1. En Buenos Aires, se puede aprender a bailar tango en salones, clubes y hasta en la calle.

En Montevideo, “solo” se respira el candombe.

Crédito: Vince Alongi

2. El carnaval, por su parte, dura varios días en Uruguay entre desfiles con baile y canto.

En Argentina, lo que sucede en las noches de murga y en Gualeguaychú es…

Crédito: Kevin Jones

3. En la nación charrúa es muy común ver a las personas caminar por las calles con el termo bajo el brazo, toman mate todo el día.

En cambio, en Argentina solo tomamos mate: en el desayuno, a media mañana, en la tardecita o la merienda, antes de la cena…

Crédito: Juan Gatica

4. Los cafetines de barrio argentinos tienen una imagen tan estereotípica como las medialunas con el cortado.

En Uruguay, en cambio, hay puro café de cadena internacional.

Crédito: Café Brasilero – www.facebook.com/cafebrasilerouy

5. En las grandes ciudades argentinas, hay vida nocturna de lunes a lunes.

Los barrios montevideanos se van a dormir… bueno, después de darse una vueltita por el barrio de Pocitos, o Parque Rodó, o Ciudad Vieja.

6. Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo

Crédito: nan palmero

Las callecitas de Colonia… mmm, más o menos.

7. Gran parte del Uruguay es puro campo.

En Maldonado, Uruguay – Crédito: jikatu

En Argentina, las actividades agrícolas son cosa del pasado nada más, ¿o no?

En Corrientes, Argentina – Crédito: Pablo Dodda

8. Los uruguayos tienen la costanera más linda al Rio de la Plata.

Crédito: Romina Campos

Los argentinos hacemos lo que podemos…

Crédito: Juanedc

9. Los argentinos disfrutamos de las ferias de artesanías.

Purmamarca, Jujuy – Crédito: Jan Hazevoet

Los uruguayos saben algo de ferias… pero no mucho.

 

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10. En Argentina, estamos muy orgullosos de nuestros vinos y de las cepas que ya son emblema.

Crédito: Fareham Wine

Y el tannat, por su parte…

Bodega y Granja Narbona
La Barra, Uruguay – Crédito: Rodrigo Soldon

11. El fútbol es pasión de multitudes argentinas.

Y uruguayas. OK, esto lo compartimos tanto como el amor por la blanca y celeste.

12. La arquitectura de las capitales nacionales no tienen nada que ver.

Crédito: Jorge Gobbi