¿Recuerdas todo lo que te hemos contado sobre Tenochtitlan? ¿Que era una ciudad tres veces más grande que Sevilla y cinco veces más grande que Londres durante el siglo XVI y que tenía grandes avances como civilización, algunos incluso superiores a las sociedades europeas? Pero aún con todo ello, Tenochtitlan no fue la ciudad más grande del mundo prehispánico, pues antes de ella existieron algunas mucho mayores, como la capital purépecha de Angamuco.

Angamuco fue una ciudad que ocupó una superficie de aproximadamente 26 kilómetros cuadrados y se cree que contaba con 40 mil estructuras, casi tantas como el número de edificios que tiene hoy Manhattan. El hallazgo está al sur de Quiroga y al este de Tzintzuntzan, en lo que hoy conocemos como Michoacán. Impresionante, ¿no?

¿Pero por qué nadie habla de ella?

Bien, durante las últimas décadas de investigación los esfuerzos han rendido más frutos en cuanto a otros reinos o imperios, tales como el maya y el mexica, siendo estos últimos los más fieros rivales de los purépecha.

Los purépecha tenían su ciudad capital llamada Tzintzuntzan, ubicada a orillas del lago de Pátzcuaro, sitio en el que aún viven sus descendientes.

Pues resulta que Angamuco fue recientemente descubierta a través de una técnica de exploración láser llamada “LIDAR” (Light Detection And Ranging), que es un dispositivo capaz de realizar mediciones de un objeto al utilizar un escáner que utiliza la geolocalización satelital. Estas mediciones se realizan con luz, lo que permite crear imágenes muy definidas de objetos difícilmente identificables a simple vista.

El grupo de diez arqueólogos está encabezado por Chris Fisher, de la Universidad Estatal de Colorado.

Según las pruebas y análisis, esta ciudad llegó a su apogeo aproximadamente entre los años 1000 y 1350 d.C. y llegó a ser más grande que la mismísima capital purépecha, siendo una urbe muy densa en cuanto a población, lo que la convertiría en la más grande durante ese periodo.

¿Y cómo era Angamuco?

Según la investigación de Fisher, en las imágenes obtenidas se pueden apreciar pozos, caminos, estructuras piramidales y zonas habitacionales. Lo que más llama la atención es la inusual estructura de la ciudad, pues las construcciones importantes como templos y plazas se encuentran al borde de la ciudad y no en el centro como regularmente se ha visto en otras urbes, lo que indica que los dirigentes optaron por la descentralización de la misma.

Los descubrimientos apenas comienzan. A pesar de que el proyecto para revelar Angamuco inició en el año 2007, la tecnología disponible en el momento no permitía una mayor claridad y fue hasta el año 2011 que se tuvo acceso a la técnica llamada “LIDAR” con la que se ha podido progresar en las investigaciones. Gracias a esta tecnología, este mismo grupo de arqueólogos se encuentra investigando otras 30 ruinas en Mesoamérica. ¡A estar atentos, entonces, a las noticias!

Con información del Inah.