Crédito: robunreall

1.

Una madre normal, probablemente, no te permite ver TV mientras comes en familia, porque “comer juntos es para compartir”.
Una madre chilena es capaz de poner el televisor en la cocina, en el comedor y hasta en el living para ver las teleseries de mediodía… y así todo también comparte e interactúa con su familia.

 

2.

Una madre normal puede o no interesarse en el fútbol.
Una madre chilena, si hay un partido de la selección nacional, le sube el volumen al televisor y recibe a toda la familia y a los amigos con un picoteo u once con completos para verlo.

 

3.

Una madre normal te pasa un poco de plata para comprar colaciones en el colegio o en la universidad.
Una madre chilena te manda colaciones hechas en casa… y espera a que nunca tengas que comprar comida en la calle «porque hace mal». Siempre te va a mandar con una fruta, un pan con queso, jamón y mantequilla, o un pedazo de queque de vainilla o chocolate hecho en casa… aún si se imagina que después uno termina en los carritos de sopaipillas y arrollados. Y siempre te va a reclamar que traigas el tupper de regreso.

 

4.

Una madre normal te compra ropa cuando la necesitas y quizás intenta que estés a la moda.
Una madre chilena está convencida de que la ropa usada siempre está de moda, así que recicla la ropa de tus hermanos y te la pone a ti (especialmente si es el uniforme del colegio).

 

5.

Una madre normal fomenta (o por lo menos permite) la independencia y la individualidad de cada uno de sus hijos en el vestuario.
La madre chilena encuentra que vestir a los hijos iguales es lo más lindo del mundo… ¡¡Hasta el peinado les hace igual!! Y da lo mismo si son hombre y mujer, seguro que encuentra la ropa para tener la «parejita perfecta».

 

6.

Una madre normal confía en sus hijos cuando son mayores y salen de fiesta, y al día siguiente les pregunta cómo les fue.
Una madre chilena te exige despertarla al llegar, por dos razones: una, para saber la hora y al día siguiente retarte, y dos, para «olerte» la ropa y el aliento, y saber exactamente qué fue lo que hiciste esa noche. Ese sentido olfativo es peligroso y siempre se sugiere llevar un chicle de menta poderoso.

 

7.

Una madre normal te pregunta cómo estuvo tu cita, y no se mete más allá en tu vida amorosa.
Una madre chilena quiere saberlo TODO, cual interrogatorio policial… ¡¡hasta el RUT de tu acompañante!! ¿Qué hace? ¿Qué comieron? ¿Te invitó? ¿Quién mas estaba? ¿Quién manejo? ¿Tomaron? ¿Pasó algo? ¿Qué hablaron? ¿Qué estudió? ¿Qué hacen los papás? ¿Te gusta? Las preguntas no terminarán hasta que le digas que «son solo amigos» con cara convincente.

 

8.

Una madre normal expresa cariño con besos, abrazos y palabras.
Para una madre chilena, eso no basta: la comida siempre es la mayor demostración de cariño. Comida especial de cumpleaños, comida especial de enfermo, comida especial de graduación, comida de despedida/bienvenida, asado de inauguración de la casa o del auto, y las lista sigue.