San Cristóbal de las Casas es el pueblo más mágico de los pueblos mágicos de México. Se la considera la capital cultural del estado de Chiapas y es una de las ciudades coloniales mejor conservadas. Sus callecitas empedradas, los techos de tejas rojas, sus coloridas iglesias, los tradicionales mercados, hacen de Sancris un lugar único y adorable. Estas son algunas cosas imperdibles para disfrutar de tu visita al lugar.

 

1. Caminar por los andadores.

Los andadores son las dos peatonales que tiene Sancris, por las que debes ir y venir varias veces. Aquí encontrarás barcitos, cafés, restaurantes, mesas en la calle, artistas callejeros, locales de ropa, y también artesanos y artesanas (algunos de ellos indígenas) vendiendo sus creaciones.

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2. Subir los 79 escalones para conocer la Iglesia de Guadalupe y admirar la hermosa vista panorámica que se tiene desde allí.

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3. Saborear un delicioso chocolate caliente en alguna de las chocolaterías de Sancris.

Chiapas tiene uno de los mejores cacaos del mundo, cosechados artesanalmente por familias chiapanecas.

 

4. Visitar el Mercado de Artesanías de Santo Domingo.

El colorido mercado al aire libre, abierto todos los días, está repleto de artesanías indígenas. ¡Te será difícil no comprar un recuerdito!

 

5. Sentarse en el Zócalo.

El parque central de Sancris -también llamado Parque Vicente Espinoza, Zócalo, o Plaza 31 de Marzo- tiene un hermoso «kiosko». Allí hay un bar donde uno puede sentarse a tomar algo mientras observa el movimiento que hay alrededor de la plaza. Además, todos los días de 18 a 22 horas toca un grupo de marimba.

Crédito: Kombi Rutera

 

6. Ir de picnic a El Arcotete.

Es un parque ecoturístico ubicado a 4 kilómetros del centro de la ciudad. El lugar está rodeado de árboles y tiene un arco de piedra atravesado por el río. También hay grutas adornadas por estalactitas y estalagmitas donde se puede practicar escalada y rappel.

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7. Probar el “posh”.

Es un aguardiente elaborado a base de maíz. Ha sido una bebida muy importante para la cultura Maya, y se utilizaba en rituales y ceremonias.

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8. Conocer San Juan Chamula y su iglesia (¡sin sacar fotos dentro!)

Es un pueblo indígena ubicado a 17 kilómetros de San Cristóbal de las Casas. La Iglesia de San Juan Bautista es el centro ceremonial para sus habitantes, quienes practican allí sus rezos y rituales. Se debe pagar $20 pesos para entrar y está terminantemente prohibido el uso de cámaras fotográficas, cámaras de video y celulares. Tomar fotografías es, para los chamulas, un asunto de suma gravedad ya que tienen la creencia de que la cámara les robará el alma.

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9. Comprar pan coleto para acompañar un rico café de olla.

El pan coleto es un producto tradicional: sólo se consigue en Sancris y es delicioso.

 

10. Pasar un día explorando las ruinas arqueológicas de Palenque.

Es uno de los sitios arqueológicos más visitados de México. En la zona de selva tropical alta, abundan las cascadas y los ríos. Desde San Cristóbal de las Casas salen tours diarios que tardan entre 4 y 5 horas en llegar a las ruinas.

 

11. Conocer un caracol zapatista.

Los zapatistas tienen 5 caracoles en Chiapas y el más cerca de Sancris es Oventic. Se llama “caracol” al espacio construido por los zapatistas para organizar su autonomía. Hay escuelas, hospitales, espacios para reuniones, tiendas, talleres, fábricas y todo depende exclusivamente de la gente que vive en el caracol. Aquí el lema es “el pueblo manda y el gobierno obedece”. Los zapatistas tienen sus propias autoridades y leyes, así como su sistema de salud y de educación.

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12. Ir de excursión al Cañón del Sumidero.

 

13. Probar los dulces típicos que venden en el Mercado de Dulces y Artesanías.

 

14. Visitar el Museo del Ámbar.

El Ámbar es una resina fósil característica de Chiapas que es utilizada a través de la historia como ofrenda ceremonial, como protección, con fines medicinales y como materia prima para elaborar amuletos, joyería y objetos de arte.

 

15. Pasar un día en los Lagos de Montebello.

Los lagos son antiguos cenotes que la corrosión de la roca caliza y los derrumbes han ido uniendo a través del tiempo. Se calcula que son 59 lagos, aunque sólo unos 12 son accesibles al turismo. El color de sus aguas es increíble: sus diferentes tonalidades varían desde el azul profundo pasando por el violeta, esmeralda y turquesa, lo cual se debe a varios factores como los minerales del agua, su vegetación y la refracción de la luz.

 

16. Ver cómo cae el sol detrás del Cerro Huitepec.

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17. Disfrutar de una copa de vino en La Viña del Bacco.

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18. Sacarse una foto en el monumento más antiguo que tiene la ciudad: El Arco del Carmen (construido en el año 1677).

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