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5 centros ceremoniales prehispánicos en los que recargar tu energía

México
by Xiu 17 Sep 2019

Las estructuras piramidales y templos prehispánicos son espacios sagrados de la geografía de la Madre Tierra que permiten, mediante rituales vibracionales, despertar la energía del país. México es hogar de algunos de los sitios ceremoniales más importantes del mundo y aquí te contamos cuáles son estos centros energéticos prehispánicos.

1. DZIBILCHALTÚN, YUCATÁN

A tan sólo 21 km al noreste de Mérida, se encuentra una zona arqueológica poco conocida: Dzibilchaltún, considerada una de las ciudades mayas más antiguas. Por ello, es excelente lugar para observar la evolución de esta cultura en lo científico, en lo político y en lo religioso. Así tenemos que el sitio cuenta con 8.400 construcciones encontradas hasta la fecha (hay que recordar que los trabajos de investigación continúan).

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Entre las atracciones que nos ofrece Dzibilchaltún se encuentran El Reloj y El Templo de las Siete Muñecas, que es la estructura principal. Consta de una subestructura cuadrangular en donde se pueden contemplar los equinoccios, donde los antiguos mayas creían que el dios del Sol se asomaba con su colorido plumaje por las puertas.

El fenómeno arqueoastronómico del equinoccio ocurre cuando la puerta del Templo de las Siete Muñecas es iluminado por los rayos del sol y es tal la perfección matemática que alcanzaron los mayas, que lograron que la luz del astro pudiera permanecer en el centro de la puerta, jugando con las sombras que se crean en la fachada poniente ofreciendo un espectro de luz y sombra que refleja el mascarón del Dios Chac o Señor de la lluvia.

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Conforme se eleva el sol, las imágenes descienden hasta concluir con su contraparte, ese es el momento en que el astro rey queda en el horizonte de quienes utilizaban el edificio como reloj para determinar el cambio de estación.

Este fenómeno marca el camino del sol en los solsticios y se puede apreciar en diferentes etapas del año que, como ya mencionamos, son los equinoccios de primavera y otoño.

Como un dato curioso, este fenómeno de luz y sombra pasó desapercibido para los investigadores por largo tiempo, si consideramos que las primeras investigaciones arqueológicas en el sitio fueron en los años de 1956 a 1964 y el descubrimiento de la “puerta del sol” fue en 1982, a cargo del arqueólogo Víctor Segovia. Hablamos de 26 años en que nadie se había percatado de él.

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El por qué del nombre del Templo de las Siete Muñecas es debido a que en las primeras exploraciones se localizó una ofrenda de siete muñecas de barro, lo más seguro es que fueran representaciones de los gobernantes o clases dirigentes de Dzibilchaltún.

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Lo anterior cobra fuerza con los descubrimientos recientes hechos por el INAH, ya que en dichos trabajos se encontró el posible nombre de uno de los gobernantes, conocido como Kalom Uk’uw.

2. CHICHÉN ITZÁ, YUCATÁN

Gran capital de los antiguos mayas itzaes, que habitaron en la Península de Yucatán durante el periodo Clásico (1200-1521), Chichén Itzá es uno de los sitios sagrados en los que vivió Quetzalcoatl.

Esta zona arqueológica es una de las siete maravillas modernas, famosa por el espectacular juego de luces y sombras que cada año ocurre durante los equinoccios de primavera y otoño, en una de las esquinas del imponente Templo de Kukulcán. Una verdadera joya entre los centros energéticos prehispánicos.

Ahí, durante aproximadamente treinta minutos, puedes admirar cómo la Serpiente Emplumada baja por las escaleras, de arriba hacia abajo, hasta completar la silueta de la deidad. Un espectáculo que único en el mundo que tienes que presenciar al menos una vez en tu vida.

Es preciso mencionar que en agosto de 2015 se ha descubierto bajo «el castillo» (que es la construcción que hemos mencionado, por donde Kukulkán baja a visitarnos) un cenote. Este hallazgo confundió a los investigadores, pero para el arqueólogo Guillermo De Anda, experto en arqueología submarina, la respuesta es sencilla: Los mayas sabían de la existencia del cenote y construyeron la pirámide sobre este con la intención de hacerlo:

«Los mayas querían representar su universo con estas construcciones. La pirámide se levanta de forma equidistante entre cuatro cenotes, uno al norte, otro al sur, otro al este y el cuarto al oeste, afirmó De Anda. El hallado ahora sería el quinto, el «axis mundi», «el punto donde crecía la ceiba sagrada cuyas raíces llegaban al inframundo y sus ramas a los cuatro puntos cardinales».

3. TEOTIHUACAN, ESTADO DE MÉXICO

Es la zona arqueológicas más visitadas del mundo, por tratarse de uno de los centros ceremoniales más grandes e importantes del México antiguo. Se sabe que, en su momento de mayor esplendor, hacia el siglo VI de nuestra era, Teotihuacán tuvo una extensión más grande que la Roma imperial.

Crédito: @daersanchez

La “ciudad de los dioses” también ofrece un evento solar: En el patio del llamado Templo de Quetzalpapálotl, un perfectamente medido juego de luces y sombras hace que las almenas de la construcción iluminen ciertas partes de la misma, indicando con ello el inicio de un nuevo ciclo de tiempo, perfecto para sembrar o bien para reportar en la guerra. Un momento mágico.

4. TEMPLO MAYOR, CIUDAD DE MÉXICO

Aunque en ruinas, es sin duda uno de los edificios más emblemáticos de México. Se trata del lugar exacto donde el sacerdote Tenoch vio la señal prometida por Huitzilopochtli (el águila sobre el nopal devorando una serpiente), indicando con ello el sitio en el que los mexica deberían fundar su ciudad México-Tenochtitlan.

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Te recomendamos visitar esta zona arqueológica durante las primeras horas del día. Si corres con suerte, podrás ser testigo de cómo el sol, al salir por el rumbo del este, alcanza a proyectar sus incipientes rayos por entre los dos templos dedicados a Tláloc y Huitzilopochtli, respectivamente, que lucían en lo alto del gran conjunto. Este singular evento solar, que sin duda indicaba el cambio de estación o el inicio de un nuevo ciclo de tiempo, estaba reservado para los sacerdotes que tenían en sus manos el control de los calendarios mexica.

Si visitas este lugar sagrado a las 12 del mediodía durante los tres días correspondientes al equinoccio de primavera (que pueden variar del 19 al 23 de marzo dependiendo el año), estarás recreando del momento mismo en que Huitzilopochtli, en el cenit, entrega a los hombres lo mejor de su fuerza cósmica estelar. Con su Xiuhcoatl (serpiente de fuego) -que es su espada de rayos solares- nos invita a tener la fuerza de voluntad para librar nuestras batallas cotidianas.

Por último, aquí puedes leer cuáles son las 10 piezas más imprescindibles que ver en el Museo del Templo Mayor.

5. EL TAJÍN, VERACRUZ

El centro ceremonial de El Tajín, que anteriormente sólo era asequible para gobernantes, sacerdotes y jugadores de pelota, hoy es un espacio que recibe anualmente a miles de visitantes.

Mientras recorres este impresionante conjunto, puedes recibir su energía observando la magnífica Pirámide de los Nichos, la cual, claramente –por sus más de 360 orificios que recuerdan al calendario solar- es una construcción erigida para venerar al mismísimo Sol. Disfruta de ésta atracción que en la antigûedad únicamente lo podían hacer las altas personalidades de la sociedad totonaca.

Este artículo ha sido actualizado por última vez el 17 de septiembre de 2019.

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