Si por algo nos caracterizamos los mexicanos es por la intensidad con la que disfrutamos la vida, pero también por la manera de sufrirla. Basta con escuchar un poco del repertorio de nuestra música popular para notar que las letras casi siempre hablan de relaciones fallidas, abandonos, amoríos insuperables y hasta promesas de amor eterno. Las catarsis que experimentamos durante el duelo amoroso son bastante singulares e incluyen situaciones que podrían parecer absurdas, pero que en su momento tienen todo el sentido para reconstruir ese corazón roto. Estas son algunas de ellas.

1. La borrachera

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Los mexicanos somos sumamente propensos a precipitar las cosas y llevarlas al extremo todo el tiempo. Cuando hay desamor de por medio, de inmediato pensamos en el tequila o cualquier otro destilado que tengamos a la mano para curar las penas u olvidarlas por un rato. Lo cierto es que más que sanar las heridas, esa borrachera seguro irá acompañada de canciones depresivas que le auguran una doble resaca al doliente cuando recobre la sobriedad.

 

2. La llamada en la madrugada

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Muy de la mano con el punto anterior, hay quienes se sacan la puntada de llamar en la madrugada a su ex pareja. Esta acción es como ponerle el último clavo al ataúd. No sólo te vuelves una verdadera molestia, sino que probablemente le recuerdes al susodicho o a la susodicha el por qué te mandó a la goma en primera instancia. Sinceramente, nadie se pone contento cuando ve el número de su ex en el teléfono un fin de semana a las tres de la mañana.

 

3. Los consejos de los amigos

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La soledad que conlleva el desamor nos hace buscar de nuevo a esos amigos que teníamos olvidados por andar de acaramelados. Aunque les pedimos consejos, en realidad lo único que buscamos es que alguien nos escuche para dar rienda suelta a la frustración que traemos dentro. Por lo menos esperamos que nos digan que éramos los buenos de la relación y que no nos supieron valorar (sí… claro).

 

4. Llevar serenata o dedicar canciones

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Como decíamos antes, la música es uno de los refugios más comunes para hacer frente a la ruptura amorosa. En el caso de los hombres, llevar serenata es la opción tradicional para la reconquista, aunque también existe la posibilidad de ser rechazado y quedar más sumido en la depresión. En el peor de los casos, acabas hasta ridiculizado si la muchacha en cuestión no sale al balcón, la ventana o por dónde sea que se asome a la calle.

Por su parte, las mujeres suelen lidiar con el desconsuelo dedicando canciones por teléfono e incluso llamando a las estaciones de radio para dedicarlas en vivo, como si hacerlo público obligara al otro a ceder terreno.

 

5. Regresarle los regalos que te dio


Todo era miel sobre hojuelas mientras duró. Se regalaban las cosas más cursis cada vez que cumplían otro mes u otra semana juntos. Pero ahora, después de pasar por la tristeza de la ruptura, la cursilería ha sido devorada y escupida por el rencor. Y como no quieres saber nada más de él o de ella y mucho menos tener junto a ti cosas que te recuerden lo ridículos que eran, es hora de devolverle todo lo que te regaló.

Claro que es una actitud bastante infantil, pero muchas parejas adultas atraviesan por esta fase. Es como si quisieran enviar tácitamente el mensaje de: ¡ahora sí es para siempre! Todo este show sólo aplica con los regalos más simbólicos —de menos de mil pesos, digamos. El celular, la bici y ese suéter que tanto te gusta no entran en esta promoción. Ser dejado o dejada no significa que seas güey.

 

6. Escuchar mariachi en vivo


No hay mejor manera de echarle limón a la herida que escuchando música de mariachi. Para los chilangos, Garibaldi es el punto de referencia si se trata de ir a aullarle a la luna por ser víctima del mal de amores. Pero no importa donde vivas, siempre hay forma de encontrar a ese mariachi que tanto necesitas. En una de esas, igual y hasta te animas a llevarle serenata aunque no sepas ni cómo vas a pagar tanto desconsuelo.