ESPAÑA ES muy conocida como destino de sol y playa, lo que hace que muchos viajeros solo piensen en ella a partir de primavera o lleguen con unas expectativas (y un equipaje) algo inadecuados en pleno invierno. Pero dejémonos de mitos; en España es posible hacer las dos cosas, tanto disfrutar de la nieve como huir del frío e imaginar que estamos en otra estación. Solo hay que saber adónde ir. Estos son algunos de los mejores lugares que visitar en España en invierno.

1. Granada

Esto es para la opción uno: abrazar el invierno. En Granada el invierno es de verdad, hace frío y no es raro que nieve. Ver la Alhambra cubierta por ese manto blanco desde el mirador de San Nicolás es uno de esos espectáculos que deberían estar en la lista de tareas de todo el mundo. Además, el invierno es el momento perfecto para probar algunos los platos típicos como la olla de San Antón, que te calentará los huesos y te dará fuerzas para seguir paseando. Y, por supuesto, está Sierra Nevada siempre de fondo, perfecta tanto para admirar desde lo lejos como para disfrutar sobre unos esquís.

2. Islas Canarias

Y esto para la opción dos: huir del invierno e imaginar que estamos en esa primavera perpetua que se dice que hay en las islas. La temperatura media en invierno es de 20 grados centígrados y es muy probable que haga sol e incluso puedas darte un bañito en la playa (pero no te asustes al tocar el agua, que es el Atlántico y no el Mediterráneo). Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura suelen ser las islas con temperaturas más altas, pero posiblemente tampoco necesites bufanda en las otras.

3. Madrid

Madrid, en mi humilde opinión (y la de muchos madrileños que huyen despavoridos), es inhabitable en verano. Primavera y otoño son bonitos, pero es en invierno cuando de pronto uno aprovecha más todo eso que tiene precisamente por ser la capital. La oferta cultural es enorme y puedes pasar los días entre conciertos, teatro, cine y exposiciones. La vida nocturna no decae, el clima es bastante seco y si te abrigas se está bien en la calle. Y el frío es además la excusa perfecta para merendar todos los días chocolate con churros.

4. Costa da Morte

Se llama así a la costa gallega de la provincia de A Coruña, entre cabo Roncudo y Fisterra. Playas, acantilados, rocas y frecuentes temporales hace que asomarse allí sea siempre un espectáculo, pero la cosa es mucho más clara durante el invierno, cuando es más fácil que haga mal tiempo. Ármate de un buen chubasquero y botas de agua (olvida el paraguas, si hace viento solo lo verás morir) y contempla las olas romper contra las rocas y la naturaleza salvaje en todo su esplendor. Para entrar en calor y deshacerte de la humedad, pide un caldo en el primer bar de pueblo en el que recales. Ya verás qué gusto.

5. Teruel

Teruel, que sí existe, no es apto en invierno para gente que odia el frío, pero si te gusta eso de envolverte en mil capas y que salga vaho de tu boca al respirar, te encantará estar aquí. Si además vas en febrero podrás disfrutar de las fiestas medievales, unos días en los que la ciudad viaja unos siglos hacia atrás en el tiempo (hasta el siglo XIII) y se llena de mercadillos, representaciones teatrales y hasta jaimas. El evento central es el de las Bodas de Isabel, recreación de la historia y boda de los famosos amantes de Teruel.

6. Sevilla

Los 40ºC que supera la ciudad en verano hacen que sea un lugar poco agradable para el turismo durante esos meses. En invierno, sin embargo, todo mejora: las temperaturas suelen mantenerse agradables (es raro que bajen de los 0ºC) y hay pocos días de lluvia. Además, hay menos turistas y los precios son más bajos, ¡todo ventajas! Además, el aroma de los naranjos parece impregnarlo todo y es la estación perfecta para las tapas y los platos más calentitos, como las espinacas con garbanzos o el cocido.

7. Barcelona


Seguirá habiendo turistas, no te emociones, pero serán menos que en otras épocas del año, aunque te parezca imposible. El invierno en Barcelona es de temperaturas suaves y amables, por lo que pasear la ciudad de arriba abajo es siempre un buen plan. Si hace frío, siempre puedes tomarte un buen chocolate o refugiarte en museos, teatros y galerías de arte. Como en el caso de Madrid, la movida cultural no para en invierno. En estos meses en los que muchos grupos hacen sus giras internacionales, Barcelona suele ser un buen lugar para verlos.

8. Costa del Sol

Otra opción para los que prefieren vivir en un mundo sin invierno: la Costa del Sol, al sur de Málaga, es la típica zona abarrotada en verano y casi un secreto en invierno. Y, sin embargo, con temperaturas que pueden llegar a los 20ºC, la región es un oasis en un continente tomado por el frío. Pasea por la playa, visita los museos, haz senderismo, descubre iglesias y castillos y siente la calidez del sol en la piel mientras observas el mar.

9. Mallorca

Si puedes elegir, vete entre enero y febrero para ver el gran espectáculo invernal de Mallorca: la floración de los almendros. La isla se cubre de un blanco que no es nieve, sino que casi anuncia ya la primavera. Además, podrás ir a sus playas y calas y no encontrarte a nadie, hacer rutas de enoturismo y descubrir el casco antiguo de Palma de Mallorca, todo con temperaturas agradables y posiblemente sol.