Más allá de la existencia de aerolíneas que ofrecen vuelos domésticos económicos en México, viajar en autobús sigue teniendo sus méritos. En primer lugar, evitas pasar por los tediosos procedimientos de seguridad aeroportuarios. Otra ventaja es que al viajar en autobús no hace falta pagar por “equipaje despachado”: en general tienes derecho a una maleta en la bodega del autobús. Sin embargo, las dos razones principales por las que sigo viajando en autobús son que puedo observar el paisaje y tener consciencia de que de hecho me estoy trasladando, y que es ambientalmente mejor que tomar un vuelo. Además, las rutas en autobús permiten llegar no solo a las ciudades principales, sino también a comunidades pequeñas. Aquí te dejo algunos consejos y cosas que debes saber para viajar en autobús por México sin contratiempos.

Conviene comprar los pasajes con algo de anticipación (unos días como mínimo).

El tema es que uno no pasa “casualmente” por delante de las terminales de autobús en las urbes medianas y grandes. Muchas veces están en partes no tan lindas de la ciudad. Así que mi consejo práctico es el siguiente: cuando llegas a la terminal de una ciudad, antes de dejarla, compra el siguiente pasaje que necesitarás.
NOTA: en ciudades pequeñas esto puede no ser posible. En ocasiones tienen boletos para los dos días siguientes, pero hay casos en los que nada más venden los del día.

Photo: BLACKDAY | Shutterstock

A diferencia de otros países, donde los autobuses están plagados de turistas, en México los lugareños utilizan los autobuses de media distancia para moverse entre ciudades.

Es decir, compartirás el trayecto con personas que no están paseando, sino haciendo trámites, visitando familiares o incluso desplazándose por trabajo.

No asumas que habrá wi-fi abordo, ni que pasarán películas, ni que no pasarán películas, ni tampoco que habrá baños en el autobús, ¡o paradas para ir al baño!

Simplemente, no asumas. Pregúntale al vendedor del pasaje, y también al conductor antes de empezar el trayecto. Además, llévate tus propios snacks y tu botella de agua. Tampoco asumas que habrá calefacción, sino todo lo contrario. Es típico que los autobuses traigan el aire acondicionado a tope (por lo que me morí de frío en el bus de Oaxaca a la Ciudad de México).
Lo que sí puedo decir es que todos los autobuses en los que viajé estaban en buenas condiciones, y los otros pasajeros eran muy respetuosos. Hay tres tipos de autobuses: ejecutivos (o de lujo), primera clase y segunda clase. Yo viajé en los dos últimos tipos.

Es complicado comprar pasajes online por anticipado.

Este punto es particularmente cierto para quienes no tienen tarjeta de crédito o débito mexicana, sino una tarjeta internacional. Por lo menos yo no logré comprar online, por mucho que lo intenté, con tarjetas de crédito de Argentina y de Estados Unidos. En teoría, en plataformas como ClickBus, puedes pagar con tarjetas de crédito o PayPal. Cuando lo intenté, no tuve suerte. Por su parte, desde CheckMyBus México me contestaron:

“la plataforma es un buscador de autobuses internacional que muestra los servicios de diferentes empresas de transporte en más de 60 países. Los pasajes no se venden en nuestra plataforma, si no en la página de la compañía. Una vez que el usuario hace clic en «Ver oferta» son redireccionados a la tienda de cada una de las empresas y por lo tanto las condiciones del pago son las propias de cada empresa».

¿Me cuentas qué tal te va a ti con este tema?

La app de ADO te permite hacer reservas, pero tienes que asegurarte de estar dos horas antes en la terminal para pagarlas.

Es decir, puedes descargar la app a tu celular y crear un usuario para reservar pasajes, pero como no puedes pagarlos a menos que cuentes con una tarjeta de crédito mexicana, deberás presentarte por lo menos dos horas antes en la terminal para pagar la reserva. Sino, se cae tu reserva y corres el riesgo de perder el lugar. Me pasó eso al viajar a Puebla. No llegué con tiempo a pagar la reserva, y perdí el autobús que quería tomar. Debí tomar uno más tarde y más costoso.

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En la Ciudad de México, debes comprender que hay muchas terminales.

Desde la Central del Sur o «Taxqueña» salen autobuses a Tepoztlán, Puebla, Oaxaca, Acapulco, e Ixtapa. Sin embargo, mi bus desde Oaxaca me llevó directo a la Central del Norte. Así que mejor siempre presta atención, para saber desde dónde sales y a dónde llegas.

Para comenzar, te cuento que hay una terminal principal por cada punto cardinal: del sur y del norte, como ya mencioné, más la terminal de Autobuses de Pasajeros Oriente (TAPO) y la terminal de Autobuses del Poniente.

Para llegar o salir de la terminal, acá van algunas recomendaciones sobre taxis, UBER y transporte público.

Como sucede en muchos otros países, los taxistas mexicanos están en conflicto con UBER y otras plataformas de viajes similares. En la Ciudad de México, algunos conductores de UBER no se atrevieron a dejarme en la puerta de las terminales de buses, mientras que otros me pidieron si por favor podía viajar en el asiento delantero. Otro tema con UBER es que debes contar con datos en tu celular, puesto que la mayoría de las terminales que visité no tenían wifi gratis confiable.

Además, UBER no funciona en algunos sitios. Por ejemplo, la situación es disímil en la península de Yucatán: olvídate de contar con UBER en el estado de Campeche o Quintana Roo; si puedes, por otro lado, usar la plataforma en Mérida (Yucatán).

Si cuentas con poco equipaje o eres capaz de cargarlo por escaleras sin problemas, en la Ciudad de México muchas terminales están bien conectadas con el transporte público. Por ejemplo, puedes llegar con el Metro a la terminal Central del Sur (mejor conocida como Taxqueña, igual que el nombre de la estación del Metro), con la línea 2 (la azul). A la TAPO, por su parte, que es la central oriente, llegas con la línea 1 y 8 del metro -estación San Lázaro-.

En otros destinos, encontrarás algunos camiones que te llevan a partes centrales de la ciudad, por ejemplo.

Pregúntale a los lugareños cuánto puede costarte el viaje en taxi, para poder luego negociar con los taxistas. Algunos taxistas se rehúsan a usar el taxímetro en ciertos viajes, especialmente saliendo de las terminales de buses o de noche (me sucedió en Oaxaca y en Bacalar).

Evita viajar en días feriados en México.

Mira cómo estaba de repleta la terminal de Mérida en el domingo de Pascua de 2018.

Mi autobús salió con casi una hora de retraso ese día. Fue el único autobús que tuvo retraso de todos los que tomé en México.

Debes contar con dinero en efectivo para usar muchos de los baños de las terminales.

De hecho, observarás que la entrada a los baños está custodiada por una puerta giratoria donde debes poner una moneda si quieres pasar. Ya sabes: ¡guarda el cambio para estas ocasiones!
Otra cosa que encontrarás en muchas terminales del país son cajeros automáticos de los principales bancos mexicanos (como Banamex, Bancomer o HSBC).

Muchos autobuses no permiten que lleves cosas como botellas de bebidas alcohólicas en la cabina principal.

Volviendo de Oaxaca, traía un rico mezcal. Para mi sorpresa, no me dejaron llevarlo conmigo en la cabina, más allá de mis promesas de “no abrirlo en el camino”. Tuve que guardarlo en mi equipaje (debajo del vehículo). Así que estás avisado: empaca bien tus tequilas y tus mezcales.

Está atento a tus objetos personales.

Como en cualquier otro país de América Latina en el que estuve, las terminales de autobuses le dan a uno la impresión de que debe cuidar sus objetos de los amigos de lo ajeno. Esto presenta un desafío un tanto particular en México, porque como comenté antes la entrada a los baños está custodiada por una puerta giratoria en algunos sitios, entonces puede ser complicado ingresar al baño con tu maletota. Lo que hice fue encontrar a una familia que me daba buena lata / buena vibra, y pedirles que me cuiden la maleta mientras fui al baño.

Ten en cuenta que al salir o entrar a la Ciudad de México, los tiempos de viaje pueden disminuir o extenderse por… ¡el tráfico defeño, claro!

Me demoré 4 horas en regresar en bus de un fin de semana en Valle de Bravo… con cruda y todo. Aysh.

¿Tienes más consejos?

¡Déjalos en los comentarios por favor! Y también te invito a leer el artículo donde te contamos sobre los cuatro viajes en tren que no te puedes perder en México.