Foto: Christian Lauer

1. Porque crees en la igualdad de géneros

Si crees en la igualdad de género, eres feminista.

¿Por qué no lo llamamos igualismo? Sencillo, porque el género que está siendo y ha sido históricamente oprimido es el femenino.

Sí, las mujeres ya podemos votar en la mayoría de países, pero este cambio legislativo es muy reciente y un cambio legislativo no supone directamente un cambio en la sociedad o la cultura.

Piénsalo, una sociedad que hasta hace poco permitía que las mujeres no pudiéramos votar o que necesitáramos autorización de un hombre para abrir una cuenta en el banco ¿puede estar ya totalmente libre de machismo?

2. Porque las mujeres seguimos sufriendo la brecha salarial

El 70% de las personas que cobran el salario mínimo en España son mujeres. El porcentaje de mujeres con contrato indefinido o a jornada completa es muy inferior al de hombres.

También tenemos que enfrentarnos al fenómeno del techo de cristal o el suelo pegajoso. Dicho de otra forma, pese a tener los mismos méritos nos ofrecen peores sueldos, menos ascensos y menos empleos que a los hombres.

Para que te hagas una idea: hay más hombres dirigiendo una empresa que se llamen John o David que mujeres.

3. Las mujeres realizan muchísimo trabajo de cuidados no retribuido

Si las mujeres cobráramos el trabajo de cuidados que realizamos, nadie se lo podría permitir. Desde las tareas domésticas a acordarnos de los cumpleaños de todo el mundo, pasando por planificar el tiempo de ocio de nuestras familias y grupos de amigos, o cuidar a personas dependientes.
Según el Instituto Nacional de Estadística (España), las mujeres dedicamos en promedio 4:14 horas al trabajo doméstico y del hogar, frente a 2:35h que dedican en promedio los hombres.

4. Porque la pobreza tiene rostro de mujer

El fenómeno que conocemos como feminización de la pobreza nos muestra un dato alarmante: el 70% de las personas que viven en situación de pobreza son mujeres.

5. Porque las mujeres sufrimos acoso tan sólo con salir a la calle

Hace algunos meses, un grupo de mujeres mexicanas grabó un video del acoso que sufrían sólo por pasear por la calle.

Especialmente ahora que llega el verano, esto está más vigente que nunca, aunque no importa qué ropa lleves puesta, el acoso callejero ocurre todos los meses del año.

Desde gritos obscenos, silbidos, ladridos o que toquen la bocina desde un coche, prácticamente todas las mujeres hemos sufrido acoso alguna vez.

6. Porque las escuelas siguen aplicando códigos de vestimenta sexistas y discriminatorios

Que existan códigos de vestimenta no es problemático. El problema viene cuando estos códigos de vestimenta están dirigidos mayormente a las alumnas o cuando se las sexualiza o se les culpa de “distraer a los chicos”. Esto tiene varias consecuencias negativas.

Empecemos por decir que las alumnas que están siendo sexualizadas son menores de edad y que las personas que las están sexualizando no son solo sus compañeros, si no también sus profesores. Un poco creepy, ¿no?

Al fin y al cabo, los mensajes que estamos mandando a estas chicas es que su cuerpo es inherentemente sexual, independientemente del contexto, que los hombres no pueden controlarse cuando están cerca de una mujer vestida de forma sexy y que el respeto que recibirán depende de la ropa que se pongan.

Traducción: Cuando interrumpes el día de colegio de una chica para obligarla a cambiarse de ropa o la mandas a casa porque sus shorts son demasiado cortos o se le ven los tirantes del sostén, le estás diciendo que asegurar un entorno educativo “libre de distracciones” para los chicos es más importante que la educación de ella. En vez de avergonzar a las chicas por su cuerpo, enseñad a los chicos que las mujeres no son objetos sexuales.

7. Porque el derecho de las mujeres a un aborto libre sigue en tela de juicio

El derecho de las mujeres a terminar con un embarazo no deseado sigue sin ser reconocido en muchos países del mundo.

Aunque la mayoría de países permiten el aborto en caso de riesgo para la vida de la madre, pocos lo reconocen por motivos socioeconómicos o de salud mental, por malformación del feto o simplemente porque la mujer así lo decide.

La prohibición del aborto puede llevar a situaciones de aborto clandestino en las que las mujeres pobres arriesgan su vida y su libertad en condiciones insalubres y peligrosas.

Las mujeres ricas siempre pueden tomarse unas vacaciones en algún país en el que el aborto sea legal.

8. Porque las mujeres estamos sometidas a muchísima presión estética

Debemos depilarnos, ir maquilladas, estar delgadas y responder a los cánones estéticos de la sociedad.

Modelos retocadas con Photoshop, mensajes constantes en los medios para que estemos más delgadas, no envejezcamos, anuncios que nos dicen que si no estamos depiladas no podemos ir a la playa o titulares que nos recuerdan que nuestra función es decorativa, aunque seamos estupendas deportistas.

9. Porque 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia de género o sexual en su vida

La OMS ha calificado la violencia contra las mujeres de epidemia, ya que 1 de cada 3 mujeres mayores de 15 años ha sufrido violencia sexual o violencia de género.

No es sólo una cuestión de legislación, es necesario cambiar la cultura que muestra las relaciones de maltrato como algo deseable, que no nos educa sobre consentimiento informado o juega con la violación como reclamo publicitario.

Para cambiar esta cultura de la desigualdad es necesario que nos impliquemos todas y todos.

Necesitamos trabajar codo con codo hacia una cultura en la que podamos cobrar lo mismo, sentirnos a gusto con nuestros cuerpos o compartir las tareas de cuidados.

Es necesario que trabajemos juntos para librarnos del machismo. Necesitamos unirnos contra el machismo. Necesitamos llamarnos feministas.