Crédito: decar66.

1.

Buscar el momento para hacernos notar por nuestras habilidades, como beber más alcohol que el resto de las personas en una fiesta o bailar más que todo el mundo en una discoteca.

2.

Presumir de tener el mejor plato culinario del mundo entero: el arroz con pollo.

3.

Pagar una fortuna por comer cualquier platillo que venga acompañado con arroz.

4.

Empezar a cantar con toda el alma cada vez que escuchamos una canción de reggae.

5.

Preguntar por el centro comercial más cercano para llevarle regalos a todos los que se quedaron en Panamá.

6.

Estando en un estadio de fútbol, arrojar la cerveza al aire cada vez que la selección de fútbol panameño anota un gol.

7.

Ser quien habla más alto cuando está conversando en un grupo.

8.

Empezar los miércoles a preguntarle a la gente donde es la fiesta del fin de semana.

9.

Comer un sancocho cuando andamos con la resaca por las nubes, porque te ayuda a recuperarte. Por algo le decimos “levantamuerto” al sancocho…

10.

Recordar el himno nacional sí y solo si juega la selección de fútbol.

11.

Sentir nostalgia si no estamos durante noviembre en Panamá (mes cuando se celebran las fiestas patrias).

12.

Si pasamos el Año Nuevo fuera del país, tener en mente una sola idea desde el primero de enero: “¿Y el carnaval?”.

13.

Saludar a otros panameños en el extranjero como si fueran de la familia, porque nada alegra más a un panameño que ver a un compatriota suyo al estar de viaje.