Cada cultura, con la influencias de las religiones y de las supersticiones locales, mantiene ciertas tradiciones respecto al embarazo y al nacimiento de un bebé. Y San Cristóbal de las Casas, un pueblito al sur de México que elegimos para recibir a nuestra hija, no se queda atrás. Es un lugar que aún conserva muchos hábitos heredados y transmitidos de generación en generación.

Cuando empezamos a decirle a nuestros amigos mexicanos que estábamos embarazados, comenzaron a contarnos sobre varios rituales que teníamos que tener en cuenta cuando naciera nuestra «pichita». Algunos los cumplimos, otros no. Les contamos los más curiosos:

1. No se debe sacar al bebé a la calle hasta los 40 días de nacido.

Viajeros como somos, no la cumplimos y con pocos días, Gaia se subió a la Kombi Rutera.

 

2. La primera salida tiene que ser a la Iglesia.

La primer salida de Gaia fue, obviamente, por los andadores turístico-eclesiásticos de «Sancris». Y para festejar el mes, nos fuimos de picnic con amigos.

 

3. No te puede visitar una mujer que está embarazada o alguna mujer que esté menstruando, porque dicen que el bebe se «quiebra».

«Quebrarse» significa llorar ininterrumpidamente sin motivo. Si te visita, esa persona tiene que poner a la bebe debajo del marco de una puerta y pasarle tres veces por arriba.

4. Si el bebé llora continuamente y está muy inquieto, puede ser que tenga mal aire.

Para quitárselo, se hacen limpias con huevo, que consiste en pasarle al bebé un huevo crudo por todo el cuerpo, luego romperlo en un vaso con un poco de agua y dejarlo debajo de su cama durante la noche. Si el huevo sale torcido es que tiene mal aire y el niño se cura. Si el niño tiene mal aire, se tira el huevo para que se lo coman las hormigas. Si aparece una capa transparente arriba del huevo tiene calor de estomago (acidez).

 

5. El papá del recién nacido debe hacer regalos a los allegados: habanos si es niño o chocolates si es niña.

Si viajan a España, Italia o Grecia verán que, curiosamente, esta es una tradición muy mediterránea también.

 

6. Cuando se le cae el ombligo, hay que colocarlo en un árbol bien alto para que el bebe sea valiente durante su vida.

Pusimos el cordón umbilical de Gaia bien alto, para que Gaia sea valiente.

 

7. Para quitarle el hipo al bebé, hay que ponerle un hilo de color rojo en forma de circulo en la frente.

 

8. Cuando baja el sol hay que sacar la ropa que se está secando para que no le agarre el «sereno».

Porque dicen que si le agarra el «sereno» se le adhiere a la ropa el pelo del tzucumo (gusano con pelo) y le provoca picazón al bebé.

 

9. Cuando un bebé muestra un comportamiento anormal, como llorar desconsoladamente, mostrase nervioso o no querer comer, la explicación tradicional es que tiene «susto» o «espanto».

El bebé vio algo que lo asustó y tiene ese «susto» dentro, que es lo que le produce la intranquilidad. Los curanderos suelen tratar este mal con una mezcla de rituales espirituales y hierbas.

 

10. Hay que colocarle al bebé una pulserita de hilo rojo y cuentas de ámbar, para evitarle el mal de ojo.


En la foto, Gaia y su mamá protegidas por la pulserita. Como se imaginarán, algunas costumbres fueron más fáciles de adoptar que otras. Quizás sea cuestión de creer o reventar, o de reventar de tanto creer. Por cierto, si alguien quiere sumar algún otro ritual o creencia popular, los invitamos a agregarlo en los comentarios a continuación.


 

Este artículo fue publicado en Kombi Rutera en diciembre de 2015 y se republica aquí con permiso de sus autores.

Maru Orza y Martín Sesana son periodistas argentinos. En el 2012 decidieron hacer de sus vidas un viaje y emprendieron camino desde Argentina a México haciendo radio en una kombi. En octubre del 2015 nació Gaia, su primer hija, con quien continúan recorriendo Latinoamérica a la velocidad del paisaje. En su págína www.kombirutera.com.ar encontrarás sus programas de radio, relatos, fotos, videos y guias de viaje. También podes seguirlos en Facebook (www.facebook.com/kombirutera), Twitter (@KombiRutera) e Instagram (@kombirutera).