Catamarca es una de las provincias de Argentina donde el turismo está creciendo más rápido. La amabilidad de sus habitantes se suma a paisajes in-cre-í-bles y poco explorados. El nombre “Catamarca”, en Quichua, significa “fortaleza en la ladera”, y en Aymara, “pueblo pequeño”. Viajar por Catamarca es, entre otras cosas, ver la fortaleza de su flora y su fauna en las laderas, que se adaptan al clima, y es deleitarse en los pueblos pequeños, con acequias, patios y árboles que dan reparo del sol. Aquí una lista breve de lo que se puede hacer en Catamarca… lo cierto, es que hay mucho, muchísimo más por descubrir.

1. Comé lomitos.

Un amigo catamarqueño los ha llamado “lomitos de la muerte”, y dice que a veces el mozo se lo sirve directamente con un Sertal al lado =P

2. Probá vinos catamarqueños.

3. Dormí una siesta al lado de algún río, bajo un árbol.

Si es un sauce, mejor.

Crédito: Journeys of the Bee

4. Recorré la provincia en auto con la canción “Paisajes de Catamarca” en la cabeza.

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5. Y no dejes de hacer “la ruta del adobe” para encontrar maravillas como esta:

Nuestra Señora de Andacollo. #Tinogasta #Catamarca #RutaDelAdobe #arquitectura

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Además de la Iglesia de Andacollo, en La Falda, otras construcciones destacadas son la “Casa Grande”, en Tinogasta, el “Oratorio de los Orquera”, y la iglesia “Nuestra Señora del Rosario”.

6. Caminá descalzo por el Campo de Piedra Pómez, en Antofagasta de la Sierra.

Crédito: rodoluca77

7. Reflexioná, junto a los catamarqueños, sobre su decisión de dejar de exhibir restos humanos en los museos.

Este movimiento, llamado “despatrimonialización”, es una política que busca remover a los restos humanos de los antiguos pobladores de las vitrinas que solían volverlos objetos de estudio en los museos.

Crédito: Journeys of the Bee

Esta política no es igual en toda la Argentina: en provincias como Salta, por ejemplo, los restos humanos se siguen exhibiendo. En Catamarca, en cambio, museos como el Museo Arqueológico Adán Quiroga (en la capital provincial) han decidido exhibir solamente esculturas, vasijas, y otros objetos de las comunidades que habitaron el territorio desde épocas pre-hispánicas. Y también han abierto la discusión sobre el tema con la muestra “Cuerpos en disputa, valores en tensión: ¿restos humanos prehispánicos en museos?”.

Crédito: Journeys of the Bee

8. Participá de algunas de sus fiestas tradicionales.

Saltá con alegría en el Carnaval de Antofagasta, al ritmo de comparsas y música de quenas y sikus… O sentí el lamento ancestral de la baguala en la Corpachada a la Pachamama, cada primero de agosto, mientras se ofrendan hojas de coca, maíz, vino y chicha a la Madre Tierra. Además, durante las vacaciones de invierno, dejate envolver en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho…

Y no pierdas la oportunidad de conocer a los artesanos que hacen maravillas con sus tejidos.

9. Disfrutá del buen clima en el sitio donde muchos lugareños pasan sus días libres: el Rodeo.

Crédito: occtavio

10. Descubrí todas las razones por las que Laguna Blanca ha sido declarada Reserva de la Biósfera por la UNESCO.


Según información oficial, la reserva está logrando cumplir con el objetivo para el que fue creada: proteger a la vicuña. La cantidad de población se ha recuperado, y se hace un manejo sustentable de la producción de lana mediante “chakus”, que consiste en que los animales capturados para su esquila son luego liberados.

11. Tomá noción del verdadero significado de la palabra “inmensidad” visitando el Salar del Hombre Muerto y el Salar de Antofalla.

El del Hombre Muerto es uno de los yacimientos más importantes de litio. Ojo con la altura: está a 3700 metros sobre el nivel del mar.

El salar de Antofalla es el segundo más extenso del mundo, con 163 kilómetros de largo.

12. Quedate boquiabierto frente a los Seismiles.

Se trata de los volcanes más altos del mundo, un extenso sistema que va entre el “Pissis” y “Ojos del Salado”.

Te lo advertimos: no vas a poder dejar de sacar fotos.

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13. Pasá un buen rato en una peña, para vivir el folklore.

14. Conversá con gente del lugar y apreciá el lugar de importancia dado a la Virgen del Valle, así como las historias que se tejen en torno a ella.

Por ejemplo, en algunos lugares se ponen imágenes de la Virgen para proteger a árboles añejos de que sean talados.

15. Visitá la Catedral completa, con museo de la Virgen del Valle y todo.

Crédito: ericmonia

Está ubicada en San Fernando del Valle de Catamarca, frente a una de las plazas más lindas de la ciudad. Recomiendo prestar especial atención a los vitrales de Mayer, de los pocos que hay en Argentina.

Crédito: Journeys of the Bee

16. Participá o se testigo de deportes de aventura en Fiambalá y alrededores.

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Catamarca da ganas de moverse mucho para recorrerlo todo, y de tomarse la vida con pausa al mismo tiempo. Espero regresar pronto y seguir completando esta lista de viaje. ¿Me ayudan? ¿Qué más agregarían?