1. Sacarte una foto en la Plaza San Martín.

Cita obligada, si las hay, en una ciudad por conocer, es su plaza principal. Justo en el microcentro y enclavada en el casco histórico, está la Plaza San Martín. Por allí pasa todo lo que se quiera llamar “cordobés”.

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2. Ir a un baile.

El Cuarteto es “el” género musical cordobés por nacimiento y nacionalidad. No podés decir que visitaste esta ciudad si no te animaste a mover las caderas al ritmo de un cuartetazo.

49 Aniversario

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3. Comer un “chori” en el parque Sarmiento.

Si antes de comer el chori, podés hacerte el que corrés un rato, mejor. Como para matar la culpa. Porque un Chori (apócope de choripán) es un sándwich de chorizo al que le podés agregar tantos condimentos y chimichurris como gustes, o te lo permita el hígado. No apto para veganos.

 

4. Tomar mate en un bar de Güemes.

Este tradicional barrio es famoso porque allí se despliega el Paseo de las Artes, con sus galerías de feria y artesanos locales. Güemes puso de moda algo que antes no se hacía en un bar: tomar mate. Ideal para gringos y foráneos que desean probar la bebida nacional: Pidan un equipo de mate, con pan de campo y mermeladas caseras. Después me cuentan.

 

5. Si la merienda se hizo larga y placentera, quédate en Güemes.

Por la noche hay pintorescos restaurantes, bares, patios y terrazas, donde probar comidas típicas, sofisticados platos gourmet, tragos exóticos, e incluso disfrutar diversidad de espectáculos.

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6. Asistir a un espectáculo humorístico.

La comedia es nuestra especialidad, el plato fuerte de la casa, y te ofrecemos gran variedad de shows. Humor con sabor cordobés para todos los gustos. (Si me encuentran en la foto es pura coincidencia).

 

7. Contemplar un atardecer en el Buen Pastor…

Este paseo era antiguamente una prisión de mujeres. Hoy es un recorrido comercial, cultural y artístico. Su fuente de aguas danzantes brinda un show con música y luces a cada hora a partir del atardecer.

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8. Tomar un “fernecito” en Nueva Córdoba.

Con cientos de bares, pubs y boliches es el barrio de los jóvenes por excelencia. ¿Cómo no te vas a pedir nuestro trago más característico en alguna de sus barras? ¡Barman, un Fernando Bladys, por favor! (Pedilo suave si lo vas a probar por primera vez o prepárate para conocer la depilación definitiva en los pelitos de la nariz).

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9. Ir de compras al Mercado Norte.

Dicen que, si uno quiere conocer una ciudad y su gente, debe ir a su mercado. Pues bien, entre sus puestos de carnes, embutidos, condimentos y exquisiteces, el Mercado Norte nos muestra el colorido gen Cordobés.

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10. Escuchar a un músico en la peatonal.

Tan antigua como bella, la peatonal de Córdoba ofrece artistas variados y músicos de todos los estilos. Relájate y goza de un show digno de una sala de conciertos a plena luz del día (y no seas miserable, colaborá con un billete en el estuche de la guitarra).

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11. Entrar a una iglesia.

La ciudad de Córdoba es famosa por su cantidad de Iglesias y templos. Seas o no religioso, su arquitectura e historia son dignas de que les eches un vistazo. No te preocupes, que eso de que se van a caer los santos es puro mito. La Manzana Jesuítica, en pleno centro de la ciudad, es Patrimonio de la Humanidad y encierra historias más atrapantes que Game of Thrones.

 

12. Otra de las favoritas, con una arquitectura gótica que te quita el aliento, es la Iglesia de los Capuchinos.

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13. Recorrer la Ciudad Universitaria y relajarse en el Parque de las Tejas.

La Universidad Nacional de Córdoba es una de las más antiguas de América. Transitar su gran predio de casas universitarias, rodeado de parques, y terminar la jornada con un momento de relax en Las Tejas, es uno de los atractivos principales para jóvenes locales y turistas.

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14. Si en tu recorrido encuentras gente casi desnuda, bañada en huevos, harina, pintura y papel picado, no te asustes, sólo está festejando su flamante título.

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15. Presenciar un concierto en el Teatro del Libertador General San Martín.

Si lo tuyo es el turismo cultural, el primer teatro de Córdoba es una opción más que interesante. Cualquier espectáculo que allí esté en cartelera será de calidad, sin dudas.

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16. Vivir un recital en La Plaza de la Música.

Ahora bien, Si para vos la música no se contempla desde la butaca y sos más del cuerpo a cuerpo, no podés pasar por Córdoba sin conocer una de sus salas más tradicionales: aunque hoy se llame Plaza de la música, los cordobeses le seguimos llamando “La Vieja Usina”.

 

17. Asistir a un partido de fútbol en el estadio Mario Alberto Kempes y sentir la pasión futbolera con acento cordobés.

El clásico: Celestes Vs. Albiazules, el Pirata Vs. El Matador… Belgrano Vs. Talleres (no quisiera ser el árbitro).

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18. Pasear por la ciudad de noche.

Cuando cae el sol, los edificios más emblemáticos de Córdoba se iluminan de colores. Una magia especial se apodera del paisaje urbano y te ofrece postales que no se te borrarán nunca de la retina, aunque queden lejos en tu historial de Instagram.