Crédito: Sergio Carbajo

1. Por el volumen de nuestras conversaciones.

Casi diría que, para los ingleses, no hablamos. Gritamos. Es muy fácil detectar a un grupo de españoles en el metro de Londres o en un tranvía en Manchester. Aunque no nos estés viendo porque el vagón está a rebosar y haya mucha gente en medio…

 

2. Porque discutimos en público.

No es que los ingleses no discutan, pero suelen reservarse para la intimidad. Si vives en una gran ciudad, tarde o temprano verás a un español recriminándole a otro que se ha olvidado en casa la lista de la compra, o que le había prometido ir al bar de moda a ligar en vez de al pub a ver el partido del Madrid.

 

3. Porque usamos ropa de colores claros.

Es un tópico el de que en Inglaterra hace mal tiempo, pero un tópico cierto ya que en algunos lugares del país llueve la mitad de los días del año. La falta de luz y sol hace que el tono predominante en los lugareños sea sobre todo durante los meses de inviernos el gris y el negro, especialmente en la ropa de trabajo. Si ves a alguien con un jersey color pastel o unos pantalones rojos, hay muchas posibilidades de que estés reconociendo a un español.

 

4. Porque nos hemos hecho con un nicho.

Abundan los españoles en profesiones altamente cualificadas como ingenieros, arquitectos o médicos, pero en empleos para recién llegados como camareros somos los reyes del mambo. La próxima vez que te vayas a tomar un café latte probablemente te lo esté poniendo un compatriota.

 

5. Por nuestro aspecto es más desenfadado.

La sociedad inglesa valora mucho el aspecto y hasta el guarda de seguridad del supermercado viste una camisa con corbata. A los españoles, sobre todo a los más jóvenes, es fácil identificarnos por los vaqueros gastados y las zapatillas.

 

6. Porque nos encanta lo gratis.

Supongo que recordáis como cuando siendo niños hasta los adultos peleaban por los caramelos gratis que tiraban los Reyes Magos desde sus carrozas. Pues resulta que en Inglaterra las colecciones permanentes de los museos suelen ser gratis, pero las exposiciones temporales suelen ser bastante caras (en torno a los 15 euros, 20 dólares). Ya os podéis imaginar dónde encontrar a los españoles…