Crédito: Trey Ratcliff

Ten en cuenta que muchos de los lugares más bonitos de Ámsterdam son gratuitos.
  • Ámsterdam es la ciudad de los canales (¡tiene más que Venecia!) y es, además, un auténtico museo al aire libre. El paseo por los canales del barrio Jordaan es, a nuestro criterio, una de mejores formas de recorrer la ciudad y de adentrarse en su intrincado sistema de canales. No olvides visitar la Westerkerk, una construcción que se destaca por su antigüedad y por la magnífica vista de la ciudad desde su torre.
  • El Mercado de las Flores (Bloemenmarkt) es puro color y perfume y es el único mercado de flores flotante del mundo. Se pueden comprar flores, plantas y semillas listas para llevarte a casa.
  • Si lo que buscas es tranquilidad y espacio, el Begijnhof es el lugar idóneo. Es un patio interior, increíblemente agradable, construido en el siglo XIV por un grupo de mujeres dedicadas a la caridad. Cuando entras, lo haces a través de una puerta que poco parece indicar lo que esconde. De inmediato, abandonas las ambientadas calles de Ámsterdam para pasar a un pequeño rincón en el que resaltan los jardines y una pequeña iglesia.Aquí también puedes ver la casa más antigua de Ámsterdam en el número 34. Esta es una de las dos casas de madera que aún se conservan en la ciudad. El único precio que debes pagar para entrar en Begijnhof es guardar silencio y ser discreto, ya que aún vive gente.
  • Otro de los lugares gratuitos de Ámsterdam son los increíbles Jardines del Rijksmuseum. En la entrada podéis pedir una guía gratuita, donde encontraréis información sobre las estatuas, fuentes, estanques y piezas arquitectónicas que vais a ver. Abren todos los días de 9 a 18.
  • Seguramente ya has oído hablar del controversial Barrio Rojo de Ámsterdam. Para sacar tus propias conclusiones, nada mejor que pasear un rato por sus calles iluminadas de rojo y encontrarte cara a cara con las mujeres que ejercen la prostitución, ofreciendo sus servicios detrás de ventanas, a modo de escaparate. Claro que también puedes evitar estas partes del barrio, aunque seguramente tarde o temprano te tropezarás con alguna ventana en la que se abre alguna cortina de manera indiscreta.Te recomendamos que seas educado a la hora de mirar y que no hagas fotografías. Contrariamente a lo que podría parecer, este barrio de Ámsterdam es muy seguro, aparte de ser una de las zonas más antiguas de la ciudad.

 

Visita la Biblioteca Central de Ámsterdam si necesitas silencio y wifi gratuita.

En la Biblioteca Central de Ámsterdam puedes libros o periódicos de todo el mundo acurrucado en un cómodo sillón, para después subir a la séptima planta a comer una pizza recién hecha o tomar un buen café con unas vistas impresionantes de la ciudad. Además, el wifi gratuito, como en muchos de los cafés, restaurantes y museos de la ciudad.

 

Toma un tours gratuito por la ciudad.

Sandeman’s New Amsterdam Tours es una agencia de guías turísticos jovénes que te enseñarán la ciudad llueva o haga sol, como indica el slogan de su web.

La salidas son diarias a las 11:15 y a las 1:15, desde el Nationaal Monument en la Plaza Dam y te van a llevar, entre otros lugares, de visita por el Barrio Rojo y a la Casa de Ana Frank, en tours de tres horas .

Los guías están bien muy bien informados sobre la ciudad, son divertidos y muy amables y al trabajar únicamente por las propinas, garantizan la máxima calidad.

Ellos no reciben ninguna subvención pública y por ello no te exigirán una propina, aunque después de tres horas que dura el tour, seguramente serás el primero en querer agradecer su servicio profesional a cambio de unas monedas.

 

Disfruta de vistas panorámicas de Ámsterdam sin pagar un solo euro.

Si quieres ver la ciudad desde una perspectiva distinta, no dejes de ir al Hotel Okura, en el Barrio Latino de Ámsterdam, para subir hasta el último piso en ascensor, desde donde tendrás unas de las mejores vistas de la ciudad y sin pagar un solo euro.

Otra de las opciones es ir al Centro de la Ciencia NEMO, cerca de la Estación Central y subir a la terraza en el techo desde donde también se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad. En la terraza hay sillas en las que puedes sentarte de manera totalmente gratuita para disfrutar de un atardecer espectacular.

 

Ve a los mercados callejeros para comer y comprar bueno, bonito y barato.

Ámsterdam tiene dos grandes mercados callejeros que operan todos los días menos los domingos. El primero es el Mercado de Waterlooplein, donde podrás encontrar mucha ropa y artículos de segunda mano, incluidas muchas cosas tan originales que te va a resultar difícil adivinar qué son.

El otro mercado es el de Albertcuyp, más grande que el de Waterlooplein y donde los lugareños van a comprar ropa, alimentos y objetos de segunda mano.

Hay que decir que también es más difícil de encontrar que el resto de mercados de Ámsterdam. Pero os daremos una pista, si queréis visitarlo, está justo detrás de la Heineken Experience.

Dedicarle unas horas a estos dos mercados vale la pena aunque no quieras comprar, ya que es la mejor manera de conocer de primera mano la vida de los habitantes de la ciudad.

 

Planea asistir a conciertos gratuitos.

Cada miércoles desde septiembre hasta junio, a las 12.30, la Concertgebouw ofrece conciertos de 30 minutos de duración. Si tienes suerte, a veces se presentan orquestas de renombre mundial, que hacen su ensayo público en ese momento.

Otra opción es ir a la sala Boekmanzaal, en los edificios que acogen el Ayuntamiento de la Ciudad, para disfrutar de alguno de los conciertos que se ofrecen todos los martes, de octubre a junio, a las 12:30.

Los martes de septiembre a mayo, a las 12:30, puedes ir a Muzlektheater, donde los artistas de la Ópera y de la Filarmónica de Holanda dan pequeños conciertos.

El parque de Voldenpark, con sus 50 hectáreas de jardines, es sede también conciertos y obras de teatro al aire libre durante los meses de verano. Los conciertos son generalmente de miércoles a domingo, por la tarde.

Y si aún te has quedado con ganas de más, Bimhuis (Piet Heinkade, 3), uno de los locales de jazz más famosos de la ciudad, ofrece sesiones gratuitas los martes, a partir de las 20.