Se avecina probablemente la fiesta más importante para muchos canarios: el carnaval. Algunos viajan para poder disfrutarla. Otros huyen por la invasión de ruido y fiesta que inundará las calles de muchas ciudades durante días. En cualquier caso está claro que el carnaval no es una fiesta cualquiera.

1. Es una tradición antigua no, lo siguiente

Se sabe con relativa seguridad que el carnaval (o una forma primitiva del mismo) lleva celebrándose en las islas desde por lo menos 1600. Cuando oímos carnaval hoy en día lo asociamos mucho a… la resaca, pero deberías saber que su raíz está en la expresión carnem levare, que viene de la prohibición de consumir carne durante la Cuaresma. Más tarde la fiesta pasó a denominarse carnaval y en su celebración estaba permitido disfrazarse, pero con el añadido de que era costumbre taparse la cara para mantener el anonimato. Ese detalle se ha perdido un poco y me duele, porque hay algunas fotos mías por ahí que una máscara habrían salvado pero que me quiten lo bailao.

2. Fue prohibida por la dictadura franquista

Un hecho bastante conocido es que durante la dictadura franquista se prohibió la celebración del carnaval desde la Guerra Civil hasta bien avanzada la dictadura. Al no ser una manifestación pública masiva que exaltara la figura del dictador o vinculada a un festividad religiosa, no se veía con buenos ojos ese conjunto de celebraciones de origen pagano con disfraces en los que era fácil que surgiera una posible crítica a la Iglesia y al orden establecido. Pero no contaban con la astucia de los isleños, que no querían perder una de sus mayores fiestas y se pusieron manos a la obra para urdir un complejísimo e intricado plan para poder seguir celebrando el carnaval de incógnito sin que absolutamente NADIE sospechara absolutamente NADA: lo llamaron “Fiestas de Invierno”. Vale, no fue para tanto pero funcionó. ¡Esa es!

3. El de Tenerife es famosillo, dicen

Es bien conocido que el carnaval más famoso de la Tierra es el carnaval de Río de Janeiro. ¡Pero aquí mismo tenemos el meritorio segundo puesto! Tiene una aparición en el libro de Guinness de los récords que certificó como récord la presencia de más de 200.000 personas en un baile celebrado al aire libre. Además tiene, junto al de Cádiz y el Carnaval de Águilas (Murcia) la categoría de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Es leer esas cosas y pensar que va tocando currarse un poco más el disfraz, que ponerte la ropa de tu amiga y hacer de piba no está al nivel, ¿oíste?

4. ¿Cuándo eees?

LA PREGUNTITA. Vamos a ver, que cada año estamos con lo mismo: se trata de contar 40 días hacia atrás respecto al Domingo de Ramos. Así, este año 2019, teniendo en cuenta que el Domingo de Ramos cae en 14 de abril, el comienzo del Carnaval corresponde a el martes 5 de marzo, aunque se celebrarán desde el fin de semana del 2 y 3 de marzo porque no cae en finde. Como me preguntes de nuevo pagas tú la primera ronda.

5. Más que un disfraz

Aunque veamos los disfraces como un simple juego, es cierto que también funcionan como niveladores sociales que van mucho más allá de pintarse la cara y vestirse de cualquier manera. La celebración de fiestas con disfraces sirve para derribar las barreras sociales establecidas, difumina las clases y permite a la gente celebrar de forma abierta e igualitaria, conociéndose y compartiendo una experiencia festiva sin atender a las apariencias ni preconcepciones previas, con el añadido de que la propia festividad invita a la crítica y burla de la sociedad en que vivimos. Y eso es algo que nos hace falta más que nunca. Así que disfruta de la fiesta con el buen clima y la cabeza que estas fiestas merecen.