Imagen: Darlene Acero

1. Tu cuchillo ha sido reemplazado por una tortilla.

2. Respondes el teléfono con un “¿Bueno?”.

3. Le dices “provecho” a cualquier persona que esté comiendo, en cualquier momento del día.

4. Estás convencido de que el mezcal es el mejor remedio para los resfríos, el dolor de estómago y los males del corazón.

5. Ya no deseas que el sol toque tu piel y, en cambio, caminas lo más pegado que puedes a los edificios, para disfrutar la delgada línea de sombra que ofrecen.

6. Buscas instintivamente la salsa y las tortillas ante cada comida que te ponen delante.

7. Ya no temes por tu vida ni sales corriendo cuando te habla un completo desconocido.

8. Ser puntual implica llegar media hora más tarde. ¡Pero por lo menos apareciste!

9. En lugar de escabullirte silenciosamente de una fiesta, frunces los labios y saludas a todos los presentes con un beso, los conozcas o no.