1. Dormir la siesta en una hamaca…

Sí, tal vez los españoles y la gente de otros países de América Latina también tengan la costumbre de dormir la siesta. Pero…¿sobre una hamaca, dentro de la casa y con el aire acondicionado a pleno? ¡Solo en Yucatán!

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2. Aguantar el calor sin perder la sonrisa.

En 2015, Yucatán fue el lugar más caliente sobre la Tierra, con más días de los que puedo recordar con temperaturas que sobrepasaron los 40 grados…Y sin embargo, nosotros compramos asientos de piel para el auto y nos subimos al transporte público con 40 personas más y aguantamos trayectos de hasta una hora, sin poder decidir dónde hace más calor, si dentro del camión o fuera. Ay, ¡ese airecito caliente que entra por la ventana!

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3. Manejar moto con chanclas.

SÍ, ya sabemos que los chopers se ven muy cool con su botas de cuero pero, con 40 grados a la sombra, nosotros hemos perfeccionado el arte de no perder ni un dedo del pie…ni de quemarlo en el intento mientras manejamos nuestra moto por el pueblo.

4. Los tamales.

Probablemente hayas probado tamales rojos, de rajas y de chile, pero no sabes lo que verdaderamente es un tamal si no has probado el tamal colado o los vaporcitos, acompañados de su fiel amigo el chile habanero.

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5. Categorizar el frío entre heladez y fresquito.

No conoces el frío hasta que lo sientes en Yucatán. Y seguro te reirás al principio, porque vienes de lugares con nieve, o eres del centro de México, donde siempre hace frío. Pero cuando sientas nuestros 18 o 12 grados con la humedad de Yucatán sabrás lo que es bueno… ¡tus huesitos sufrirán y te enteraras!

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6. El pescado frito.

En el norte tendrán el cabrito, en el centro la barbacoa, pero vivir cerquita del mar te da un panorama de opciones que ya quisieras en tu tierra. Unos taquitos de pescado ¡Ay Dios!!

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7. Antrear.

Ya a los 15 aprendimos a colarnos al lugar de moda…Siempre con un un amigo en la cadena del antro. Luego, en la Universidad, no nos despegábamos de las barras libres de la la ciudad. Han existido tantas discos (y de todas hemos sido clientes habituales), que ya hemos perdido la cuenta. Tus amigos mayores recuerdan el mítico Vatzya, muchos otros CANTA BAR, los ancianos van a MÁS DE 30, pero el que gusta de lo clásico a TEQUILA va a dar.

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8. Vivir de vacaciones.

Nosotros podemos ir al mar todo el año, porque nuestra costa se encuentra a 20 minutos exagerando de la capital. Además, el calor no cesa ni en invierno y tampoco necesitamos de hoteles porque ahí tenemos casa. Y mucho menos tenemos que preocuparnos de llevar comida a la playa, puesto que conocemos todos los restaurantes de nuestro mar esmeralda. Eso sí, cuando llega la Semana Santa y empieza nuestro verano…¡no cabe ni un alfiler en la playa!

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9. Dar direcciones a los foráneos.

¿Qué extranjero no se ha perdido en el centro? Si pareciera que estás siguiendo coordenadas. Ir al centro es un odisea si te niegas a aprender cómo usar los cruzamientos. Las calles de Mérida van por números y vienen en pares o en impares , sin duda una vez que lo dominas es un método muy bueno, pero mientras tanto, ¡los yucatecos somos los mejores para darte direcciones!

10. Las fiestas de graduación.

Nadie espera como nosotros las fiesta de graduación. No importa si es de tu amigo o del primo del vecino, todo el mundo sabe que lo mejor de esas fiestas es el after…

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11. Celebrar los cumpleaños en la piscina.

Celebrar cumpleaños con piscina es cosa de todos los sábados. Chevas y botanas mientras vemos el juego de fútbol. ¡Qué buena vida tenemos los yucatecos!

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