Crédito: toboeh.

1.

Una madre normal te hace preguntas esperando respuestas…
Una madre venezolana te hace preguntas sabiendo ya las respuestas.

2.

Una madre normal te llama la atención si te portas mal.
Una madre venezolana te mira con ojos “puyuos” y con eso basta para que te paralices.

3.

Una madre normal te pone límites rápidamente.
Una madre venezolana cuenta hasta tres, pero da muestra de su paciencia extendiéndose con “2 y un cuarto” y “2 y medio” antes de llegar al 3.

4.

A una madre normal puede o no interesarle el fútbol…
A una madre venezolana no solo le interesa: desde pequeño, te mete en clases de fútbol, te convence que debes saber jugar, te compra todo el atuendo, te lleva a todas las prácticas y te apoya con algarabía en los partidos. No importa si deseas ser cantante o escritor: algo de fútbol debes saber.

5.

Una madre normal te lleva hasta la puerta del colegio o se asegura de que te subas al transporte escolar…
Una madre venezolana se baja en el colegio y habla con la directora y los profesores, de manera que los conoce a todos.

6.

Una madre normal te compra ropa cuando la necesitas y quizás intenta que estés a la moda en ocasiones especiales.
Una madre venezolana siempre está pendiente de tu ropa, tengas la edad que tengas. Alaba o critica tu forma de vestir, y nunca permite que andes mal vestido(a), por lo que también siempre está dispuesta a salir de compras contigo.

7.

Una madre normal te cuida de las corrientes de aire…
Una madre venezolana te dice que te cuides del “sereno”.

8.

Una madre normal confía que sus hijos mayores de edad salgan solos a fiestas, y quizás al día siguiente les pregunta cómo les fue.
Una madre venezolana los espera despierta, rezando todas las oraciones que sabe hasta que regresan sanos y salvos.

9.

Una madre normal se alegra cuando tienes una cita romántica.
Una madre venezolana te busca la ropa, te da dinero para que tengas por si acaso, y hasta te escoge el perfume o la colonia que debes usar. Y además, te pide que te tomes una selfie con estés con tu acompañante y se la envíes.

10.

Una madre normal no te permite decir groserías o malas palabras…
Una madre venezolana permite que te las enseñen cuando eres pequeño, y se ríe con ternura cuando las dices. Pero te amenaza con lavarte la boca con jabón si se te escapa alguna cuando eres adolescente.

11.

Una madre normal entiende que cuando discute contigo, ambos están intercambiando opiniones.
Una madre venezolana siempre tiene la razón… porque “es tu madre”. Aunque te deje hablar, ella ya tiene su planteamiento muy claro y no cambiará su forma de pensar.

12.

Una madre normal se enorgullece por sus hijos porque son personas de bien.
Una madre venezolana siempre está más que orgullosa de sus hijos… hagan lo que hagan, para ella son los mejores y los más bellos (o bellas), incapaces de fechorías, a quienes defiende a capa y espada con “mi hijo(a) no es capaz de eso” -más allá de la evidencia existente-.

13.

Una madre normal se alegra cuando, al ser adulto, la llamas de vez en cuando para hablar con ella.
Una madre venezolana espera que la llames todos los días, casi que a la misma hora. Si un día no lo haces, de manera amable pero manipuladora te recuerda que “ayer esperó tu llamada”. Si, por otro lado, te hayas lejos de tu tierra, te pide verte por Skype, que coloques fotos de cada acción que hagas en las redes sociales, y que envíes comentarios e imágenes en el grupo familiar de WhatsApp.

14.

Una madre normal hace una rica comida para las fiestas…
Una madre venezolana hace la mejor hallaca del Universo, un suculento pabellón, exquisitas arepas y la mejor torta de chocolate.

15.

Una madre normal se preocupa si te enfermas y te lleva inmediatamente al médico.
Una madre venezolana aplica lo que le enseñó la abuelita, y está convencida de que ese té o medicina natural te mejorará. Tengas la edad que tengas, ¡te acompañará hasta durmiendo contigo si se lo permites!

16.

Una madre normal desea la independencia de sus hijos…
La madre venezolana te deja ser tú, pero a la vez te sigue a cada paso (por si la necesitas) y te deja saber que siempre puedes regresar a la casa materna.