¿Estás listo para ir a Santiago Matatlán para descubrir el proceso artesanal del mezcal? Bueno, aquí te dejo la ruta perfecta para hacer en carro, aunque también puedes hacer el recorrido tomando el autobús y los taxis foráneos. Te encontrarás con lugares únicos, mágicos… ¡Y con muy rica comida! ¡Buen viaje!

1. SANTA MARÍA DEL TULE

Árbol del Tule – Crédito: Angel Morales Rizo

A tan sólo once kilómetros de la ciudad, este pueblito es famoso por albergar el Árbol del Tule, un gigantesco ahuehuete de más de 2000 años de antigüedad, que se encuentra ubicado a un costado de la Iglesia. Es un poblado pequeño y muy pintoresco en el que puedes llegar para desayunar. Te recomiendo el restaurante EL MILENARIO, donde encontrarás muchos antojitos de la región o, si vas al mercado, te aconsejo comer unas ricas memelas o unas empanadas de amarillo (la especialidad de la zona), con chocolate de agua y el famoso pan de yema que es muy rico ahí. En lo que das el recorrido al árbol y te dan la explicación…¡Ya estás listo para la segunda parada!

Botana Oaxaqueña

2. SAN JERÓNIMO TLACOCHAHUAYA

Es un lugar muy tranquilo, rodeado de campos verdes, donde se respira aire fresco. Tienes que visitar el templo y ex convento que alberga esculturas y pinturas del siglo XVI y XVII. En la parte de arriba se encuentra el muy famoso órgano de origen oaxaqueño, de autor anónimo, que fue construido a finales o mediados del Siglo XVII y restaurado en 1991. No dejes de disfrutar de su música, es realmente algo maravilloso. Da un paseíto mientras tomas un agua nieve y ya puedes emprender el viaje hacia tu próximo destino.

3. TEOTITLÁN DEL VALLE

Esta localidad es conocida por sus productos textiles de lana: tapetes, bolsas, sarapes, tapices, alfombras, cortinas y vestidos. Todo hecho en grandes telares de madera y decorado con tintes naturales que se obtienen de plantas e insectos, como el añil, la cochinilla, el índigo, el musgo de roca y la flor de cempazuchitl. Así que no te puedes perder una demostración en alguno de los talleres para ver con tus propios ojos todo el increíble trabajo que se realiza. También puedes visitar el Templo de la Preciosa Sangre de Cristo, construido en el siglo XVII y adentrarte al museo comunitario. De tanto paseo ya está dando hambre ¿verdad? Pues te recomiendo visitar el tradicional restaurante TLAMANALLI (¡riquísimo el mole negro con pollo!).

4. TLACOLULA DE MATAMOROS

Crédito: MaloMalverde

¡Aquí cada domingo es día de fiesta! Pasea por su gran tianguis, que se ubica sobre todas las calles de Tlacolula. Vas a encontrar puestos de textiles, de productos de barro, de carrizo, de piedra, de palma y de piel. Lo que más llama la atención aquí son Las mujeres de Quialana que inundan el ambiente con sus mascadas  multicolores y sus vestidos brillantes que sobresalen. Es realmente una explosión de color y vida. Y te preguntarás qué hay para comer, claro… La especialidad de la zona es la barbacoa blanca o enchilada con su consomé.

5. SAN PABLO VILLA DE MITLA

Arriba: rodoaraiza
Abajo: waywuwei

Reconocida por su zona arqueológica, Mitla significa «lugar de los muertos» en náhuatl y “lugar de descanso”, en zapoteco. La principal característica de esta zona es que las fachadas de los salones y sus muros interiores están ricamente decorados con mosaicos de roca caliza, formando grecas. Como ya a esta hora el sol va a estar fuerte, te recomiendo pasar por alguno de los muchos puestitos donde preparan michelada natural o con clamato.

Ya saliendo, tienes que recorrer la tradicional plazuela de artesanías donde encontrarás textiles de la vestimenta típica de la región. Y ahora sí, después de aprender, pasear y comer, ¡llegaste a la última parada!

SANTIAGO MATATLÁN

Crédito: Gustavo Andrade

Y ahora sí, a degustar la bebida más emblemática de nuestro Estado: el mezcal. No hay manera de perderse porque, ni bien te acercas al pueblo,  las fábricas y los expendios de mezcal empiezan a aparecer a ambos lados de la carretera. Podrás detenerte en la que más te plazca, visitar los grandes plantíos de maguey, recorrerlos, conocer sus numerosas variedades e interiorizarte del  proceso para elaborarlo.

Y así termina un día inolvidable en la que el aprendizaje, la aventura y la celebración van de la mano. No te lo pierdas, te esperamos en Oaxaca, ¡tienes que vivirlo!