos V con los jardines del Pardal. Pasa por la iglesia de Santa Maria de la Alhambra, el museo de Ángel Barrio, el parador de Granada, los jardines del paraíso. Vaya, una calle idílica que nos transporta sin esfuerzo a otra época. Consejo: paseadla a la tarde, cuando la zona no esté invadida de turistas, una delicia.

Calle Oficios

Photo: Balbo

Es una de las calles con más historia y arte de la ciudad, si es que se puede decir esto en una ciudad donde cada rincón te cuenta un cuento. Oficios parte de la Gran Vía y, a través de una cancela de hierro, se da paso a otro mundo completamente. A la derecha, un lateral de la catedral, ubicada donde la antigua mezquita- con sus pintadas de estudiantes y el escudo heráldico de Isabel y Fernando. Cuando la calle se ensancha en una plazoleta, nos topamos con la puerta de la Capilla Real, donde están enterrados —ojo, ojo, ojo— los Reyes Católicos. Y, a la izquierda, el Palacio de la Madraza, con una fachada trampantoja, que fue en su momento de las universidades más antiguas de toda la península hasta que al cardenal Cisneros se le puso en sus mismos que el conocimiento tenía que ser destruido.

Hoy en día, veremos una gran cantidad de gitanas con ramitas de romero pidiendo dinero por la buena fortuna. Esta calle comunica directamente con la Alcaicería.

Pedro Antonio de Alarcón

Photo: Elliott Brown

Calle fea donde las haya, anodina arquitectónicamente y llena de tráfico, siempre fue paraíso de estudiantes por su marcha y bares baratos. Y entonces ¿qué hace esto aquí si tan fea es? Si eres friki musical, sabrás que de Granada han salido grandes bandas que conquistaron España y alguno traspasó fronteras. Los planetas ocupando palco de honor, Lori Meyers, Niños Mutantes, Lagartija Nick que llevó junto a Morente la fusión flamenco-rock a un nuevo nivel con «Omega», Lapido, etc. Bien, pues todo lo que no es flamenco, o sea rock e indie principalmente, se ha gestado en los garitos de esta calle. ¿Es Detroit bonito acaso? No. Pero lo amamos por significar lo que significa a la música. Pues entonces también hay que amar Pedro Antonio.

*1 Taracea: Técnica para adornar que consiste en la incrustación de pequeños trozos de madera, nácar, hueso, marfil u otros materiales en un objeto de madera. Muy típico en Granada aún hoy día.

*2 Washington Irving. Cuando Irving, escritor norteamericano, llegó a Granada en el siglo XIX, la Alhambra estaba en completo abandono y deterioro, lo cual llamó su atención. Irving comenzó a recopilar leyendas sobre el lugar, ofreciendo buenos cigarros a todo aquel que le proporcionase una buena historia. De ahí surge el famoso libro Cuentos de la Alhambra y, de ese libro, el resurgimiento del monumento de sus propias cenizas. Gracias, Washington, por poner una nota de conciencia en este país y su patrimonio.

*3 Carmen. Un nombre muy bonito y español de mujer, sí señora. Pero, quizá sólo en Granada, los cármenes del Albaicín son populares por ser un tipo de vivienda de una belleza impresionante. Esta vivienda con huerto y/o jardín anexo es un tipo de construcción que tiene sus raíces en las casas de la época musulmana. Carmen viene del árabe “karm” que significa viña.