1.

Si naciste en los noventa o en adelante, seguramente tus costumbres culinarias disten mucho de las más tradicionales. Pero no pases a mejor vida sin antes probar platos como el caldo de pimentón o la olla de trigo o postres como las talbinas o los papaviejos. Platos muy tradicionales y difíciles de encontrar hoy día en las cocinas almerienses.

2.

Date un baño en las mejores calas y playas de aguas cálidas y cristalinas de origen y arena volcánica. No en todos sitios se tiene este privilegio.

3.

Siguiendo en el agua, haz una ruta en kayak para conocer esas playas y calas desde otra perspectiva si no tienes barco. Es algo que deberías probar sí o sí.

4.

Y ya que sigues en el mar, tampoco dejes pasar la oportunidad de bucear o de practicar snorkel en las más bonitas zonas de reserva marina de las muchas que tenemos en toda nuestra costa. Mis preferidas son las zonas protegidas del Parque Natural de Cabo de Gata. ¡Te sorprenderá gratamente la vida subacuática que tenemos en nuestras aguas!

5.

Y, todavía en el Parque Natural de Cabo de Gata, si aún no has realizado ninguna ruta por su entorno, anótate estas en donde encontrarás yacimientos de minas de oro, calderas volcánicas o arquitectura popular que nos cuentan leyendas y grandes historias del pasado: el sendero del Cortijo del Fraile-Montano-Hornillo, la ruta desde Las Negras a cala San Pedro, las rutas mineras de Rodalquilar o el sendero que va a Caldera de Majada Redonda.

6.

Hazte fotos en miradores como el de Las Amatistas o en el Arrecife de las Sirenas. No hay otros lugares tan bonitos como estos.

7.

Y, ya que la cosa va de playas, no olvides deshacerte de ropa y bañador en una de las playas nudistas más largas del mundo, el Playazo de Vera, que, con más de 2 kilómetros de longitud, presume de ser conocido internacionalmente por ser uno de los enclaves naturistas de primer orden de Europa.

8.

Conoce el mayor desierto de Europa ya sea a pie, en 4×4, a caballo o en camello. Tener un lugar tan increíble en tu casa como es nuestro Desierto de Tabernas y no haberlo pateado es algo casi imperdonable.

9.

En las inmediaciones al desierto, concretamente en Sierra Alhamilla, existe la costumbre, que recuerdo desde que tengo uso de razón, de tirarse en parapente. ¡Las vistas de la bahía de Almería desde aquí son espectaculares!

10.

No querrás pasar a mejor vida sin haber probado antes nuestro tradicional americano del Quiosco Amalia, ¿no?

11.

Somos muy dados a viajar fuera para conocer la historia de otros lugares, pero ¿conoces los entresijos que se ocultan entre los muros de la Alcazaba de Almería o la cultura de los Millares que nos han dejado un interesante legado arqueológico? ¿Y la de la época del Argar, que puedes encontrar en el Museo de Almería? ¿Y los yacimientos de los musulmanes del periodo árabe Andalusí, que resisten en el subsuelo de las calles y plazas de la capital como los Aljibes de Jairán? ¿Has visitado los refugios subterráneos en la Puerta Purchena, para saber más sobre la Guerra Civil?

12.

Haz un road trip por la Alpujarra almeriense con paradas en pueblos como Alhabia, Almócita, Ohanes, Bentarique, Canjáyar, Laujar de Andarax, Fondón y Paterna del Río, entre otros. Te empaparás de la cultura morisca heredada del pueblo musulmán que habitaba en entornos llenos de agua y de naturaleza, como son las laderas y cumbres del Parque Nacional de Sierra Nevada por la vertiente almeriense.

13.

Por supuesto, en este road trip degusta la gastronomía más tradicional de montaña, bien diferentes a la de costa. El clásico plato alpujarreño, carnes de caza a la brasa, embutidos y jamones, quesos, miel, postres como los soplillos, los borrachillos, el pan de higo, buñuelos, mantecados…

14.

Y, ¡por favor!, no te pierdas los vinos de la Alpujarra. Muchos de ellos tienen distintivos de calidad como Denominación de Origen, o Vino de la Tierra de La Contraviesa-Alpujarra, Laujar-Alpujarra, o el de la Ribera del Andarax.

15.

Y, hablando de las denominaciones de origen, una delicatessen que debes probar es el «tomate de la Cañada», con denominación de Indicación Geográfica Protegida, IGP, ya que se da en unas condiciones de suelos y de temperaturas idóneas su cultivo que no se hay en otros lugares de Almería.

16.

Practica la espeleología en las cuevas y cavidades subterráneas en el Paraje Natural de los Karsts de Yesos de Sorbas. Un árido entorno que oculta un mundo subterráneo cuya fuerza del agua ha ido labrando y construyendo en paredes de roca de yeso desde hace miles de años. Un increíble lugar con más de mil cavidades, muchas de ellas interconectadas en donde, según tu nivel de experiencia, podrás sumergirte en las profundidades de la Tierra.

17.

Y ya que te estás haciendo un experto en esta temática, en Pulpí abrirá al publico el próximo año 2019, la geoda gigante más grande de Europa y la segunda del mundo. ¿Quieres saber lo que te vas a encontrar? Pues ni más ni menos que una cavidad con 8 metros de longitud y 2 metros de altura, tapizada por cristales de yeso, algunos de ellos con casi dos metros de largo y casi totalmente transparentes en perfecto estado de conservación. Todo en un entorno donde hay más de 350 metros de galerías para disfrutar de estas maravillas de la naturaleza.

18.

Visita el faro de la Polacra o Torre de los Lobos en Rodalquiar, el último faro en construirse en Almería, sobre una torre vigía del siglo XVIII. Presume de ser el faro más alto de España por su ubicación a 280 metros sobre el nivel del mar en la Punta de la Polacra. Ya te puedes imaginar las vistas y la de fotos chulas que harás desde aquí.

19.

Conoce en primera persona el primer Indalo de Almería en el Abrigo de las Colmenas en el municipio de Vélez Blanco, que posteriormente fue tomado como símbolo por un grupo de artistas e intelectuales que crearon el movimiento indaliano y se convirtieron en todo un elemento identificación cultural de Almería. En los últimos tiempos los propios almerienses lo hemos visto plagiado como souvenir en otras ciudades fuera de Almería (incluso en Portugal), por lo que muchos colectivos se han planteado la necesidad de protegerlo.