Crédito: pawlo

 

1.

Dar la vuelta en “U” en cualquier lado, aunque detenga el tráfico.

2.

Generar más tráfico de vehículos en las areperas que en las estaciones de combustible.

3.

Gritarle “Salí a pasear los Domingos” a todo aquel que maneje muy lento.

4.

Y sólo darle chance de entender “…adreeee” cuando lo pasamos a toda velocidad.

5.

Mostrar un rollo de papel higiénico seguido de la frase “¿Te estás cagando o qué?” cuando alguien es muy insistente con la bocina en un embotellamiento.

6.

Sufrir un micro infarto cuando estamos detenidos en el semáforo al lado de un motorizado.

7.

Acordarnos de la mamá de los transportistas públicos (ejemplo, conductor de autobus y conductor de microbus) cuando detienen el tráfico para cambiar dinero entre ellos.

8.

Evitar -por todos los medios- estar detrás de un taxista… para salvarnos de sus repentinas maniobras improvisadas para recoger un pasajero en plena vía.

9.

Sacar la mano para indicar que cruzarás aunque ya tengas puesta la luz de cruce.

10.

Comprar café en medio de una autopista, y admirar las acrobacias del “Cafesero” que más bien parece un ninja mientras te lleva el café sin derramarlo.

11.

Quejarnos de la forma de conducir de los demás… cuando probablemente nosotros mismos lo hacemos igual o peor.

12.

Estacionarnos sobre el aviso de “No Estacione”.

13.

Evitar pasar cerca de cualquier alcabala de la policía de tránsito en un día caluroso, ¡para que no te detengan y te pidan “pa’ los frescos”!

14.

Indicar cualquier dirección con un “dale pa’rriba” o “dale pa’bajo”.

15.

Sudar frío mientras recorres la bajada de “Tazón”.

16.

¡Regatearle al “alero”!

17.

Encontrar toda clase de atajos (hasta los casi intransitables) para evitar los embotellamientos.

18.

Pedir el “Tanque full” en la estación de gasolina sin siquiera pensar en el precio.

19.

Escribir letreros tontos en el vidrio trasero cada vez que viajamos durante las vacaciones.

20.

Abrir la capota del carro para darle vueltas a los bornes de la batería (es lo único que hacemos con conocimiento) y poner cara como si supiéramos de mecánica cuando nos accidentamos. ¡Por suerte otros venezolanos siempre se detienen a ayudarte y allí perdonas a todo el mundo por las cosas absurdas que hacen al manejar!