Los colibríes son aves fascinantes. Su destreza en el vuelo y la viveza de sus colores los han convertido en símbolos de alegría, belleza y buena fortuna en distintas culturas alrededor del mundo. En México contamos con cerca de 60 especies de colibríes y todas juegan un papel importante en sus ecosistemas. Estas pequeñas aves son las encargadas de polinizar muchas de las plantas con flores que vemos a nuestro alrededor y su ardua labor es fundamental para mantener el equilibrio ambiental.

 

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Photo: @juankgonzalezca
 

La Universidad Nacional Autónoma de México ha estado involucrada en la creación de jardines de colibríes en la Ciudad de México con el fin de conocer más acerca de estos singulares pajaritos y ayudar a mantener sus poblaciones. Construir tu propio espacio para que los colibríes visiten tu casa no es muy difícil. Aquí te contamos algunas de las cosas que debes tener en cuenta.

 

1. Ojo con los colores

No todas las flores son del gusto de todo el mundo. Existe un concepto llamado síndrome de polinización, que es el conjunto de factores visuales y olfativos que atraen a los diferentes polinizadores a las distintas flores. Los colibríes hacen un primer reconocimiento de las flores que les gustan a través de la vista —no tienen un gran sentido del olfato— y los colores que más los atraen son los rojos, amarillos, naranjas y morados. Contar con un buen fondo verde en el que contrasten fácilmente estos colores llamará la atención de tus nuevos amigos.

 

2. Seguimos con las flores

Ya llamaste la atención de los colibríes con un buen arreglo de colores, pero para conseguir visitas frecuentes debes asegurarte de tener flores que puedan brindarles comida. Los colibríes se alimentan del néctar de las flores, pero no todas las flores ofrecen la misma calidad de néctar ni las facilidades para que los colibríes las aprovechen. El pico largo de estos pájaros está adaptado para acceder al néctar que se encuentra al fondo de flores de forma cónica.

 

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Photo: @hachidori2006
 

En México, algunas de las flores que puedes mantener en tu jardín o balcón para atraer colibríes son: corona de novia (Duranta sp.), salvias (Salvia sp.), mirtos (Loeselia sp.), toronjil (Agastache sp.), geranios (Geranium sp.), hibiscos (Hibiscus sp.), sábilas (Aloe sp.) y salvia real (Lantana sp.). Todas estas flores tienen colores vivos, poco olor y forma cónica. La receta perfecta para atraer colibríes. Es recomendable mezclar plantas con flores anuales y perennes para que los colibríes tengan comida todo el año.

 

3. Un poco de agua

Los colibríes obtienen la mayor parte del agua que necesitan del néctar de las flores, pero al igual que otros pájaros, les gusta refrescarse cada que se puede —recordemos que estos amigos revolotean moviendo sus alas a 80 batidos por segundo. Una buena opción para proveerles de agua es colocar una pequeña fuente —no muy profunda— donde circule agua constantemente. Si tienes un jardín, puedes utilizar aspersores para generar un ambiente húmedo y rocío durante las primeras horas de la mañana o durante el atardecer.     

 

4. Y un poco más de energía

Los bebederos para colibríes son muy buena idea, en particular si seleccionas uno de color rojo brillante que se pueda ver a la distancia y lo adornas con listones de colores que contrasten. Para preparar el néctar, solo mezcla una medida de azúcar de caña por cuatro de agua y ponla a hervir por un par de minutos. Es mucho más barato que las mezclas que venden en tiendas de mascotas y te libras de edulcorantes, conservadores y otros elementos que podrían perjudicar a los colibríes.

 

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Photo: @humbertopupiales
 

Los colibríes machos son bastante territoriales y siempre están al pendiente de sus zonas de alimentación. Mientras más bebederos cuelgues, más visitas tendrás y habrá menos conflicto entre las aves. Trata de colgar tus bebederos a una buena distancia entre ellos, en lugares sombreados y mantenlos limpios y con néctar fresco. Si los descuidas, es probable que hormigas y hongos empiecen a sacarles más provecho que los mismos colibríes.   

 

5. Olvídate de los pesticidas

Los colibríes se encargan de controlar las poblaciones de ciertos bichos de jardín. Si te excedes con los pesticidas, podrás en riesgo la salud de las aves y eliminarás una fuente complementaria de proteínas importantes. Recuerda que los ecosistemas saludables son capaces de mantenerse en equilibrio sin la necesidad de sustancias externas.

 

6. Mantén tu jardín funcionando durante todo el año

Los colibríes son aves migratorias y aunque es mucho más común verlos en primavera, es posible que tu jardín pueda captar la atención de algún colibrí que esté de paso en otra temporada. Muchos de estos animalitos suelen regresar cada año a los lugares donde encontraron sustento y protección. Con constancia y manteniendo las condiciones adecuadas, podrías llegar a tener un nido de colibríes en tu propio jardín.