Paraíso fiscal

Hay errores de traducción con resultados sin sentido y otros, como este, que parecen hechos a propósito. ¿Cuál es el error? La expresión es una traducción de la inglesa, tax haven, que en realidad significa ‘refugio fiscal’. Mucho más aburrido y menos cercano a como nos imaginamos las islas paradisiacas en las que cualquier evasor puede abrir cuentas bancarias en las que guardar sus millones mientras se ríe de Hacienda daikiri en mano. Los responsables del error no fuimos nosotros, sino los franceses, que fueron los primeros en confundir haven con heaven y hablar de paraísos.

Canal de la Mancha

Los falsos amigos son peligrosos, nos decían nuestros profes de inglés mientras intentábamos traducir embarrassed por «embarazada» y quedarnos tan anchos. Gracias a esos profesores ya no confiamos en las apariencias, pero no todo el mundo tuvo maestros tan insistentes. De hecho, la cantidad de falsos amigos que hemos adoptado en expresiones y topónimos deja bastante claro que sí, insistir era necesario. Caso número uno: el famoso canal de la Mancha. Si en francés es La Manche, traducimos por la Mancha sin despeinarnos y sin buscar manchas. También en España existe La Mancha, ¿por qué no también un canal con el mismo nombre? Pues porque en francés manche significa ‘manga’ (y tiene más sentido, se refiere a la manga de agua entre Francia e Inglaterra).

Echar de menos

Este amigo en el que no debíamos haber confiado tanto viene de nuestros vecinos portugueses. Ellos dicen achar de menos, literalmente ‘encontrar, hallar de menos’, pero ¿para qué traducir pudiendo adivinar? Achar es muy parecido a «echar», aunque cuando echamos a alguien de menos lo último que queremos es echarlo. Ojalá pudiésemos, en realidad, porque eso significaría que está con nosotros.

Brujas

Aquí también lo hicimos bien. ¿Nos parecería la ciudad belga un lugar tan mágico y especial si se llamase Puentes, lo que significa en realidad su nombre Brugge? No, claro que no. Y no es necesario traducir todos los topónimos (de hecho ya casi no se hace), pero si en la adaptación de grafía extranjera a grafía español el parecido con una palabra existente es tan claro, es difícil no caer en la tentación. Brugge se tenía que llamar Brujas y punto.

Cabo de Hornos

Otra adaptación nacida de la vagancia y la confianza en los parecidos entre lenguas. ¿Nunca se preguntaron los que hicieron la adaptación del nombre al castellano por qué un cabo en el que hace tanto frío se llamaba Hornos? ¿Fue una nomenclatura sarcástica? No. El Horn del nombre inglés (que no hace referencia a un cuerno) viene en realidad de Hoorn, el pueblecillo holandés en el que nació Willem Cornelis Schouten, el explorador que «descubrió» el cabo en 1616.

Alzacuello

Tendría sentido si fuesen los anillos que se colocan las padaung, mujeres de la tribu Kayan, en el cuello y se lo van alargando a lo largo de los años, pero no es así: los alzacuellos los llevan los curas y, por lo general, no parece que sean algo que les ayude a caminar más erguidos. Y no tiene por qué: alzacuello viene del francés hausse-col (sí, ‘alza-cuello’), que a su vez es una traducción errónea del neerlandés hals-kot, donde hals es ‘cuello’ y kot ‘ropa’. Vaya, que un alzacuello es simplemente una prenda que se lleva en el cuello y no tiene por qué alzarlo.

Alta Edad Media

Todos en algún momento de nuestros estudios nos preguntamos por qué las eras históricas tenían nombres tan raros. Y lo de la Edad Media y sus distintas etapas era un lío: ¿por qué llamábamos a su primera parte «alta» y al final «baja»? Mi truco mnemotécnico buscaba la lógica en que la Edad Media había empezado a tope, en un punto álgido, para ir evolucionando hacia la decadencia. Pero no es así: según parece, aunque no está del todo claro, lo de la Alta Edad Media es una mala traducción del alemán, en el que alt significa ‘antiguo’ (y luego pusimos Baja como oposición). No obstante, en alemán la Alta Edad Media no usa el adjetivo alt, sino früh (temprano) y, atención, para la etapa intermedia se usa hoch (¡alta!). Eso sí, Edad Media a secas se dice Mittelalter, así que toda la confusión puede venir de ahí.

Vía de la Plata

¿Hubo un tiempo en el que si ibas de Astorga a Mérida te cruzabas con carros llenos de plata? Aunque la idea es atractiva, no es cierta. Lo que pasó aquí fue algo similar a lo del juego del teléfono estropeado, con el extra de muchos siglos de evolución y distintos idiomas. El nombre original de época andalusí era al-balat, algo así como ‘camino empedrado’. Lo que con el paso del tiempo pasó a algo parecido a plata (di al-balat muchas veces muy rápido) y una vez que estamos ahí, ¿cómo dar marcha atrás? ¡Una vía de la Plata es más sexy que una empedrada!

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