Quiénes fueron Adelita y Valentina, las dos heroínas de la revolución con canción propia

México
by Ana Elba Alfani Cazarin 20 Nov 2019

En el aniversario de la Revolución Mexicana nos gusta recordar nuestra historia y nuestra identidad cultural. Aquí te cuento un poquito sobre las musas inspiradoras de Adelita y Valentina, mujeres valientes y revolucionarias convertidas en música.

 

Adela Velarde Pérez

Adela Velarde Pérez, Adelita, nació en Ciudad Juárez. Fue nieta de Rafael Velarde, amigo de Benito Juárez, quien dio alojamiento al Benemérito de las Américas en su exilio en Ciudad Juárez. Ella estudió para enfermera y -se dice- habría sido la musa inspiradora del popular corrido “La Adelita”, después de que -en 1914- atendiera al soldado Antonio del Río Armenta.​

 

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Sobre el verdadero autor de la letra de la canción, la familia de Guadalupe Barajas Romero (Huecorio, Michoacán) asegura que es de su autoría y que ellos tienen en su poder la letra original firmada de su puño y letra. Desconocen si realmente Adela Velarde haya sido su musa inspiradora. Con el tiempo han surgido otros posibles autores: Elías Cortázar Ramírez y Ángel Viderique.

Se cuenta que el Centauro del Norte ordenaba a su banda de guerra interpretar La Adelita en el fragor de la contienda, junto con otras canciones más. Adelita formó parte de la Brigada de la Cruz que formó la señora Leonor Villegas de Manón. Ahí atendía a los heridos villistas de la División del Norte. Por sus actividades durante la guerra, fue reconocida como veterana de guerra.

 

Valentina Ramírez Avitia

“Valentina, Valentina,
rendido estoy a tus pies,
si me han de matar mañana
que me maten de una vez”.

Esta revolucionaria mexicana, que habría inspirado la canción de la Valentina, fue conocida como “la leona de Norotal” por su gran valentía y pericia en el arte de la guerra. Nació en 1893 en el caserío de San Antonio, cerca de El Norotal. Su padre se llamaba Norberto Ramírez y fue presidente municipal de Tamazula de Victoria.

 

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Crédito: @rebelmexica

Entrevistada en 1969 por el periodista Leopoldo Avilés Meza, relató su recuerdo de cuando se enteró que Francisco I. Madero se había lanzado contra el dictador Porfirio Díaz. Ella decidió acompañar a su padre a la guerra, pero poco después él murió y, en noviembre de 1910, ella se unió al grupo del General Ramón Iturbe pero vestida de hombre, tomando el nombre de Juan Ramírez.

Nunca se separaba de su carabina 30-30 y de sus dos cananas terciadas sobre el pecho. Cuando el General descubrió que su valiente teniente era mujer, la dio de baja porque él no admitía mujeres en sus filas. Valentina siguió luchando, ahora en las filas de Clara de la Rocha. Su última incursión como revolucionaria fue en junio de 1911, siendo parte del grupo que tomó la plaza de Culiacán, cuando se derrocó al gobernador Diego Redo, al General Higinio Aguilar y al Coronel Luis G. Morelos.

Aunque después de la Revolución la Valentina se casó, la leyenda sobre su vida como revolucionaria dice que no fueron pocos los soldados que intentaron enamorarla e incluso aprovecharse de ella (esto antes de que ella decidiera usar ropas masculinas). Dice la leyenda que, cuando se le acercaban con un «Oye chula…», ella les respondía con un «¿Le hablas a ésta? porque se llama chula», mientras acariciaba su pistola.

Su vida inspiró la canción popular La Valentina, un corrido popular de quien se desconoce la autoría, aunque investigadores de la historia de la música mexicana creen que fue escrito por un trovador sinaloense (del que nunca se supo su nombre), pero que se sabía que seguía a Gabriel Leyva, quien era precursor de la revolución en el noreste de México.

Además de Adelita y Valentina, existen otras canciones dedicadas a las mujeres anónimas, pero no por ello menos aguerridas y cuyas hazañas han trascendido en los 109 años que han pasado desde el inicio de la Revolución Mexicana:

 

Jesusita en chihuahua

Aunque se desconoce realmente quien fue Jesusita (seguramente una soldadera), la polka que lleva su nombre fue escrita durante la Revolución mexicana por Quirino Mendoza y Cortés, un teniente y director de la banda de música en Puebla. Don Quirino fue también quien compuso “Cielito Lindo”. Fue estrenada en la Navidad de 1916 y, desde entonces, ha sido una melodía típica de la Revolución Mexicana; se cuenta que era una de las favoritas del General Pancho Villa. En los Estados Unidos se volvió popular unos años después y se conocía como JC Polka.

 

Las soldaderas

Elogia el papel destacado de estas mujeres que estaban en las guerrillas, no solo cuidando enfermos y preparando la comida, mujeres que tomaban el rifle y que defendían a su familia y sus derechos.

 

Coronelas

Es una polka tradicional revolucionaria, que tuvo una adaptación realizada por el músico y compositor Bonifacio Collazo Rodríguez. ​Con una letra mínima, es más bien una polka para bailar.

 

La rielera

Es un corrido revolucionario, y se cree que su autor fue un hombre que firmaba como F. Alonso. En él se canta la experiencia de las mujeres que siguen a sus hombres, cargando canastos y enseres de cocina, pero siempre “al pie del cañón”. Se sabe que se volvió un canto común entre los soldados que partían en trenes a una nueva ciudad.

 

La chamuscada

Es la historia de una soldadera que sufrió terribles quemaduras en una batalla. Esta mujer, de quien se desconoce la identidad, siempre anduvo en “la bola”, ayudando a su padre.

¿Conoces otras historias inspiradoras como las de Adelita y Valentina? ¿Con qué canciones conmemoras el aniversario de la Revolución? ¡Cuéntanos! 

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