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CLÁSICOS DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE

 

1. Préstale a alguien o llévate una de sus tazas.

Así te lleves la que estaba de última (esa que no se veía), ella notará que le falta una taza…

 

2. ¡O llévate uno de los potecitos de nata o mantequilla que tu madre reunió con tanto esmero!

De esta no saldrás vivo.

 

3. Coméntale que las caraotas de la mamá de Pedrito también le quedan buenas y que hasta paticas de cochino le echa.

 

4. Deja la jarra en la nevera con dos dedos de agua.

Si piensas que esto es buena idea para que otro la llene en vez de ti, pues déjame decirte que no es así. Su súper detector de mamá sabrá que el flojo fuiste tú. Si no quieres terminar lavando el tanque (cuando llegue el agua, claro) o mejor dicho lavando y llenando cual pipote haya en casa, por tu bien:¡LLENA LA JARRA CARAJO!

 

5. Sal sin sweater o mal abrigado cuando hace frío o tiempo de lluvia… Y ¡enférmate después de haberte bañado en la lluvia!

Yo te dije que había sereno, ¡pero usted no hace caso!

 

6. Luego, no te tomes todo el guarapo que te hizo con tanto amor al caer enfermo.

 

7. En su presencia, llámala por su nombre propio en vez de “mamá”.

¡Yo soy tu madre! A mi no me estés llamando así, carajito.

 

8. Pasa mientras está barriendo o pasando el coleto.

 

9. Dile en domingo que hoy no quieres comer sopa.

Por mí, pasas hambre, hoy lo que hay es sopa, si te da la gana comes.

 

10. Cámbiale el canal de la novela mientras está en propagandas.

 

11. Dátela de vivo.

No ves que cuando tú vas, ya yo he ido y regresado dos y hasta tres veces.

 

CLÁSICOS EN LA INFANCIA

 

12. Olvídate del filtro en la escuela.

O peor aún, bótalo.

 

13. Toca algo en casa ajena.

¿Acaso quieres un buen pellizco?

 

14. Llega a casa con un juguete que no sea tuyo.

Seguramente, antes de la charla de “eso es malo”, te sonará y bien sabroso.

 

15. Emite un comentario mientras ella habla con otros.

No importa que tan importante sea lo que vayas a opinar, simplemente “No te metas en conversaciones de adultos”.

 

16. Pídele una chuchería en la mañana, antes del almuerzo o después de la cena.

No, no y no. ¡Qué después te llenas de parásitos!

 

17. Dile en medio del llanto desgarrador que quieres más a tu papá.

Ajá siiiiiiii, ¿Quieres más a tu padre? Pues, váyase con su padre: a ver si hace todo lo que yo hago sin morir en el intento. ¡DE MALAGRADECIDOS está lleno el mundo!

 

18. Llora o haz un berrinche para que te compre algo (lo que sea… un carrito o una muñeca) en la calle.

Simplemente perderás tus lágrimas y esfuerzo.

 

19. Olvida hacer tu tarea porque te quedaste viendo comiquitas.

U olvida apuntar la tarea en el diario y llega al otro día con esa nota de la maestra que dice: “¡Incompleto!”.

 

20. Intenta cambiar el horario de llegada a la casa por las noches.

Tú no entiendes que mientras vivas bajo mi techo, aquí se hace lo que yo diga.