LOS CANARIOS son herederos de una historia y tradición que muchos desconocen y que perdura hasta nuestros días. Uno de los elementos de su cultura que hoy usan a diario sin darle mayor importancia pero que esconden unas raíces con mucha historia son sus nombres autóctonos.

1. Fayna

Este nombre aparece en una leyenda como el de una antigua reina de Lanzarote, que nueve meses después de la visita de un conquistador español, dio luz a una niña de tez blanca y rubios cabellos: la princesa Ico. El pueblo murmuraba y renegaba de la princesita y de su origen, culminando en una prueba en la que tuvo que arriesgar su vida para demostrar su nobleza insular, cosa que logra gracias a un truco que le enseña su vieja matrona.

2. Yeray

Un adjetivo guanche utilizado anteriormente como antropónimo masculino que significa ‘el grande’, usado para describir a los varones más fuertes. Es uno de los pocos nombres canarios que gozan de popularidad tanto en las islas Canarias como en la Península.

3. Guayarmina

Guayarmina fue una aborigen grancanaria hija del rey o guanarteme Tenesor Semidan durante la conquista europea de las islas Canarias en el siglo XV. Tras la captura de Tenesor por Alonso Fernández de Lugo y Hernán Peraza el Joven en 1482, los aborígenes trasladan a Guayarmina y a su prima Masequera hacia las fortalezas naturales del interior de la isla. Tras varios enfrentamientos los conquistadores castellanos sitian a los aborígenes hasta que se rinden el 29 de abril de 1483 entregando a las princesas, dándose por concluida la conquista de la isla.

4. Bentor

Nombre originario de Tenerife, así se llamó el último caudillo guanche sucesor del mencey Bencomo de Taor, que lideró la última batalla contra los conquistadores castellanos en Tenerife. Se cuenta que cuando fue derrotado no quiso rendirse y prefirió despeñarse por el barranco de Tigaiga. Con su muerte se dio por finalizada la conquista de las islas Canarias en el siglo XV.

5. Guajara

Otro nombre femenino guanche con leyenda, cuyo personaje forma parte del poema épico Antigüedades de las Islas Afortunadas de Antonio de Viana: con la llegada de los conquistadores castellanos en 1494, Beneharo promete a Tinguaro la mano de su hija Guacimara y la herencia de su reino si sale victorioso en la batalla. Su hermana Guajara, celosa de su hermana, manipula a Ruymán, sobrino de Tinguaro y amante de Guacimara, para que huyan evitando el matrimonio prometido. Finalmente Bencomo obliga a Tinguaro a casarse con Guajara entregándoles también el gobierno de Anaga. Desgraciadamente Tinguaro muere poco después en la batalla de la Laguna, dejando a su mujer desconsolada. Cuenta la tradición que Guajara, rota de dolor, enloquece convencida de que su esposo está con la princesa Guacimara y pone fin a su vida arrojándose al vacío desde la cima de una montaña conocida como el Alto de Guajara.

6. Acorán

Nombre de niño, además de un barrio de Tenerife en la actualidad. En la mitología guanche era el nombre del dios supremo, al que se debía la existencia de la Tierra, el agua y todas las criaturas. También era conocido como Achamán. Significa también «el celestial».

7. Beneharo

Nombre que se remonta al Mencey de Anaga, que comprendía lo que hoy es Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de la Laguna. Fue el primer tinerfeño en oponerse a los conquistadores, sobrevivió a la conquista y parece ser que tomó el nombre de Fernando de Anaga.

8. Iballa

Originalmente escrito como Yballa. Popular por ser el nombre de una de las aborígenes que dio lugar a la rebelión de los gomeros en 1488 frente a los europeos presentes en la isla al tener relaciones consideradas ilícitas con Hernán Peraza El Joven. El «pacto de Guahedun» acometido por su abuelo años atrás para consolidar relaciones con los bandos de la isla los convertía en hermanos y por tanto su unión incumplía las leyes locales. El padre de Yballa y el Consejo de la Isla dan muerte a Peraza y como consecuencia da comienzo la rebelión que, por su trágico final, significó para los gomeros el fin definitivo de su condición de pueblo libre.