1. Tomar el teleférico que va de La Paz hacia El Alto y…

¡Disfrutar de la mejor vista de la ciudad! La Paz es la capital más alta de Latinoamérica (3640 mts.) y su arquitectura peculiar a base de ladrillos de arcilla roja le da un aspecto único (como puedes apreciar en la foto).

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El teleférico se toma en la ex-estación de trenes y se llama Línea Roja ROJA (te cuento esto, porque hay muchas líneas diferentes de teleféricos). Este teleférico comunica la ciudad de La Paz con la ciudad El Alto y la mejor vista es durante el trayecto. No es un teleférico cualquiera, ya que es un medio de transporte para todos los locales, lo que le da más autenticidad.

2. Ir a la Laguna colorada

A 4278 metros de altura y muy cerca de la frontera con Chile, se encuentra esta reserva de flamencos andinos.

Crédito: rcamboim

El espectáculo: montañas que rodean aguas que cambian de color cuando sopla el viento, colores que van del rojo intenso al marrón y miles de aves migratorias que completan el paisaje.

Crédito: nicokaiser

3. Visitar el géiser Sol de mañana

Si alguna vez has soñado hacer un viaje en el tiempo, este es el lugar. Sol de mañana es un área que nos remonta al principio de la vida en nuestro planeta. La tierra se abre para dejar salir fumarolas que se eleva hasta 50 metros, aguas que hierven y burbujean. Es una de las áreas más elevadas y frías de Bolivia a la que podrás acceder en Vehículo ( 4850 m), un road trip que vale cada kilómetro recorrido.

Crédito: Eneas

4. Comer pique macho en Cochabamba

Si estás en esta ciudad, un imperdible de la gastronomía es el pique macho: consiste en trozos de carne de res en su jugo, huevo, pimiento, papas y salchicha frita. Este platillo, aunque de reciente creación (1975) se ha hecho popular en el resto del país y hoy día es probablemente una de las mejores formas de recuperar energía después de una largo viaje.

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5. Caminar por el salar de Uyuni

El salar de Uyuni es una joya de la naturaleza. Doce mil kilómetros de sal lo convierten en el más grande del mundo. Ya verás como se une con el cielo en el horizonte, ¡vas a sentir que caminar sobre un cielo de sal!

Crédito: libertinus

Puedes recorrerlo en bicicleta, en jeep o caminando. Pero eso sí, no olvides esperar el atardecer, es la hora más mágica en el salar.

6. Ir a Huayna Potosí

A escasos kilómetros de La Paz se encuentra el Huayna Potosí, uno de los paisajes más impresionante de Bolivia. Su nombre en aymara significa “montaña joven”.

Crédito: Esmée Winnubst

Escalar a 6000 mts puede sonar sonar fácil, pero requiere de mucho voluntad. Y al final te esperará esta recompensa…

Crédito: bbarboza

7. Probar el charquekán o charque boliviano

La carne seca ha sido común en las culturas prehispánicas, pero el charque de llama tiene otra dimensión. Inicialmente creado como método de conservación, esta preparación consiste en la deshidratación de la carne con sal. Aunque también puede ser de res, te recomiendo especialmente probar el de llama. Su sabor un poco aromático hace una total diferencia.

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8. Tomarte una foto con una llama te será muy fácil…¡pero te reto a intentarlo con una vicuña!

Durante los recorridos por la cordillera Boliviana podrás encontrar llamas, pero también vicuñas. La diferencia no solo radica en que las primeras poseen más pelaje y mayor altura, si no que las vicuñas son libres, salvajes y las llamas son, en su mayoría, animales de pastoreo.

9. Relajarte en las aguas termales de Polques (Potosí)

Estas aguas vienen directamente del volcán Polques y estar allí es toda una experiencia. Aunque es deliciosa la experiencia de estar en el agua, no sabrás si lo más difícil es ponerte el bañador para entrar o salir al helado clima después de un relajante chapuzón. ¡Qué frío!

10. Explorar la amazonía boliviana

Buscar anacondas en las pampas, encontrar delfines rosados, saludar a los curiosos capibaras, ser despertado por el canto de un tucán o estar cara a cara con un caimán, son algunas de las delicias de esta zona.

Crédito: imatty35

El contacto con la naturaleza es cercano, pon mucha atención porque seguro escucharás a los monos aulladores a tu paso…

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11. Probar el mocochinchi

Recorrer las ciudades a pie es la mejor forma de descubrir nuevos sabores. En las calles de La Paz, cerca de los mercados, encontraras pequeños puestos que ofrecen esta bebida. El mocochinchi esta elaborado con duraznos/ melocotones deshidratados, clavo, canela y otras especias. Se toma frío y su sabor bien vale la pena un segundo vaso.

12. Tomar “el camino de la muerte” o Yungas Road

Este camino fue, por mucho tiempo, la conexión entre la selva y la ciudad de La Paz.

Crédito: imatty35

Escucharás muchas historias, todas reales, sobre terribles accidentes cuando hace pocos años el transporte circulaba por este estrecho paso. Hoy puedes medir tu temple descendiendo las pendientes pedregosas a 50km/h en bicicleta. No olvides tu casco…

Crédito: jimmyharris

13. Ir a la Isla del pescado (Salar de Uyuni)

Esta no es una isla cualquiera, ya que no está rodeada de agua, sino de sal. Y sus habitantes no son seres humanos, son cactus gigantes. ¿y por qué se llama del pescado? Bueno pues porque según los pobladores su forma es semejante a la de un pez.

14. Visitar el cementerio de trenes

Antes de comenzar tu viaje al Salar de Uyuni, debes ir a este lugar donde encontrarás los restos de locomotoras de vapor que alguna vez fueron símbolo de modernidad. Hoy, se mezclan con este surreal paisaje.

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15. Visitar el Museo de Nacional de Etnografía y Folklore

Si queremos entender a Boliviadebemos remontarnos a los inicios y aprender sobre los pueblos originarios. Este museo en La Paz es un lugar obligado, en cuyo recorrido encontrarás explicaciones detalladas de textiles, vestimentas, disfraces, celebraciones. Imperdible. Crédito imagen de portada: christophercrouzet