Crédito: Trinitro Tolueno

1.

Un amigo normal te dice lo mucho que te aprecia en ocasiones especiales.

Un amigo venezolano no puede dejar de expresar sus sentimientos: te dice que te quiere sin miramientos, te abraza, te elogia, y al mismo tiempo… te regaña o te pega (ver punto dos).

2.

Un amigo normal te da su opinión si se la pides.

Un amigo venezolano usa la sinceridad como elemento de su amistad, es decir, te pega y te dice las verdades en cualquier momento y en cualquier lugar.

3.

Un amigo normal comprende las nociones de espacio personal y propiedad privada.

Un amigo venezolano de alguna manera se adueña de lo tuyo, de tus cosas materiales así como de tus pesares y de tus alegrías, al punto que puede pensar que tu carro es suyo, que tu casa es suya, que tu familia es la suya… Te pide prestado sin mucho preámbulo, y entre mayor es la amistad, más tiempo puede esperar para pagarte. Pero también llora y ríe contigo, y te brinda su casa y su comida, porque donde comen tres, comen cuatro sin ningún problema.

4.

Un amigo normal se interesa, a veces, porque le cuentes sobre otras personas importantes en tu vida.

Un amigo venezolano se hace amigo de tus amigos, de tu novia, de tus compañeros de trabajo… hasta de tu «viejo» y tu «vieja».

5.

Un amigo normal recuerda tu segundo nombre… si tiene memoria.

Un amigo venezolano sabe tantas cosas acerca de ti que podría escribir tu biografía.

6.

Un amigo normal llega a tu casa tocando el timbre y quizás espera que seas un buen huésped.

Uno venezolano, se para en las cercanías y grita, silba o toca corneta hasta que salgas (vale acotar que normalmente salen todos los vecinos antes que tú). Y luego, te hace un café en tu propia casa, te sirve agua y si sabe cocinar, pues te llega a preparar hasta el almuerzo.

7.

Un amigo normal te lleva hasta tu casa si le queda de camino.

Tu amigo venezolano, si tiene carro y tú no, te pasa a buscar y te lleva de regreso, aún si no le queda de camino. ¡Es divertido estar todos juntos!

8.

Un amigo normal tiene su teléfono con contraseña y lo considera un objeto muy personal.

Un amigo venezolano te presta su teléfono para que juegues y no te aburras mientras lo esperas, o te deja hacer llamadas si no tienes saldo.

9.

Un amigo normal te pregunta si te fue bien en la cita con el médico.

Un amigo venezolano te lleva al médico, te acompaña mientras esperas, entra a la consulta contigo y luego va y te compra las medicinas (recetadas y no). Es decir, no solo te trae «Teragrip» para el resfrío: te hace una sopa de pollo y te insiste con los remedios que le enseñó su abuela.

10.

Si un amigo normal se muda cerca de tu casa, te saluda con cordialidad cada vez que se cruzan.

Un amigo venezolano, como mínimo, si hace torta, postre, sancocho o sopa, te lleva un poco a la puerta de tu casa.

11.

Un amigo normal te invita a tomar una cerveza si has tenido un mala semana.

Un amigo venezolano bebe contigo hasta el amanecer aunque no fueran sus planes y eso le traiga problemas luego.

12.

Un amigo normal, habla de su “amigo” o “amiga”.

Un amigo venezolano, habla de su pana, su compinche, camarada, su convive, a veces hasta hermano o hermana del alma