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1. No tienen miedo de soñar.

Solo hay una vida, ¡haz que signifique algo! Atrévete a creer que todo es posible, si te empeñas en lograrlo con decisión y perseverancia. ¿Recuerdas cómo no te costaba nada tener sueños cuando eras un niño? Tenías miles de ideas, aunque no tenías las herramientas para concretarlas…Bueno, ahora eres un adulto con muchas herramientas en tu poder, ¡así que recupera tu capacidad de soñar!

 

2. Escuchan a su intuición.

Ya sea en el trabajo, en el amor o a la hora de hacer planes para el finde, la gente chingona escucha a su intuición, su sexto sentido, su voz interior o como quieras llamarlo. Claro que no se trata de andar a puro impulso por la vida, pero nunca dejes de prestarle atención a lo que te gritan las entrañas. Ellas son las que saben…

 

3. Son sus mejores fans.

Aunque todo el mundo te valore y crea en ti, si tú no confías en ti mismo vas a andar siempre con dolor de estómago. Claro que nadie es perfecto, y claro que valiente no es aquel que no tiene miedo sino aquel que puede atravesarlos, pero cuando llega el momento de la verdad, ¡debes saber que tú sí puedes con lo que la vida te ponga enfrente!.

 

4. Se arriesgan.

No se paralizan ante la posibilidad de un proyecto que a la mayoría le parecería descabellado, ni se dejan ganar por el miedo a la hora de dar un paso en un terreno hasta ahora desconocido. Su lema es “el mundo es de los valientes”, ¡y lo bien que hacen!

 

5. No temen equivocarse.

¿Cómo vas a aprender a hacer algo si primero no te equivocas? La vida nos entrega situaciones que son un verdadero campo de entrenamiento para aprender que siempre, después de la tormenta, sale el sol. Si cometes un error discúlpate, avanza, trata de buscar una solución y deja huella. Una vez aprendida la lección, habrás comprobado que lo que no te mata, te hace más fuerte.

 

6. Son agradecidos.

Mi padre solía decirme que en la vida se puede ser de todo, menos malagradecido. Agradece a todo aquel que te tendió una mano y también a aquellas personas o situaciones que, a pesar de haber sido negativas, te forjaron para que seas el chingón o la chingona que eres hoy.

 

7. Siempre encuentran el tiempo para hacer lo que más les gusta.

Trabajan proactivamente para lograr una vida más o menos balanceada en la que tengan lugar la vida profesional y familiar, pero también esas cosas que hacen que baile nuestro corazón: tomar clases de salsa, ir de pesca, tocar la guitarra, escribir poemas o pasar una tarde tomando café con amigos.

 

8. Cultivan sus relaciones.

No se trata de que seas un experto en relaciones públicas, sino de que te hagas un espacio para nutrir las tres, diez o cincuenta relaciones que son verdaderamente importantes en tu vida. Aunque sea una vez por mes, trata de mantener la rutina de juntarte con los seres que te importan.

 

9. Se rodean de gente optimista.

Ser optimista no significa que ves todo cubierto de azúcar y flores, con tus lentes rosados puestos. El verdadero optimismo radica en mantener la perspectiva, en saber que los malos momentos suceden tanto como suceden los buenos y que todo, todo pasa. Tus amigos optimistas te ayudarán a mantener la calma cuando todo se derrumbe y te alentarán a seguir luchando por cumplir tus sueños.

 

10. Se ponen metas y fechas límite.

Cuando te propongas algo, pon una fecha límite para realizarlo. Si no está en el calendario, aunque sea mental, es muy probable que nunca suceda…

 

11. Nunca dejan de focalizar en el presente.

Es válido recordar los errores del pasado o pensar en futuras complicaciones, siempre que lo hagamos desde el lugar del alumno que ha aprendido su lección. Pero el foco debe estar puesto en el presente, con sus infinitas y mágicas posibilidades.

 

12. Asumen su responsabilidad.

Cuando te equivoques, ten el valor de aceptarlo. No busques culpables donde no los hay. Sí que duele, pero a la larga verás que nada se siente mejor que aceptar tu imperfecta y deliciosa humanidad.

 

13. No se quedan en la queja.

Cuando de quejarse se trata, lo hacen terapéuticamente, por un rato, para descargarse nada más. Pero de ninguna manera la queja es su estilo de vida. Inmediatamente luego de la descarga, su esfuerzo está puesto en buscar soluciones para resolver el problema de fondo y no tener que quejarse más.

 

14. Ayudan a los demás y no tienen problema en pedir ayuda.

El “hoy por ti, mañana por mí” se hace carne en las personas ultra chingonas. Ya lo sabemos: No hay nada que nos haga sentir mejor que saber que no estamos solos en este mundo.