1.

Te dicen “wey” reiteradas veces y no sabes si es que te tienen confianza, o te están tomando sólo como “amigo” o “amiga”.

Crédito: The Bromap, por Pictoline

 

2.

Te confunden con su “ni te apures”.
¿Quiere que vaya más despacio? ¿quiere que no me preocupe? ¿que no me precipite? ¿Qué? ¡¿Qué?!

 

3.

Ni que hablar de la primera vez que te dice “La traes conmigo”…
¿Qué cosa traigo? ¿A dónde? What?!!!

Crédito: melycgcg

 

4.

No tienes la más remota idea de cuándo se están riendo de ti…
Ya sea con un chiste que no comprendes o con albur. Aysh, ¡¿cuándo será el día que comprendas el albur?!

 

5.

Y por lo anterior, también aprendes lo bueno que es reírse de uno mismo.

Crédito: Wyatt Fisher

 

6.

No sabes cuándo es correcto usar “pinche” y “cabrón”, pero te mueres de ganas por hacerlo…
Así que insertas las palabras en frases incorrectas y te oyes totalmente inapropiado/a.

 

7.

“Neta” te suena a “nata” y te hace reír, más que darte tranquilidad de que te dicen la verdad.

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8.

Se la pasan hablando de gente “linda” que conocieron y tú quizás (quizás) haces una escena de celos desubicada…
¡Porque piensas que te están refregando a una persona guapa por la cara!

 

9.

Has perdido la cuenta de cuántas veces te preguntaste si la familia de palabras de “chingar” refiere a cosas buenas o malas.

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10.

Estás seguro de que “calientito” está mal dicho (¡es calEntito!)…
Pero se oye tierno y no te animas a corregirlo/a.

 

11.

Surge más de una confusión cuando alguno de los dos usa la palabra “viejo” o “vieja”.

 

12.

Tu cabeza malpensada se distrae cuando escuchas “no mames”.
Ejem… eso en mi país significa… mmm, mejor no digo nada.

 

13.

En definitiva, te la pasas “checando” el diccionario.
¿Gripa? ¿profesionistas? Son palabras que existen, según la RAE, pero son “mexicanismos”.

 

14.

No entiendes mucho cuando hace el intento por imitar tu forma de hablar (acento y vocabulario), seas del país hispanohablante que seas.
Pero no por eso dejará de intentarlo =P

 

15.

Sin saber bien por qué, empiezas a encontrar a personajes como este irritantes:

 

16.

En varios momentos, te preguntas si el realismo mágico tiene límite en México…

 

17.

Te das cuenta de que no todos los mexicanos encuentran a Luis Miguel o a Maná románticos…
Y quizás hasta debas replantearte tus ideas sobre qué es romántico en general:

Crédito: marysolra

 

18.

Después de odiosas generalizaciones de tu parte, lentamente caes en la cuenta de que existe una inmensa diversidad cultural en México…
¡Será cuestión de explorar y conocer más! 😉

 

19.

Temes cocinarle por si tu plato es insípido al lado de la deliciosa gastronomía mexicana.

 

20.

Sus besos te dejan tan mareado como el tequila que aún no sabes tomar…  

 

Crédito imagen de portada: gabofr