TEPACHE

Su nombre viene del náhuatl “tepiatl”, que significa “bebida de maíz”, pues originalmente era preparada con este cereal. Sin embargo, la versión actual y más conocida es la hecha con piña. Su preparación consiste en dejar fermentar el jugo y la pulpa de la piña (o de cualquier otra fruta) y, después de por lo menos una semana, el resultante se mezcla con agua, limón, chile en polvo y hielos. ¡Pero cuidado!, si la fermentación es excesiva la bebida se convertirá en vinagre. El tepache nos encanta a los mexicanos por su sabor entre ácido y dulce.

Crèdito: Alberto Correu

TESGÜINO

Del náhuatl “tecuin”, que significa “latir del corazón”, se consume principalmente en los pueblos de la Sierra Madre Occidental mexicana. Su preparación consiste en poner maíz germinado, molido y cocido en ollas de barro especiales, durante 24 horas, para que fermente.
Los rarámuris le agregan una espiga llamada basia`wi, que aumenta su contenido alcohólico y entonces se convierte en una bebida llamada “batari” y, si lo toman sin la espiga, lo llaman “sequiki”
Otra variante de ésta bebida se prepara con caña de maíz, que tiene un sabor más fuerte y se le agregan piñas de agave o hikuri (peyote) y otras flores, cortezas o hierbas para aderezar.


COLONCHE

Se dice que su nombre proviene del idioma castellano, aunque los nahuas lo conocían como “nonochtli” que significa “licor de nopal”. El colonche es una bebida que se obtiene por fermentación del jugo de tunas rojas, que son los frutos de algunos nopales en México.
Últimamente se ha vuelto muy popular, pero sólo puede ser bebida algunos días al año, durante la época de lluvias, que es cuando hay más tunas. Cuando el colonche tiene pocas horas de fermentación su sabor es dulce y gaseoso y contiene muy bajo contenido alcohólico.
La preparación del colonche consiste en la fermentación del jugo de tunas, que después se coce y, una vez frío, se le añade colonche viejo para que adquiera el sabor y consistencia correctos.


PULQUE

El “poliuqui”, que en náhuatl significa “descompuesto,” es una bebida muy nutritiva, pues tiene un alto contenido proteínico y vitaminas y minerales como la C, la B1, la B2, riboflavina, la tiamina, niacina y ácido fólico, entre otros. Pero lo que la hace especial es que, al mismo tiempo, es una bebida alcohólica. Se obtiene por la fermentación del aguamiel, que es la savia azucarada de algunas especies de magueyes.
El pulque existe desde antes de la llegada de los europeos al actual territorio mexicano, y su consumo estaba reservado para los soldados y la gente mayor. Durante la colonia, sin embargo, la gente dejó de tomarlo, a causa de la mala reputación que le hicieron las compañías cerveceras para eliminar a la competencia. En la actualidad es muy popular y lo puedes comprar en las pulquerías.
Si no lo has probado aún, te recomiendo hacerlo cuando recién es preparado por la mañana, ya que tiene muy poco contenido alcohólico. A medida que pasan las horas, aumentan su sabor agridulce y también su graduación alcohólica.

Crédito: katiebordner

CHOCOLATE

¡De México, para el mundo, “la bebida de los dioses”! Su nombre viene del náhuatl “xocolatl”, y su preparación original consiste en moler y cocer las semillas del cacao, y agregarle maíz y miel, todo lo cual se mezcla con un instrumento de cocina llamado “molinillo”, al que se toma con ambas manos y se mezcla la bebida hasta que se vuelve espumosa.
Mucha gente hoy en día sigue preparándolo así, pero dado que muy pocas personas saben hacerlo, el mejor lugar para tomar chocolate tradicional es el sur del país.

Crédito: Citlalli V

ATOLE

Es, sin dudas, la bebida más popular de México. Antes de la llegada de los europeos, se preparaba únicamente con maíz y agua endulzada con piloncillo, en algunas ocasiones con frutas, para darle un sabor especial.
Actualmente se consume en todo el territorio mexicano y los hay de muchos sabores y variantes, dependiendo de la región que uno visite. Así, puede uno encontrarse con atole de leche con fresa, de vainilla o de cajeta. O tal vez con el atole de cenizas típico del estado de Michoacán, que es preparado con las cenizas del árbol de pino. También existe el “champurrado”, que es el mismo atole pero con chocolate. Y la variante con chile y elote se llama “chileatole”.
El atole fue y sigue siendo el desayuno y cena preferido en muchos hogares mexicanos, acompañado de un delicioso pan de dulce.

Crédito: Waywuwei

POZOL

Otra bebida prehispánica llamada “pozolli” para los nahuas y “pochol” para los mayas. Se prepara a partir de la fermentación del maíz en hojas de plátano, diluído en agua con sal a la que se le añaden chiles secos, miel y a veces cacao molido. Es consumida como una bebida energética en horas de trabajo, pues además de saciar la sed también mitiga el hambre.
El pozol además de ser bebido puede ser comido. Sí, leíste bien, con el pozol se pueden hacer unas bolas de masa para consumirlo en su forma deshidratada.

Crédito: Sally

TUBA

Se obtiene por la fermentación de la savia del tallo de varias especies de palma, principalmente la de coco. Al principio tiene un color pardusco, pero conforme se fermenta se va tornando blanco. Su sabor es algo dulce y su consistencia viscosa. Bebidas similares se consumen en otras partes del mundo, como en Ghana, Malasia, Sudáfrica y Filipinas, que es del país que se cree que llegó a México.

Crédito: Mario Chavez

TEJATE

¿Lo conoces? Está hecha de semillas de cacao fermentadas, huesos de mamey y la flor de cacao, a la que se le llama “rosita”. Todos los ingredientes se mezclan hasta obtener una pasta que con agua fría. Es una bebida muy famosa en Oaxaca y su nombre en náhuatl es “texatl”, que significa “agua harinada”. Te lo advierto: muchos la consideran una bebida afrodisíaca…

AGUAS FRESCAS

Son, sin duda, las bebidas de mayor tradición en México. Las aguas frescas se elaboran endulzando frutos, flores, vainas y semillas con agua o con miel. Su preparación es muy simple: sólo se elige el fruto preferido y se le agregan agua y azúcar al gusto. En el caso del agua de Jamaica, debe hervirse la flor. Los cítricos se exprimen y a los frutos de contenido pulposo se los muele en una licuadora y luego se cuelan.

Crédito: ebouwens