1. Teresa de Acosta (Granada, 1777-1851)

Teresa estaba casada con José María Rodríguez Sancho, quien murió en 1824, dejando a su viuda con un capital próximo a los 200.000 reales. Lejos de delegar la tarea de administración en abogados y contables —hombres— de la familia, ella se lanzó solita a fundar en Granada una casa de banca que funcionó a partir de ese momento con el nombre de “Viuda de Rodríguez”.

Teresa se convirtió así en la fundadora de una dinastía de banqueros que se mantendría durante siglo y medio en el negocio de las finanzas. Sus descendientes consolidarán la banca familiar Rodríguez-Acosta, que se mantuvo en funcionamiento hasta su venta al Banco Central en 1946.

2. Victoria Kent (Málaga, 1898-Nueva York, 1987)

La Kent, como se la conoció, es un hito de nuestra historia contemporánea, una mujer avanzadísima a su tiempo. Incluso la nombran en el chotis de Celia Gámez Las Leandras:

“Anda, y que te ondulen con la permanén, y pa’ suavizarte que te den col-crém. Se lo pués’ pedir a Victoria Kent, que lo que es a mí, no ha nacido quién.”

De origen humilde, fue su madre quien le enseñó a leer y escribir. Su padre, progresista hasta la médula, la manda a madrid a estudiar bachillerato, y de allí le da permiso —había que contar con el permiso paterno o del marido— para estudiar Derecho. Cuando termina la carrera, solicita su ingreso en el Colegio de Abogados de Madrid, en plena dictadura de Primo de Rivera, convirtiéndose así en la primera mujer que ejerce la abogacía en España. Actuó como letrada ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina, lo que la convirtió en pionera en la historia del Derecho Español contemporáneo, ya que fue la primera mujer en hacerlo.

Poco a poco se fue haciendo muy popular entre las capas más modestas de la sociedad gracias a sus iniciativas humanitarias. Como parte del gobierno republicano de Alcalá Zamora, se la nombra directora general de prisiones, donde pone en práctica una reforma penitenciaria revolucionaria, que nos ocuparía aquí mucho tiempo desmenuzar. Solo diré que esta mujer, en esta España, se adelantó unos 20 años a los países nórdicos.

3. Amalia López Cabrera (Almería, 1838-Madrid, 1899)

La mujer pionera de la fotografía en España por antonomasia. Fue la primera fotógrafa española con estudio profesional, en Jaén.

Ludwik Tarszénski Konarzenski, el conde de Lipa, se trasladó a España y se ganó el favor de la Corona. Viajó mucho por la Península y en Jaén, donde dio clases de fotografía, tuvo una alumna: Amalia.

En el año 1860 abrió su propio estudio y rotuló las cartulinas de sus fotografías con el nombre “Amalia L. de López”. Al cerrar las puertas de su estudio, se dedicaba a la investigación, y siempre lamentó no ser hombre por la libertad de viajar y hacer otro tipo de fotografías. Fue la única mujer que participó en un Concurso de Fotografía en 1868, mismo año en que se traslada con su marido a Madrid… y perdemos su rastro profesional.

4. María Zambrano (Vélez-Málaga, 1904-Madrid, 1991)

Durante los años de la República, época durante la que las mujeres pudieron comenzar a participar de la vida intelectual —con todas las limitaciones y controles que aún se les imponía—, María cursó Filosofía, teniendo como profesor, entre otros, a Ortega y Gasset. Ejerció como profesora de la Cátedra de Metafísica en la Universidad Central, y en 1932 colabora en publicaciones como la Revista de Occidente, Cruz y Raya y Hora de España. Conoció a toda la generación del 27, así que se empapó del pensamiento de toda la intelectualidad de la época.
Cuando estalló la guerra, tuvo que exiliarse —por mujer, por republicana, por inteligente— y así pasó por ciudades como París, Nueva York y La Habana. Finalmente se instaló en México, donde impartió clases de Filosofía en la Universidad y donde produjo su obra literaria más prolífica. Residió también en la Habana y luego en Roma. No sería hasta el final de la dictadura franquista cuando se empezó a valorar la figura de esta enorme mujer, como persona y como pensadora.

Recibió los dos máximos galardones literarios concedidos en España: el Premio Príncipe de Asturias en 1981, y el Premio Cervantes en 1988, cuando era ya una anciana.

5. María Bellido (Jaén, 1755-1809)

María Bellido no tomó las armas contra el ejército de Napoleón, como Agustina de Aragón, pero demostró su valor cuando el 19 de julio de 1808 abasteció como aguadora a las tropas españolas en unos días de calor intenso. El control de los ríos y molinos fue estratégico, y aquí tenemos a esta mujer, moviéndose entre balas, a la que en un momento dado, al ofrecerle la vasija al General Reding, le estalló en las manos, producto de un disparo. Ella sin inmutarse recogió los pedazos en los que quedaban posos de agua y siguió con su tarea.

María es desde entonces símbolo de la resistencia popular de Bailén. Y, desde ese momento, en el escudo de la ciudad hay un cántaro agujereado vertiendo agua.

6. Carmen de Burgos (Almería, 1867-Madrid, 1932)

Periodista, escritora, traductora y activista de los derechos de la mujer española, también conocida como Colombine. Además de este pseudónimo, tuvo que usar otros para hacer pasar su obra y el más popular fue (atención): ¡Perico el de los Palotes!

Se la considera la primera mujer reconocida como periodista profesional en España y en lengua castellana, desde que trabajó como redactora del Diario Universal en 1906.

Tras un primer matrimonio que resultó un asquito, se trasladó a Madrid con su hija, dispuesta a emprender una nueva vida como periodista y soltera: una misión nada fácil en esos años. Ya en 1902, logró tener su propia sección: “Notas femeninas”, en la que analizaba asuntos como ‘La mujer y el sufragio’ o ‘La inspección de las fábricas obreras’… ¡en 1902!. ¡Superactual! Hizo campaña para la legalización del divorcio, por lo que la iglesia católica hizo todo lo posible por desacreditarla. Más tarde lanzó una campaña a favor del sufragio femenino. Para rematar, también fue corresponsal de guerra en Melilla, experiencia que le hizo volver y comenzar una campaña con determinación a favor de la objeción de conciencia.
Como militante en el partido republicano vio colmadas sus expectativas cuando, por primera vez, en la Constitución de la II República se reconoce el matrimonio civil, el divorcio y el voto femenino.

Murió tras encontrarse mal en una última mesa redonda sobre educación sexual en el Círculo Radical Socialista.

7. Josefina Molina (Córdoba, 1936)

Fue la primera mujer que obtuvo el título de directora-realizadora en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, así como pionera —en España— del cine rodado por mujeres. Dirigió obras tan destacadas como los largometrajes Función de noche (1981) y Esquilache (1988), o la serie de televisión Teresa de Jesús (1984).

En 2006 fue cofundadora de CIMA, asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales de la que es presidenta de honor y que defiende “la igualdad de oportunidades y la independencia de acción”. ha conseguido numerosos premios y reconocimientos como la Medalla de Oro de las Bellas Artes, la Medalla de Oro del Trabajo, el Goya de Honor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. Y, por si fuera poco, en 2017 pasó a formar parte de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando.

8. Mariana Pineda (Granada, 1804- 1831)

Mariana es de sobras conocida en el imaginario colectivo andaluz. Su muerte, ejecutada por garrote vil a una edad muy joven, ayuda a mitificar su figura.

La historia en Granada es de sobras conocida: fue denunciada por haber bordado en una bandera la leyenda «Ley, Libertad, Igualdad» y acusada de pertenecer a una conspiración liberal. Tras negarse a delatar a sus colaboradores, fue encerrada y ajusticiada, frente a las protestas de toda la población, la cual la adoraba, como lo sigue haciendo hoy día.

9. Carmen Maroto (Granada, 1938)

Catedrática de Microbiología y Parasitología de la Universidad de Granada. Maroto fue la primera mujer en ingresar en la Real Academia de Medicina tras casi 300 años de su existencia. A lo largo de su carrera y de ser catalogada como “pionera” en muchas áreas dentro de la medicina, ha recibido numerosos galardones, entre ellos médico del año en 1998 y mujer de Europa en el año 2000. Sigue en activo.