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1. Un lugar dedicado a la magia de los sonidos.

Si eres de las personas que gustan de la tranquilidad, el paisaje y disfrutar de una buena dotación de música, tienes que pasearte alguna vez por el jardín sonoro de la Casa Alvarado, hoy Fonoteca Nacional, ubicada en la calle Francisco Sosa. ¡Sólo imagínatelo! Esta edificación data del siglo XVIII y es el recinto donde pasó sus últimos días el escritor Octavio Paz. En este lugar podrás escuchar la vida y obra del Premio Nobel de Literatura, la voz de Einstein y hasta la de Porfirio Díaz. ¿Te perderías esta experiencia acústica?

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2. Todas las batallas de México en un convento.

Un antiguo convento dieguino, ubicado en la calle 20 de agosto y General Anaya, fue pieza clave de la heroica Defensa de Churubusco ante el ataque del ejército estadounidense. Actualmente es conocido como el Museo de las Intervenciones, lugar que da cuenta de las luchas que México entabló entre los siglos XIX y XX contra países extranjeros, cumpliendo con el mandato de conservar la soberanía y libertad de nuestra nación. ¿Lo sabías?

 

3. La primera misa en Coyoacán.

México es un país lleno de historias y Coyoacán no es la excepción. En el siglo XVI, este histórico barrio se convirtió en uno de los lugares preferidos de Hernán Cortés. En aquel entonces, el conquistador español tenía muchas ideas en mente, entre las cuales estaba celebrar la primera misa. Con esta motivación fue como inició la construcción de  la Capilla de la Purísima Concepción, mejor conocida como “La Conchita”. Hoy se sabe que la edificación se realizó sobre un centro ceremonial tolteca.

 

4. Una casa de película.

La casa Fortaleza de Emilio “El Indio” Fernández está ubicada en la colonia Santa Catarina y se distingue por ser obra del arquitecto Manuel Parra. El inmueble fue modificado en distintas ocasiones y, siendo la residencia de un famoso director de cine,  fue visitada por algunos de los personajes más influyentes de las décadas de 1940 a 1980: Diego Rivera, María Callas y hasta Marilyn Monroe. Este lugar ha servido como escenografía de más de 140 películas. Seguro la conoces, ¡aunque no lo sepas!

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5. La Capilla de las Mil Historias.

La antigua Capilla de San Antonio Panzacola es una construcción virreinal del siglo XVII. Aunque su origen no se sabe con exactitud, se cree que fue construida por el conquistador Pedro de Alvarado. Otra versión de la historia pone como protagonista a una familia adinerada, quienes se dieron a la tarea de realizar la edificación como ofrenda a un santo. ¡Y no podía faltar la historia de amor! Cuenta la leyenda que para las mujeres de la época era costumbre pedir trece monedas a trece hombres diferentes y darlas como ofrenda a San Antonio. Era la forma de decirle a alguien “me gustas”.

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6. El parque de los cien años.

¿Alguna vez te has preguntado porque el Jardín Centenario lleva ese nombre? El parque ubicado en el Centro Histórico de Coyoacán (que muchos conocen como el parque de los coyotes) fue inaugurado para conmemorar los cien años de la independencia de México. El Jardín es un rincón de la ciudad atrapado en el tiempo y uno de los centro de reunión favoritos de los habitantes de la ciudad. ¿A quién no le caería de maravilla un rico cafecito o una chela con los amigos en este hermoso lugar?  

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7. La historia de los coyotes.

A la mitad del Jardín Centenario se puede encontrar la famosa fuente de los coyotes que describe a la perfección la historia de que este lugar era habitado por dichos animalitos (justamente, Coyoacán quiere decir “el lugar de los coyotes” en lengua náhuatl). Cuenta la leyenda que un fraile de Coyoacán le salvó la vida a uno de estos coyotes y que en agradecimiento, el animal le traía gallinas cada cierto tiempo.

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8. Viveros y Miguel Ángel… más allá del Metro.  

Los Viveros de Coyoacán se construyeron a principios del siglo XX después de que Miguel Ángel de Quevedo donará algunos de los terrenos que pertenecían al rancho Panzacola. Esto fue parte de un esfuerzo de conservación que Quevedo “El Apóstol del Árbol” inició con el fin de promover la reforestación en la ciudad en una época en la que no existían organismos gubernamentales que se dedicaran a la conservación (otras zonas arboladas de la ciudad, como la Roma y la Condesa, también son obra de Quevedo). Viveros está considerado como el parque más importante de su tipo en México y cuenta con una amplia producción forestal y áreas educativas. Es una zona para relajarse y convivir con la naturaleza de forma única.

 

9. La Casa del Sol y la Constitución.

En el corazón de Coyoacán, sobre la calle Francisco Sosa, se puede encontrar La Casa del Sol. En esta casa, la Sociedad Forestal Mexicana le rinde honores a Venustiano Carranza, ya que en este lugar redactó parte del proyecto que se convertiría en la Constitución de 1917, especialmente los artículos relacionados con la preservación de los recursos naturales del país.  

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Foto de portada: Rulo Luna