Foto: Francesco Crippa

Demuestra tu completa ignorancia en lo que se refiere a la situación geográfica y política de Canarias.

¿De dónde eres?”

“De [insertar nombre de isla canaria]”

“Ahhh, ¿cerca de Mallorca/Madeira/Azores/Cabo Verde?”

O también: “Pero ¿Canarias no está entre Baleares y Argelia?” (Gracias, mapa meteorológico del telediario).

Es el momento de desplegar el mapa y marcar con rotulador los siete puntitos que flotan felizmente al noroeste del continente africano. Unos 100 Km separan al archipiélago de Marruecos desde su punto más próximo, y unos 1000 Km del continente europeo. La conquista de las islas por parte de la Corona de Castilla tuvo lugar hacia finales del siglo XV, así que ya llevamos unos cuantos añitos de españolidad… Una comunidad autónoma, dos provincias y estatuto de RUP (región ultraperiférica), por lo que es parte integral de la Unión Europea.

Di que somos lentos porque es “una hora menos en Canarias”.

Ay, qué gracia nos hace lo de la hora menos, ¡no lo hemos escuchado nunca! Nuestro huso horario es ideal para ver el fútbol más temprano.

Pregunta si en Canarias se habla español y acto seguido dinos que hablamos mal.

Efectivamente, la lengua hablada en el archipiélago canario es el español, lo cual a veces es una genuina sorpresa para algunos distraídos.

Sí, ya sabemos que aspiramos la ese final y la jota, pero tú sabes que ahí están así que tengamos la fiesta en paz. Acentos y curiosidades regionales hay en todos lados, eso es lo que le da encanto a la variante de una lengua. Estamos orgullosos de nuestro seseo, de nuestro sufijo –ito/a y de nuestro ustedes y a veces hasta conseguimos sonreír al original de turno que nos dice con un guiño: “No hace falta que nos trates de usted, hombre, que somos amigos”. Los canarios, por ejemplo, no vamos por la vida riéndonos de aquellos que pecan de leísmo y laísmo: nos entendemos igual.

Y lo de que nos confundan con cubanos o venezolanos no es casualidad, teniendo en cuenta que las islas siempre fueron un puente entre Europa y Latinoamérica y que muchos canarios emigraron hacia tierras caribeñas en distintos periodos de la Historia. Personalmente, me parece genial que compartamos entonaciones y términos y que nuestro acento resulte por ello el más suave, dulce, cálido y sexy de España (según varias encuestas realizadas entre españoles, no es que lo digamos solo nosotros, ¿eh?).

Sorpréndete de que en Canarias haya universidades.

Ejem, sí. Y cuando terminas tus estudios hasta te dan títulos y cuando intentas convalidarlos en el extranjero, ¡funcionan!
Da por hecho que Canarias es un puñado de hoteles llenos de británicos y alemanes
Haberlos, los hay, pero lo creas o no, existen grandes extensiones en el archipiélago donde no se da este fenómeno y sus habitantes llevan vidas normales donde no existen las pulseritas del todo incluido.

Tómanos el pelo diciendo muyayo.

Todavía nos preguntamos cuántas veces habrán escuchado a alguien decir muyayo como para decidir que es nuestra manera oficial de pronunciar la palabra muchacho. Si te parece desternillante, tú a lo tuyo, pero no te extrañes si al terminar de reírte (solo) descubres que te has quedado, efectivamente, solo.

Mete todos los nombres en un único saco.

Vale, se presta a confusión porque nos repetimos un poco, pero un pizquito de precisión y respeto no estarían de más:

“¿Tú eres de Palma?” – No, Palma es la capital de Mallorca.
“¿Entonces de Palmas?” – No, palmas es cuando juntas las manos y las golpeas rítmicamente.
“¿Y Tenerife está en Las Palmas?” – No. Las Palmas es el nombre de la provincia, Las Palmas de Gran Canaria la capital de la isla de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife la capital de la isla de Tenerife, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La Palma es el nombre de una isla. Palma de Mallorca no tiene nada que ver con nosotros. Todo claro, ¿no?
“…”

Dinos que somos vagos y aplatanados, siempre durmiendo en la playa.

Lo que pasa es nos gusta tomarnos las cosas con calma – nuestros tiempos podrán ser más relajados, pero no afectan a nuestras responsabilidades. El aplatanamiento existe en determinados días, igual que en todas partes, pero de ahí a convertirlo en característica regional va un trecho.

¿Que podemos estar mirando la pantalla del ordenador y desear estar durmiendo en la playa? ¡Somos humanos!

Critica la temperatura de nuestras maravillosas aguas.

“Aquí no se puede nadar, el Mediterráneo es otra cosa”.
“Me habían dicho que el agua estaba fría pero en Portugal/Cantabria/Irlanda/las Islas Feroe está mucho más fría”.

Nos alegramos por todos. Ahora dejémonos de comparaciones y disfrutemos de estas olas espumosas, esta claridad y estos matices de azul y verde. Darse un baño en el mar en pleno diciembre (es doloroso, pero posible) es una de esas cosas mágicas que renuevan el cuerpo y el espíritu.

Pregunta si solemos ir a España de vacaciones.

Estamos en España. ¿Quieres decir si vamos a la Península?

Descubre que alguien es canario en el norte de Europa y pregúntale enseguida qué hace ahí.

“¡Con ese clima que tienen! ¿Cómo se les ocurre emigrar a Noruega/Dinamarca/Escocia? Yo no me iría nunca – el sol, la playa…”

A veces otras cosas influyen más que el clima, y emigrar a otro país donde llueve y hay pocas horas de luz no significa que no vayamos a volver nunca al “sol y la playa”.

Critica la “eterna primavera”.

“Uf, yo llevaría fatal eso de no ponerme abrigos, bufandas y botas altas”.

No es un problema, nosotros nos ponemos abrigos, bufandas y botas altas cuando cambian los escaparates de Zara, sin importarnos qué temperatura haga. Además, en las islas tenemos más variedad climática de lo que piensan muchos – ¿nunca han visto el Teide y la cumbre grancanaria nevados? Y eso por no hablar del siroco o de la calima: polvo y arena en suspensión que no te dejan ver ni respirar, pero qué punto misterioso y fotogénico le dan al paisaje…

Trata a las islas como si fueran una.

Si te refieres a las islas Canarias como región o comunidad, vale, pero las islas son siete y cada una tiene su identidad y sus características, como la tienen sus habitantes. A muchos chicharreros y canariones no les gusta que los confundan, pero harán frente común si los tachas de canarios aplatanados. Ejemplo, está muy bien eso de escuchar al comentarista deportivo mencionar a un “futbolista canario”, pero Arguineguín siempre reclamará a David Silva y Santa Cruz de Tenerife a Pedro Rodríguez.

Asume que todos nos conocemos.

Prepárate para lidiar con un canario enfurecido si le preguntas lo siguiente: “¿Eres de Canarias? ¿Y conoces a Pepe Ramírez? Fue conmigo a la universidad.”
La Comunidad autónoma canaria tiene una población (según padrón de 2014) de 2.104.815 personas. A ver quién encuentra a Pepe Ramírez…

Haz chistes ornitológicos.

El pío pío es, efectivamente, un canto presente en muchas canchas deportivas, pero ahí queda la cosa. No nos comunicamos así ni tenemos plumas amarillas ni el nombre de las islas viene de estos simpáticos pajarillos. Las teorías más recientes hablan de expediciones que encontraron gran cantidad de “canes marinos” (o focas) en aguas canarias y de la tribu norteafricana de los Canarii, de los cuales pueden haber descendido los guanches. En cualquier caso, pajaritos, pocos.