El mole es uno de los platillos más exóticos e interesantes no solo de México, sino del mundo. Una combinación exquisita de sabores picantes y dulces, con notas anisadas y un punto especiado. Las antiguas crónicas nos cuentan que los aztecas ya mezclaban los diferentes chiles con jitomate, cacao y especias y lo llamaban “mulli”, que significa potaje o mezcla. Sin embargo, el mole como lo conocemos hoy surge después de la llegada de los españoles a nuestro continente, ya que a esos primero potajes de los mexicas se les sumaron los ingredientes venidos de Europa.

En Oaxaca tenemos siete variedades de este manjar. Si estás planeando un viaje a nuestra ciudad, te recomiendo pasar por restaurante Coronita, del Hotel Valle de Oaxaca, donde podrás degustar todos estos moles a muy buen precio. O, aún mejor, puedes visitarnos en julio para asistir al Festival de los Moles, en el marco de la Guelaguetza. ¡Aquí te presento a nuestros siete moles!

A propósito, ¿ya bailaste la Cumbia del mole, de nuestra gran Lila Downs?

Mole Negro.

Se sirve con carne de pollo, gallina o guajolote. Es el más laborioso, ya que lleva 34 ingredientes, entre los que se destacan el chile chilhuacle negro y el chile chilhuacle rojo con sus semillas, el jitomate, el miltomate, la canela, las nueces, las almendras, el cacahuate, las hojas de aguacate y el chocolate de metate.

Crédito: mattmurf

Enchiladas de mole negro. Crédito: mmm-yoso

 

Mole Amarillo.

Este es de mis favoritos, pues su delicioso aroma a hierba santa en conjunto con el chile guajillo (o chilhuacle) da una gama de deliciosas sensaciones al olfato y al paladar. Es muy fácil de hacer (aquí tienes una buena receta), se sirve con carne de pollo o de cerdo y me encanta disfrutarlo en unas deliciosas empanadas.

Crédito: lion05

 

Mole Rojo.

¡El más picoso de todos los moles! Entre sus ingredientes lleva chile ancho rojo, chile pasilla, chilhuacle y chipotle rojo, plátano, chocolate y piña.

Crédito: reisverhalen

 

Mole coloradito.

Llamado así por su color ladrillo, se sirve con carne de pollo o de guajolote. Es de sabor picosito, debido al chile, y el plátano macho forma parte de sus ingredientes.

Crédito: waywuwei

Mole verde.

Es el mejor mole para disfrutar con carne de puerco. El ingrediente que le da el nombre es la hierba santa u hoja santa.

 

Mole chichilo.

Un mole que se puede disfrutar hasta en tamales, como los que se elaboran en Santa Cruz Xoxocotlán. Se acompaña con carne de pollo o de res y la elaboración de este mole incluye cenizas de tortillas quemadas y la hoja de aguacate que le da un sabor sin igual. El chile para su elaboración es el chilhuacle, el cual es endémico de Oaxaca y que, lamentablemente, está el peligro de extinción.

Crédito: planeta

 

Mole estofado.

Este delicioso mole es servido con pollo, por lo general. En la población de Santa María Roaló, además de pollo, se lo acompaña con chorizo y carne de puerco frita ¡en el mismo plato! La mezcla es delicios. Dentro de sus ingredientes se encuentran el cacahuate, las aceitunas, el pan, las almendras, las nueces y el plátano macho o de castilla. En total son catorce ingredientes para su elaboración y su sabor tan peculiar. El estofado no lleva chiles, pero se acompaña ya servido con chiles en vinagre.