En el Vaticano, bajo el número de inventario 101536 del Museo Etnológico fundado por Pío XI en 1926, se encuentra una de las esculturas más enigmáticas y representativas de la cosmovisión nahua. Se trata de una escultura que representa uno de los conceptos más sagrados del mundo prehispánico: la dualidad que se manifiesta a través del equilibrioconcepto del que ya te contamos en este artículo sobre el significado de Quetzalcóatl-.

Es una escultura tallada en piedra en forma de serpiente emplumada, datada entre 1350 y 1521 d.C. Proviene de la cultura mexica y está considerada en la lista de los tesoros más valiosos del Vaticano, junto a obras como “El juicio final”, mural de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina; “Batalla del puente Milvio”, de Giulio Romano, “La piedad”, de Miguel Ángel; y el “Baldaquino” de Gian Lorenzo Bernini, entre otras.

En la tarjeta de la escultura de la serpiente emplumada se puede leer:

«La escultura representa a Quetzalcóatl, nombre nahua para indicar al dios Serpiente Plumado y también el título oficial del gran sacerdote. En el panteón azteca Quetzalcóatl, dios del día, creador del maíz, las ceremonias religiosas y defensor de los sacerdotes, se contraponía a Tezcatlipoca, destructor y nocturno defensor de los guerreros.
Este reptil mitológico es el símbolo de una de las divinidades mesoamericanas más importantes y complejas».

Esta preciosa escultura fue donada al Papa Pío XI por el Museo de Borgia, que alberga la colección del cardenal italiano Stefano Borgia, quien a lo largo de su vida llegó a poseer diversos objetos de todas partes del mundo. Para observarla en detalle, debes ingresar en la página oficial dedicada a la escultura de Museos Vaticano, haciendo clic aquí, o mirar este breve video sobre la colección “Américas” del Museo Etnológico:

Hoy se exhibe en el complejo denominado “Museos Vaticano”, al interior de Ciudad del Vaticano. Museos Vaticano recibe alrededor de 6 millones de visitantes por año (número límite que estos museos pueden recibir, según estudios de conservación), y es considerado como uno de los más dotados de todo el mundo, junto al Louvre en París y Metropolitan Museum of Art de Nueva York. En otras palabras, el museo es uno de los más visitados del mundo y en él se pueden encontrar piezas representativas de los cinco continentes.

Cómo llegó la escultura hasta las manos del coleccionista Stefano Borgia es un misterio, pero no es difícil suponer que la escultura viajó como parte de piezas en venta para el mercado negro, durante el saqueo propiciado por la invasión europea en América.

En esta ocasión el único consuelo que nos queda es el hecho de saber que -potencialmente- seis millones de personas por año pueden admirar a Quetzalcóatl en Europa. La mala noticia es que muchos de nosotros no podremos verla nunca a menos que ahorremos y podamos pagar una vacaciones al Vaticano… o que se arme una exhibición itinerante que llegue a México.